La
celulitis no es un problema cosmético concerniente
solo a la industria de la belleza,es un signo de disturbio
metabólico producido por polución interna
de nuestros cuerpos.
Independientemente
de si la mujer está o no preocupada de la apariencia
externa de su cuerpo, la celulitis es la forma en que
nuestro medio interno manifiesta patología y tenemos
que prestarle atención.
Desde
el inicio del siglo y debido a la era industrial, los
cambios en el estilo de vida de la gente y los hábitos
alimentarios (alimentos procesados, faltos de nutrientes),
hay más polución en el agua, tierra y aire.
Todos esos cambios en nuestro medio ambiente traen consecuencias
a nuestro cuerpo y uno de ellos es la celulitis, así
como también la falta de energía, envejecimiento
prematuro y falta de claridad mental.
Nuestros organismos tienen que hacer frente diariamente
a mas toxina deshechos metabólicos que lo que realmente
pueden metabolizar.
La clínica de la celulitis es bien conocida
Se presenta en el 90 a 98% de los casos en mujeres, de
todas las edades. La celulitis se encuentra con mayor
frecuencia en los muslos y los glúteos, pero también
se puede localizar en el abdomen inferior y la parte posterior
de los brazos.
La mujer que permanece delgada a través se su vida,
presenta las capas de tejido subcutáneo delgadas
y tiene mas probabilidad de éxito en el tratamiento,
al permanecer la piel con estado de elasticidad mejor.
Si
iniciamos nuestro tratamiento removiendo algo de la carga
que esta produciendo este exceso de toxicidad (alimentos
procesados, café, tabaco, alcohol) tendríamos
gran parte del camino recorrido. Luego podemos agregar
un régimen temporal de detoxificación, con
una adecuada nutrición, ejercicio, masaje de la
piel afectada y tenemos el 100% de la solución
a la celulitis.
El paso No 1 en el tratamiento de la celulitis es la detoxificación,
que podemos realizarla de varias maneras, dando de este
modo alternativas para iniciar el cambio de nuestro organismo.
Ayuno de manzana.
Se realizara por 2 a 3 días, comiendo solo manzanas
(con la piel y el corazón) de diferentes clases,
todas las que se quiera, acompañadas de te de hierbas,
endulzado con miel de abeja. Agua purificada. La manzana
ayuda a restaurar el balance de nuestro organismo, que
al almacenar toxinas, se vuelve acidico.
La manzana se ha empleado por centurias en la medicina
folclórica en el tratamiento de la obesidad, probablemente
por sus cualidades de detoxificación. Además
de potasio, calcio, sodio , magnesio, ácido fosfórico,
ácido sulfúrico y silicio, contiene pectina
que es un agente de quelación natural de los metales
en nuestro organismo como cadmio, mercurio, aluminio y
plomo (aumentados en nuestro medio ambiente desde la revolución
industrial). No todas las mujeres afectadas por este padecimiento,
podrán hacer este régimen, se recomienda
siempre consultar con su médico.
Si usted no puede realizar esta detoxificación,
si pude eliminar de su dieta alimentos procesados, frituras
o alimentos con mucha grasa, agregar grano integral como
cereales integrales, arroz integral y sobre todo muchas
verduras y frutas frescas.
No se recomienda hacer dietas con estricta reducción
del contenido calórico, porque se pierde masa muscular
y no el tejido graso. No todas las calorías son
creadas igual, la grasa contiene el doble de calorías
que las proteínas y los carbohidratos. No cuente
calorías, sino reduzca la cantidad de grasa en
su dieta.
Los aceites que contienen ácidos grasos esenciales
como el Flax sed oil tienen efecto anabólico aumentando
la masa muscular a expensas del consumo de tejido adiposo.
Ser pueden encontrar en forma de cápsulas o liquido
en tiendas de productos naturales.
El ejercicio aeróbico sera parte fundamental del
proceso de curación (caminata, bicicleta o patinar)
Y por último el masaje de la piel enferma, ayudará
mucho en el mejoramiento de la circulación linfática
y de este modo en la limpieza de toxinas el tejido afectado.
La celulitis puede ser eliminada a través de ejercicio
regular, dieta balanceada, cuidado de la piel y limpieza
interna. Es un proceso gradual que requiere constancia
y voluntad de hacer algunos cambios en su vida, pero con
seguridad de grandes recompensas, no solo a nivel estético
pero de salud, vitalidad y claridad mental.