El
frío y los grados bajo cero son auténticos
aliados de la belleza, ya que cumplen una función
descongestiva y anestésica y provocan la exfoliación
y el recambio de la piel.
Se
trata de novedoso tratamiento que ha demostrado eficacia
contra celulitis, flacidez, adiposidades y trastornos varicosos
y linfáticos. Se llama crioterapia, se basa en el
aprovechamiento de las propiedades del frío y existen
diferentes técnicas que, incluso, se practican en
casa.
La crioterapia
es un tratamiento terapéutico que se basa en el aprovechamiento
de las propiedades del frío. Consiste en la aplicación
corporal de productos a temperaturas que oscilan entre 5°
y -15°, lo que hace que el organismo reaccione y acelere
el metabolismo, para elevar la temperatura corporal que
normalmente es de 37° y así tratar de compensar
la diferencia de grados. Es este proceso de aceleración
el que aumenta el gasto calórico y que, posteriormente,
ayuda a eliminar las grasas acumuladas y a tonificar los
tejidos.
“Es
uno de los tratamientos más usados desde hace varios
años para solucionar problemas de flacidez corporal
y como complemento para los de adiposidad (acumulación
de grasa) localizada. Al exponer la zona a tratar al frío,
el organismo trata de compensar la temperatura y con ello
provoca movilización acelerada de grasas y toxinas
(sustancias nocivas y de desecho de la actividad celular),
así como eliminación de las mismas, a la vez
que tonifica los tejidos y con ello mejora el contorno corporal
en forma progresiva”
Los efectos del frío
El
estímulo frío sustrae calor del organismo,
enfriándolo. La intensidad de actuación dependerá
de distintos factores como son la diferencia térmica
entre el agente y la piel y la rapidez con la que se aplica.
Cuanto más rápido y más frío,
mayor efecto terapéutico. Los mejores efectos se
obtienen en aplicaciones cortas.
El frío posee un sinnúmero de propiedades
– tanto a nivel de aplicación inmediata como
mediata - y algunas de ellas pueden ser utilizadas por aquellos
que deseen remediar algunas fallas en el ámbito de
la estética.
Tiene variadas características, por lo que es conveniente
saber de ellas antes de ‘utilizarlo’. Efectos
inmediatos y mediatos pueden provocar ciertos efectos sobre
la piel, de los cuales hay que conocer sus beneficios y
perjuicios.
BENEFICIOS
Acción
y tratamiento
Con
respecto a los efectos mediatos, estos tienen la particularidad
de “responder” a los inmediatos a partir de
los veinte minutos de exposición al frío.
De esta forma, las consecuencias serán contrarias
y tendrán el objetivo de proteger al cuerpo: somnolencia,
incremento del flujo sanguíneo, relajación
muscular y estado de anestesia, son algunas de ellas.
En el caso de la reducción del volumen, la aplicación
será corta, buscando los efectos inmediatos. En el
caso contrario, se lograría una dilatación
de los tejidos, consecuencia que por supuesto no se busca
en el combate a la celulitis.
“No
hay tratamiento reductivo que no aplique crioterapia”,
subraya el kinesiólogo y argumenta su aseveración
diciendo que para lograr efectos beneficiosos se necesita
la contracción de los tejidos. A pesar de esto, Juan
José López advierte que los resultados son
momentáneos, por lo que los pacientes que se someten
a este tratamiento deben procurar mantenerse en el tiempo
y el profesional recomienda para esto, los masajes reductivos
o el drenaje linfático.
Según
el experto, la idea fundamental de este tratamiento, no
es hacer desaparecer la celulitis, sino alivianarla un poco
y evitar el carácter agresivo al cual este trastorno
puede llegar, “la tienes, pero no se nota. Eso es
lo que buscamos”, comenta.
Tratamiento antienvejecimiento
La aplicación
de frío también tiene beneficios sobre las
arrugas, logrando atenuarlas y dar así un aspecto
más joven al rostro.
La aplicación del frío en forma inmediata
produce un microedema interno, “aquí la crioterapia
es buena, porque al aplicarla, el microedema que hay por
debajo levanta la piel y provoca un alisamiento de ella”,
cuenta.
A pesar de esta bondad, el kinesiólogo recomienda
este tipo de tratamiento en sesiones “express”,
pues la disminución de las líneas es sólo
temporal hasta que el edema desaparezca.
Parecido a un lifting – pero con características
naturales – la crioterapia funciona nutriendo la piel
y de esa forma, mejora la calidad de la elastina en base
a una mejor vascularización. En este caso, el beneficio
estético se obtiene a través del buen funcionamiento
de la salud (en este caso, del sistema vascular), lo que
para el terapeuta resulta en muchas ocasiones un objetivo
difícil de entender por las personas, pues se trata
de un procedimiento a largo plazo, por lo que muchos desertan
antes de lograr resultados.
En el
mercado existe amplia variedad de productos y tratamientos
cosméticos que funcionan bajo los principios de la
crioterapia. Aquellos que se aplican en clínicas
especializadas y spas incluyen:
Cabina
de hielo. Se trata de especie de cámara
a la cual caen constantemente cubos de hielo que la misma
persona toma y fricciona por todo su cuerpo. Aquí
lo importante es ingresar a este ambiente tras baño
sauna o turco (aplican calor con fines terapéutico
y de higiene, si bien en el primero priva temperatura elevada
y seca, mientras en el segundo es mayor la humedad), por
su acción de contraste, y sólo durante tres
minutos.
Hieloterapia.
Consiste en aplicar masajes reductores con la ayuda
de barras de hielo elaboradas a base de extractos de hierbas,
raíces de plantas y cafeína. Tras realizar
el tratamiento (que dura 12 sesiones) es necesario vendar
las zonas durante 20 minutos; en teoría, permite
bajar dos tallas.
Yesoterapia
y crioterapia. Con ambas técnicas se realiza
terapia reductiva y reafirmante. Primero se da masaje con
crema especial a la zona a tratar durante 30 minutos; después
se aplica especie de máscara helada tensora de yeso
por otra media hora. Tras 20 a 30 sesiones promete reducir
entre 5 y 9 centímetros.
En
casa
Existen algunos productos que pueden utilizarse en la comodidad
del hogar, los cuales basan su funcionamiento en la crioterapia;
tal es el caso de:
Gel
criógeno. Formulación a base de mentol
y alcanfor, entre otros ingredientes, que se aplica en el
cuerpo sin necesidad de dar masaje profundo. En ocasiones
tiene que retirarse con ayuda de esponja y agua tras 20
ó 30 minutos, aunque algunos productos pueden dejarse
todo el día.
Líquido
de vendas frías. La solución se diluye
en pequeña cantidad de agua y en la mezcla resultante
se ponen a remojar las vendas. Una vez que están
perfectamente impregnadas de la solución, se exprimen
un poco y se colocan en los lugares a tratar; se retiran
después de 25 minutos.
Formulaciones para el hogar
Gel
tonificante
Ingredientes:
Preparación
Primero
es necesario elaborar suero con el preparado para temazcal.
Para ello, se revuelven bien las hierbas y se toma un manojo
grande, el cual se pone a hervir en 3 litros de agua durante
2 horas. Posteriormente, el líquido resultante se
cuela y se reserva.
A continuación,
en recipiente de barro, cerámica o vidrio se vierten
cada uno de los ingredientes y se revuelven hasta obtener
preparado homogéneo; se calienta la mezcla a baño
María hasta que suelte el primer hervor; se retira
del fuego hasta que enfríe. Luego se vacía
en vasos desechables que se guardan en el congelador para
que su contenido se solidifique.
Aplicación
Una
vez que se han preparado el gel y los hielos, durante la
ducha se procede a realizar exfoliación (eliminación
de células muertas) en la piel de las zonas a tratar,
cuya finalidad es eliminar residuos grasos e impurezas,
además de mejorar la circulación.
Ahora
sí, primero es necesario dar masaje con el gel tonificante
en abdomen, cintura, caderas, brazos o piernas durante 20
minutos; después le toca el turno al hielo, con el
cual se da masaje a las zonas a tratar, en forma circular
y con movimientos ascendentes otros 20 minutos.
Al finalizar
se deja secar la piel al natural y se termina el proceso
envolviendo el cuerpo con vendas elásticas durante
30 ó 40 minutos; no se recomienda bañarse
ese día, sino al siguiente. Cabe destacar que las
sesiones pueden realizarse dos veces a la semana hasta completar
mínimo 12. Luego de ello, puede descansar siete días,
y retomar el tratamiento de acuerdo a sus necesidades.
Y lo
más importante: si bien los tratamientos basados
en crioterapia han demostrado efectividad, ello no significa
que sean milagrosos, pues siempre deben complementarse con
dieta equilibrada y práctica regular de ejercicio.
La crioterapia utilizada en el ámbito de
la estética no sería efectiva en un
100% por sí sola, sino que requiere de una
“ayuda externa” que puede ser proporcionada
por otros métodos como el drenaje linfático
y las cremas de centella asiática, las que
contienen extractos de hiedra y la llamada cola
de caballo, que posee propiedades desinflamatorias.
Los paños fríos, vendas y gel de mentol
o alcanfor, “no llegan a ser tan fríos,
o sea dan esa sensación, pero no es más
allá de uno o dos grados. No es como cuando
se utiliza la crioterapia con fines médicos,
donde provocamos el frío a menos setenta
o menos 180 grados con la intención de quemar
el tejido”.
|