Sus
beneficios terapéuticos y estéticos se comprueban
cada vez más con sus usos para vivir y sentirse
pleno.
La
cura de la uva es doblemente benéfica sobre nuestro
organismo, tanto para la salud como en vista de una acción
adelgazadora. Los efectos tonificantes en todo el organismo
son evidentes después de pocos días de cura
por las propiedades desintoxicantes y digestivas de la
uva. El hígado trabaja mejor y la digestión
es mucho más regular, la piel resulta más
pura y tónica, más esplendente, el pelo
se refuerza y se revitaliza.
Para que la cura de la uva desarrolle mejor sus efectos
desintoxicantes, se deben seguir algunas reglas: la primera
y más importante es seguir los consejos de un médico
en el caso que se tengan problemas de salud especiales.
La uva, por ejemplo, siendo muy rica de azúcares,
puede ocasionar problemas a los que sufren de glucemia
alta.
Propiedades
Terapéuticas
Extracto
de Uva: el extracto es la concentración
del fruto de la vid, muy rico en sustancias como los polifenoles,
taninos, calcio, potasio, vitaminas A, B1, B2, azúcares
(fructosa, glucosa...), celulosas, pectinas, enzimas,
etc.
Micronizado de hoja de Vid Roja: además
de la celulosa, las hojas contienen bicarbonatos de calcio
y potasio, taninos, hierro y antocianinas. La micronización
es un proceso de triturado que preserva las principales
característica de las hojas de vid.
Fangos: en el mosto de la uva se hallan
partículas en suspensión, constituidas por
fragmento vegetales, así como sustancias pépticas
y proteicas. Estas sustancias se precipitan en el fondo
de los depósitos formando un vino o mosto muy denso
y viscoso que recibe el nombre de fangos o bajos del vino.
Están compuestos por una gran variedad de sustancias,
entre las que destacan: polifenoles, aromas, vitamina
B1, proteínas, componentes herbáceos y determinados
ácidos como el málico, el tartárico
o el láctico.
Brisa: la brisa es el compuesto sólido
obtenido después del derrapado y del prensado de
la uva, integrado por la rapa, las pieles y las semillas.
Composición
- Rapa:
3 - 8 % La
rapa es la parte herbácea donde se cogen los
granos de la uva. Se compone de un 3 % de taninos,
2 - 3 % de materia mineral (básicamente sales
de potasio y de calcio) y de un 80 % de agua.
- Piel:
12-22 %
Es la parte exterior del grano de la uva, donde se
encuentran la mayoría de compuestos minoritarios,
pero muy importantes, tanto en la enología
como en la medicina y salud. Contiene:
Polifenoles: están compuestos
básicamente de taninos y materia colorante,
que confiere su color característico tanto
a las uvas como al vino.
Pueden ser Antocianos, que dan la coloración
roja, o Flavonoides, responsables de la coloración
amarilla.
Terpenos: sustancias volátiles
que dan parte del aroma del vino.
Sustancias
pépticas.
Vitaminas principalmente del grupo B: Nicotinamida,
Tiamina y ácido Pantoténcio.
Sales minerales: potasio, calcio,
magnesio y sodio.
- Semillas:
1 -5 % La semilla que contiene el grano de la uva
se compone de un 5-8 % de taninos hidrolizables y
de un 10-12 % de aceites.
Acción
de algunos componentes de la Uva
Dentro
de los taninos hay un grupo llamado proantocianidinos,
que son sustancias que aumentan la elasticidad de los
vasos sanguíneos, al interactuar con el colágeno,
provocando un efecto anticoagulante que ayuda a que no
se obstruyan las arterias. Este componente resulta muy
útil para prevenir problemas cardiovasculares.
Los taninos también tienen efectos bactericidas.
Por su parte, los compuestos fenólicos, presentes
en la uva y en el vino, son antioxidantes exógenos.
El resveratrol, presente también en las pieles
de la uva, es un potente inhibidor de la agregación
plaquetaria y ejerce una acción contra los radicales
libres, responsables del envejecimiento celular. Asimismo,
es capaz de reducir la velocidad de crecimiento de determinadas
células tumorales.
Aceite
de Semilla de Uva: ampliamente utilizado en
cosmética, el aceite extraído por prensado
de las pepitas de la uva contiene ácidos grasos
insaturados y vitaminas liposolubles con elevado poder
antioxidante, que junto al efecto reenergizante de los
polifenoles de las semillas de uva (vitis vinifera),
aportan a la piel vitalidad, energía y protección
contra el envejecimiento cutáneo.
Vinos medicinales: a las saludables
propiedades del vino consumido en dosis moderadas, se
añaden las de las diferentes hierbas medicinales
utilizadas para elaborar estos vinos.
Tratamientos
con derivados de la Uva
Según el Dr. Josep Monné, director médico
del Wine Spa Peralada, 'el vino, por vía externa,
añade a los tratamientos un valor añadido,
que depende del tipo de sustancia que se emplee. La más
interesante son los polifenoles, colorantes de la uva,
responsables del olor y el sabor del vino. Estas sustancias
son un gran antioxidante, por lo que evitan la formación
de radicales libres y el envejecimiento y la oxidación
de la piel. Actualmente, prácticamente el 80% de
las casas cosméticas utilizan polifenoles de uva,
ya que se ha demostrado su efectividad en el tratamiento
del envejecimiento cutáneo'.
-
Estimulan la producción de colágeno,
elastina y ácido hialurónico,
-
Combaten los radicales libres, fragmentos de moléculas
que poseen un electrón impar. Por este motivo,
son muy inestables y reaccionan violentamente con
las células y tejidos próximos, oxidándolos
y envejeciéndolos.
-
La piel de la uva contiene polifenoles, capaces de
captar los radicales libres derivados de oxígeno,
ralentizando así el envejecimiento cutáneo.
-
La uva es rica en vitamina B1 y, especialmente, B2,
que contribuyen a la nutrición de las células.
- El
vino reduce la tasa de colesterol y la glucemia basal.
-
Favorece y estimula la circulación sanguínea;
confiere elasticidad a las arterias, venas y capilares.
-
Disminuye la coagulación de la sangre, lo que
reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
-
Estimula la energía y combate la fatiga. Es,
asimismo, muy útil para tratar el estrés
y la depresión.
-
Estimula las defensas inmunitarias: tiene un efecto
protector ante el ataque de microorganismos patógenos
y condiciones ambientales extremas.
Por
su parte, la semilla de uva negra:
-
Combate los radicales libres.
-
Retarda el envejecimiento cutáneo.
-
Inhibe la coagulación y aumenta la producción
de oxido nítrico.
-
Estimula la energía y combate la fatiga.
-
Aligera los calambres musculares y descansa las piernas
hinchas o pesadas.
-
Atenúa el estrés y la depresión.
-
Mejora la calidad de vida.
Departamento de Bioquímica y Biología Molecular
de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia