La
zanahoria alimenta y protege. Como planta que es presenta
unas ventajas evidentes para el organismo. Pero además
su alta composición de carotenos y provitamina A
la convierten en un eficaz y sano bronceador. Las ventajas
de la zanahoria son por ello numerosas.
La
zanahoria es una planta herbácea anual de la familia
de las umbelíferas. Su denominación técnica
es Daucus carota o zanahoria silvestre. Esta planta presenta
unas hojas compuestas, y flores blancas y amarillas. La
parte comestible es la raíz. Es muy carnosa, presenta
un aspecto coniforme y de color rojo anaranjado. Entre sus
parientes se encuentran el apio, el nabo y el hinojo.
Su cultivo para la alimentación humana
es muy reciente. La razón es que esta planta originariamente
era bastante venenosa. Fueron los hortelanos franceses y
alemanes quienes eliminaron su peligro. Por medio de una
paciente selección y cruces neutralizaron su veneno
y produjeron las raíces que, hoy en día, son
un compendio de vitaminas.
Composición
de la zanahoria
La
zanahoria contiene un 20% de desperdicios, proteínas
en un 1,5%, un 0,2% de grasa, 7,3% de azúcares y
abundantes vitaminas. Predomina la de tipo A en forma de
provitaminas, sólo igualada por las espinacas, y
con casi el doble de cantidad que el perejil. Posee también
hierro, potasio y calcio en niveles muy considerables y
algo menos de fósforo. Aporta alrededor de 40 calorías
por cada 100 gramos de alimento.
La composición de la raíz
es muy compleja y entre sus azúcares contiene glucosa
y sacarosa. También un 1,7% de fibra en estado bruto
y casi otro tanto de cenizas. No faltan fosfátidos,
muy apreciados en nutrición humana, como la lecitina
y la glutamina. Pero sobre todo destaca por sus grandes
cantidades de caroteno o materia colorante amarilla, la
provitamina A.
Usos
y virtudes
La
zanahoria contiene mucho agua (casi el 90%) y es hipocalórica,
aporta a la dieta sólo un 40% de calorías.
Además es antioxidante y un eficaz protector de la
piel. El organismo humano necesita unos 2 miligramos diarios
de vitamina A y la zanahoria contiene entre 4 y 10 mg. por
cada 100 gramos. Esto es fundamental para proporcionar un
desarrollo armónico del cuerpo de los niños.
A su vez también ayuda a la secreción
de leche materna. Previene los procesos degenerativos de
la piel y regula los procesos intestinales. Esto último
se consigue por su riqueza en fibra. Por otra parte equilibra
la secreción biliar y favorece el aumento de glóbulos
rojos.
La
zanahoria y la vista
Desde la Antigüedad Clásica se conocían
las propiedades de la zanahoria respecto a la vista humana.
Esta se refuerza y agudiza con el consumo de esta planta.
Varios escritores griegos y romanos como Plinio y Columela
hablaron sobre ella. Y Dioscórides ensalzó
sus virtudes en su Materia Médica.
Como anécdota, en la II Guerra Mundial
los ingleses lanzaron el bulo de que sus aviadores veían
por la noche gracias al consumo de zanahorias. Esto sirvió
para ocultar a los alemanes el descubrimiento del radar
y además se popularizó el consumo de esta
hortaliza en el Reino Unido.
Las
estaciones y su cultivo
La zanahoria es una hortaliza disponible a lo largo de todo
el año. En la primavera se suele entresacar para
hacer sitio y que pueda crecer con mayor comodidad. En invierno,
en los lugares donde la temperatura no es muy extrema, las
zanahorias aguantan en la tierra protegidas como mucho con
un manto de paja. En el peor de los casos se extraen antes
de las primeras heladas fuertes y se conservan enterradas
bajo arena.
Zanahoria
para el cutis
Por
sus características la zanahoria ofrece una protección
básica a la epidermis cuando la piel se expone a
los rayos solares. También mediante algunos alimentos
la piel puede permanecer suave, tersa y bronceada durante
el verano.
Un régimen rico en carotenos favorece
el bronceado y la zanahoria los posee en grandes cantidades.
Los carotenos tienen grandes virtudes dietéticas
y a la vez protegen la piel de la influencia negativa del
sol. Mantienen la piel hidratada y le proporcionan un tono
bronceado. Comer zanahoria unos días antes de tomar
el sol ayuda a proteger la epidermis pues sus betacarotenos
activan la producción de la melanina.
La zanahoria es, después del perejil,
el alimento con mayor proporción de betacarotenos.
Pertenece al grupo de caretanoides, formado por más
de 600 compuestos naturales. Desempeña un papel muy
destacado porque actúa como un precursor de la vitamina
A. Puede transformarse en esta vitamina cuando lo necesite
el organismo.
También funciona como un eficaz antioxidante
y así previene los efectos negativos de la edad y
dolencias como el cáncer. Los betacarotenos además
neutralizan los radicales libres. Estos son unas moléculas
reactivas con una alta carga energética. Dañan
las membranas de las células y el material genético
que contienen. En verano actúan contra estos radicales
que se generan por una excesiva exposición al sol.
Los bronceadores elaborados a base de extracto
de zanahoria producen a nivel cutáneo un estímulo
del caroteno que va aportando, poco a poco, un tono bronceado
a la piel.
Variedades de zanahorias
Existen
muchos tipos de zanahorias. Destacan la medio larga mantesa,
la tantal, la tip-top, la roja de Carentan y la roja de
Flakee. Las principales peculiaridades que las diferencian
son el color, la forma, la longitud y el grosor de la raíz.
Por otra parte hay que tener también en cuenta el
vigor y la duración del ciclo de cultivo de la planta.
Generalmente en los mercados suele haber tres calidades:
extra, primera y segunda.
Las mejores zanahorias son las más
pequeñas. Estas se suelen vender atadas en manojos
con penachos de hojas de color verde. Es recomendable cocer
cualquier tipo de zanahoria al vapor y no pelarlas. En lugar
de ello se recomienda lavarlas a conciencia y rasparlas
superficialmente.
Preparar
un zumo de zanahorias
El
zumo de zanahorias se toma crudo en cantidades que varían
entre 50 y 400 gramos al día. Lo primero es limpiar
las zanahorias de polvo e impurezas metiéndolas en
agua. A continuación se raspa su superficie con un
cuchillo sin pelar la piel. En ella es donde existe una
mayor concentración de carotenos o vitamina A.
Pasando un kilo de zanahorias por la licuadora
se saca alrededor de un cuarto de kilo de zumo. Este se
puede diluir en agua y añadirle miel y limón.
También es muy recomendable la mezcla del zumo con
el de naranjas recién exprimidas.
Locion
para Broncearse
Una
poción exclusiva para ponerse moreno es la compuesta
por dos zanahorias, una naranja, un tomate y un poquito
de maña. Lo ideal es exprimir por un lado el zumo
de la naranja. Por otro, lado en la licuadora se prepara
el de tomate y el de zanahorias. Luego se mezclan todos
y el zumo multifruta resultante se bebe casi de un trago.
Esta bebida natural mezcla los betacarotenos (vitamina A)
de la zanahoria y el tomate que ayudan a la formación
de melanina y protegen la piel. La vitamina C de la naranja
(antioxidante) previene a la piel del envejecimiento solar.
No es recomendable tomar más de un zumo al día
pero si empezar a tomarlo incluso quince días antes
de la exposición al sol.
