No
existe propiamente una edad para la vejez. Se es viejo
cuando se comienza a actuar como viejo.
Nuestras células parecen perder capacidad de funcionar
con los años. Es decir, conforme pasa el tiempo
vamos sufriendo las consecuencias, arrugas, lenta curación
de las fracturas, pérdida de vitalidad...
Estamos acostumbrados a pensar que esto es absolutamente
normal, ¿Pero lo es realmente? ¿ Se puede
llegar a una avanzada edad en buena forma física
y mental e incluso buen aspecto?
No hay ninguna razón para negarlo si atendemos
factores esenciales. Una de las causas de deterioro es
el aumento de Radicales Libres: moléculas que influyen
en el normal desarrollo de las rutas metabolicas (Aislamiento
de nutrientes. Sin duda uno de los principales desperfectos
orgánicos y de una buena lista de enfermedades
degenerativas asociadas comunmente con la edad).
Por tanto éstas son las bases de antienvejecimiento:
Evitar en todo lo posible los agentes productores de los
radicales libres.
Aumentar
el consumo de nutrientes anti-RL (Antioxidantes). Los
principales son: vitamina A, E, C, selenio, zinc y cobre.
Procurar un buen aporte de proteÌnas.
Incluir alimentos ricos en ácidos nucleicos, que
nutren directamente a nuestras células:
- Germen
de trigo.
-
Levadura de cerveza.
-
Alga espirulina.
-
Cebolla.
-
Setas.
- Jugos
de verduras: recomendable espinaca y espárragos.
Fitoquimicos
Según
diversos estudios, los fitoquímicos podrían
ayudar a retardar el proceso de envejecimiento, reducir
el riesgo de contraer diversas enfermedades como el cáncer,
afecciones cardíacas, hipertensión, cataratas,
osteoporosis e infecciones del tracto urinario. Algunas
de las propiedades que se les ha encontrado son las siguientes:
efectos antioxidantes, regulación de enzimas desintoxicantes,
estimulación del sistema inmune, regulación
del sistema hormonal, actividad antibacteriana y antiviral.
La
palabra deriva del griego "phyto" que significa
planta. Los fitoquímicos están usualmente
relacionados con los pigmentos, por lo tanto, las frutas
y verduras de colores brillantes - amarillo, naranja,
rojo, verde y violeta - suelen contener más concentración
de estos compuestos y nutrientes en general.
Se
han identificado más de 900 fitoquímicos
diferentes y se siguen descubriendo más día
a día al punto que se ha convertido en un área
muy estudiada de la nutrición con novedades permanentemente.
Que
hay que hacer? Es simple.. consumiendo las 5 a 9 porciones
de frutas y verduras recomendadas por día, puedes
beneficiarte con todos estos fitoquímicos, eso
si, ten la precaución de variar entre los diferentes
colores y grupos de vegetales para aprovecharlos al máximo.
Carotenoides:
Son pigmentos que otorgan el color a muchas frutas y verduras
amarillas, rojas y verdes. Los carotenoides son el alfa
y beta caroteno, luteína, licopeno, criptoxantina,
cantaxantina, zeaxantinas y otros. Su función:
protegen al organismo disminuyendo el riesgo de enfermedades
coronarias, infartos, ceguera y algunos tipos de cáncer.
Por su efecto antioxidante, algunos de ellos podrían
retardar el proceso de envejecimiento, mejorar el funcionamiento
de los pulmones y disminuir algunas complicaciones relacionadas
con la diabetes.
Beta
caroteno: también llamado pro-vitamina
A, porque se convierte en ella luego de ser metabolizada
en el organismo. Por sus efectos antioxidantes, podría
retardar el envejecimiento, disminuir el riesgo a contraer
ciertos tipos de cáncer y complicaciones relacionadas
con la diabetes, mejorar el funcionamiento de los pulmones
y fortalecer las mucosas.
Se encuentra en los vegetales amarillo-anaranjados como
el melón, mango, papaya, damascos (albaricoques),
zanahorias, calabaza, etc. y en los color verde oscuro,
como el brócoli, repollitos de Bruselas, achicoria,
etc.
Licopeno:
se ha demostrado que personas con una dieta rica en licopenos
tienen menos riesgo de contraer cáncer de próstata
y enfermedades coronarias. Los vegetales que lo contienen
son: tomates y sus derivados (salsas, purés, etc),
pimientos rojos, pomelo rosado y sandía.
Zeaxantina:
algunos estudios demuestran que podría ayudar a
prevenir la degeneración muscular que es la causa
de la disminución visual en personas mayores a
50 años. También podría disminuir
el riesgo de contraer ciertos tipos de cáncer.
La encontramos en el maíz, espinacas, calabaza
y yemas de huevo.
También
conocidos como bioflavonoides, actúan como antioxidantes
neutralizando las moléculas reactivas llamadas
"radicales libres" que reaccionan con células
de nuestro organismo deteriorándolas. Los radicales
libres son una (pero no la única) causa de ciertos
tipos de cáncer, por lo tanto evitando su accionar
podemos disminuir el riesgo de contraerlos. Los flavonoides
más conocidos son: resveratrol, antocianinas, quercetina,
hesperidina, tangeritina, kaempferol, miricetina y apigenina.
Resveratrol:
estudios demuestran que podría disminuir el riesgo
de contraer enfermedades cardíacas, cáncer,
obstrucciones en los vasos sanguíneos e infarto.
Se encuentra en las uvas rojas, jugo de uvas rojas y vino
tinto.
Antocianinas:
protectoras
contra los síntomas del envejecimiento, disminuyen
la aparición de infecciones del tracto urinario.
Presentes en altas cantidades en las blueberries y grosellas
rojas y en menor cantidad en cerezas, frutillas, kiwis
y ciruelas.
Quercetina:
reduce
la inflamación causada por ciertas alergias. Podría
disminuir el crecimiento de ciertos tipos de cáncer
y proteger a los pulmones frente a agentes contaminantes
del ambiente y el humo del cigarrillo.
La encontramos en manzanas, peras, cerezas, uvas, cebollas,
brócoli, lechuga, ajo, te verde y vino tinto.
Hesperidina:
este flavonoide sería particularmente
activo en la prevención de enfermedades cardíacas.
Se encuentra en las frutas cítricas, como limones,
naranjas, mandarinas y pomelos.
Compuestos
fenólicos:
Acido Elágico: se
le atribuye la propiedad de disminuir el riesgo a contraer
algunos tipos de cáncer y disminuir el colesterol.
Se encuentra en: uvas rojas, kiwi, blueberries, grosellas
rojas y negras, frutillas y frambuesas.
Otros
fenoles se encuentran en la manzana y su jugo y en los
tomates.
Otros
fitoquímicos:
Sulforafano:
Estudios le atribuyen la propiedad de disminuir el riesgo
de contraer cáncer de colon.
Se encuentra en las crucíferas como el coliflor,
brócoli, repollo (col) colorado y blanco, repollitos
(colecitas) de Bruselas y kale.
Limoneno:
presente
en la cáscara y membranas blancas de los cítricos,
podría reducir el riesgo de contraer algunos tipos
de cáncer.
Compuestos
del ajo: además
de sus propiedades antibióticas, podrían
reducir el la hipertensión, el colesterol y el
riesgo de contraer algunos tipos de cáncer.
Se encuentran en el ajo, pero también en las cebollas,
puerros y echalotes.