Si
hay algo a lo que le tememos todas las mujeres - flaquitas,
llenitas y gorditas- es la llamada “piel de naranja”
o celulitis. Esta inflamación de los tejidos
subcutáneos afecta sobre todo los brazos, glúteos
y piernas, yendo en proporción directa con el
daño en nuestra autoestima.
Ya que su tratamiento consta de cremas, cápsulas
e incluso luz láser, la manera de obtener mejores
resultados en menor tiempo es ingiriendo una alimentación
balanceada y que contenga minerales anti-celulíticos.
Estos ayudan no solo a reparar la dermis, sino que también
previenen cualquier brote inflamatorio o afecciones
ligadas, como las várices.
Para
darles un mayor alcance, les muestro a continuación
algunos ejemplos de efectivos minerales, sus propiedades
específicas y en qué alimentos encontrarlos:
Yodo:
Al
facilitar la distribución de grasas y azúcares
en el organismo, permite regular la tiroides y bajar
las inflamaciones. Un piqueo de algas marinas, pescado
y unas pizcas de sal yodada son deliciosamente saludables.
Hierro: Con
un nivel óptimo de este mineral en la sangre
es más rápido el transporte de oxígeno
al cuerpo, lo cual evita la aparición de celulitis.
Así que aprovechemos los vegetales verdes -perejil,
berros, espinacas-, champiñones, pasas y lácteos
(versión probiótica, que no hace pesada
la digestión)-.
Cromo: Evita
el exceso de azúcar y grasas en el cuerpo y
nos “cae a pelo” cuando entrenamos en
el gimnasio ya que ayuda a desarrollar el tono muscular.
Lo podemos encontrar en el arroz integral, la cebada,
los frutos secos y la zanahoria.
Hinojo: Con
una dosis diaria de jugo de hinojo no tendremos que
preocuparnos por las hinchazones ni retención
de líquidos, pues tiene propiedades desinflamatorias
y diuréticas.
Salvia:
Le dicen “la planta femenina”. Pues al
brindarnos el equilibrio hormonal, nuestro sistemas
circulatorio y digestivo funcionan a las mil maravillas.
Con infusiones, ensaladas y aderezos a base de salvia,
los resultados serán más que satisfactorios.
Vinagre de manzana:
Disolvente de las grasas por excelencia, es alimento
imprescindible en una dieta “anticelulítica”.
Un vaso de agua con dos o tres cucharadas del vinagre
en ayunas y al acostarnos nos dará más
de una estética satisfacción.
Algas:
Las algas son muy ricas en hierro y calcio. Son apropiadas
para la tensión arterial, el estreñimiento,
el colesterol y circulación sanguínea.
Las principales algas comestibles son: agar-agar,
iziki, nori, fucus, wakame, kombu, arame. El tiempo
de cocción va de los 10 a los 35 minutos.
Las algas también son indicadas para reducir
la celulitis. La más indicada es la Fucus vesiculosus,
una especie que tiene gran cantidad de minerales y
oligoelementos, especialmente el yodo, que posee la
virtud de fragmentar las moléculas grasas.
Otras algas, como la espirulina, contienen fenilalanina,
un aminoácido que actúa sobre la parte
del cerebro que controla el apetito, lo que junto
con el contenido proteico de por sí de la alga,
ayuda a saciar el apetito y a comer menos. consiga
alga Spirulina AQUI
Agua:
Es ideal que elimines líquidos de tu cuerpo,
y para eso deberás beber agua en abundancia.
Esto hará que vayas más veces al baño
y elimines esos líquidos. Se recomiendan beber
dos litros de agua por día para depurar el
organismo. En el caso de mujeres cuya celulitis se
debe a una retención de líquidos, se
recomienda hacer una vez al mes por lo menos alguna
dieta depurativa. El potasio en estos casos, por ejemplo,
es un excelente diurético.
Fibra: La
ingestión de alimentos con mucha fibra, además
de reducir la sensación de hambre, proporcionarán
el peristaltismo necesario para la eliminación
de residuos sobrantes del intestino. La fibra constituye
un elemento desintoxicante muy adecuado para la prevención
o el tratamiento de la celulitis.