Es
un excelente aliado de la belleza: ayuda a mantener la
piel más joven, eliminar toxinas, relajar los músculos,
estimular la circulación y purificar el cuerpo
y el alma.
Cuando
pensamos en agua podemos casi sentir su frescura.
Desde la antigüedad el agua ha sido usada en rituales
de salud, belleza y bienestar. Y es que la función
principal del agua es evitar la deshidratación,
y, por consecuencia la pérdida de la tersura y
la lozanía.
La limpieza de la piel es una parte importante de nuestra
rutina diaria. Pero el baño no solo sirve para
limpiar nuestros cuerpos, el baño puede ser nuestro
tiempo para relajarnos y embellecernos.
La
temperatura ya sea en baños de vapor, sauna o en
la bañera es relajante y purificante. El agua caliente
y las temperaturas altas en general pueden ser deshidratantes,
los baños deben ser cortos de 5 a 15 minutos y
debemos de tomar agua después o durante estos.
Hay que evitar los baños muy prolongados, ya que
si se alargan por más tiempo la piel se dilata
y pierde demasiada grasa.
Al
agua del baño se le pueden añadir diferentes
productos: un día, se pueden ser unas gotas de
aceite de hierbas (pino, romero), otro, sales de baño,
otro, infusiones y, el día que apetezca, se puede
añadir un litro de leche fresca.
Es importante evitar el uso de productos que irriten la
piel ya sea por sus fragancias fuertes artificiales, colorantes
o ingredientes de baja calidad. Los baños de espuma
son divertidos pero no son para todos los días,
sin embargo el aceite en el agua y los aceites esenciales
si pueden ser usados.
Consejos
para el baño |
Si
se quiere tomar un baño relajante, rallar
la piel de una naranja y un limón, hervirlas
en medio litro de agua durante 5 minutos, colar
la mezcla y echar el líquido en el agua
de la bañera. Añadir un poco de
canela en rama.
Hidratar
diariamente la piel con una crema corporal después
del baño o la ducha para compensar la pérdida
de grasas naturales. Si se prefiere aceite aplicarlo
con la piel húmeda ya que penetra mejor.
Si
se aplica aceite de oliva hacerlo antes del baño,
dejarlo actuar y luego tomar el baño.
Mezclar
aceite de oliva y de almendras y aplicar directamente
sobre la piel al salir del baño.
Para
proporcionar elasticidad a la piel mezclar en
el agua del baño una papilla de avena.
Sales
de baño naturales. Mezclar en un frasco
sal común de cocina, ralladura de limón
y alguna especie molida (p. e. clavo) en proporciones
similares. Remover bien, cerrar herméticamente
el frasco y dejar en reposo 3 semanas. Al cabo
de este tiempo se podrán utilizar como
las sales de baño que se compran en las
perfumerías.
Las
algas ejercen sobre el organismo un efecto analgésico
y antiinflamatorio, por lo que resultan ideales
para luchar contra el estrés y los trastornos
que afectan al aparato locomotor. |
Baño
estimulante
Ponerse en la bañera cuando el agua esté
a 37º. A los 5 minutos abrir el grifo de agua fría
hasta que la temperatura descienda a 30º. Permanecer
en el baño durante 10 minutos. Se pueden añadir
hierbas o minerales vigorizantes como sal marina, menta
o romero. Este baño relaja y proporciona energía.
Lo mejor es terminar con una ducha fría de uno
o dos minutos.
Baño
terapéutico
Este baño contiene ozono, oxígeno y anhídrico
carbónico. Está indicado para eliminar toxinas,
estrés y estados de agotamiento.
Baños
turcos
Los baños turcos o de vapor se basan en el calor
húmedo (la sauna se basa en el calor seco). La
humedad del aire en la habitación es de 95 por
ciento y la temperatura entre 40º y 50º. Se
suda menos que en la sauna. El agua condensada penetra
en la piel y consigue que el cuerpo se destense y la piel
se limpie. No está indicado si se está cansado
o si se tienen problemas circulatorios. Antes de tomarlo
se debe consultar con el médico. El tiempo máximo
que se puede permanecer en el recinto es de 20 minutos,
pero si se nota que con 10 se tiene bastante, salir. Refrescarse
con una ducha y repetir una segunda vez.
Hidromasaje
Es una bañera especial con una serie de pequeños
orificios por los que se inyecta aire a presión.
Las burbujas recorren el agua a gran velocidad y en todas
direcciones masajeando todo el cuerpo, estimulando las
terminaciones nerviosas de la piel. No hay que permanecer
en el agua más de 15 minutos.
El
hidromasaje relaja, ayuda a eliminar toxinas y elimina
el cansancio. El masajear la piel tiene un gran poder
reafirmante.
Piscina
jet
Se aplica un intenso hidromasaje sobre músculos
y articulaciones, al tiempo que se realizan ejercicios
de gimnasia, con lo que aumenta el esfuerzo mejorando
así el aporte sanguíneo y de oxígeno.
La
Ducha
No
exponer directamente el cuerpo al agua fría, debe
hacerse lenta y progresivamente. Empezar por la cara,
a continuación pies y manos y dirigir lentamente
el chorro hacia el tronco a través de las extremidades
e ir aumentando la zona expuesta. Esta técnica
de ducha fortalece el cuerpo frente a los cambios bruscos
de temperatura.
Después
de practicar un deporte o ejercicio intenso o en los momentos
en que se tenga mucho calor, no se debe sumergir nunca
en una ducha de agua fría dado que supondría
una fuerte impresión para el sistema cardiovascular.
Empezar
con un chorro de intensidad media, a la misma temperatura
que el cuerpo. Ir aumentando gradualmente, dejando caer
el agua para relajar los músculos y ligamentos,
concentrando el chorro en los puntos tensos o doloridos.
Seguidamente empezar a disminuir la temperatura, para
terminar la ducha con agua fresca.
Exponiendo
el rostro a un chorro de agua fría de forma intermitente
se puede combatir el dolor de cabeza, el abatimiento y
la fatiga. Si se aplica sobre las piernas eliminará
el cansancio.
Una
ducha caliente alivia los dolores reumáticos y
facilita los ejercicios de flexibilidad. Efectuar un masaje
intenso con el chorro de agua sobre las zonas doloridas,
lo más caliente que se pueda resistir.
Utilizar
a diario el guante de crin, es el mejor instrumento para
mantener los músculos firmes y eliminar las células
muertas.
La
ducha escocesa alterna el agua fría con la caliente.
Gracias a la combinación de temperaturas se consigue
mejorar el riego sanguíneo y fortalecer la capa
superior del tejido. Igualmente se elimina grasa con mayor
facilidad, las células muertas desaparecen con
rapidez, logrando una piel más tersa. Cuando se
vaya a usar el agua fría empezar dirigiendo el
chorro del agua hacia los pies, seguir con las piernas,
el tronco y el resto del cuerpo.
- El
agua caliente dilata los vasos sanguíneos y
relaja los músculos, actúa de sedante
para nuestro organismo.
- Las
duchas calientes son recomendables para liberar la
tensión acumulada durante el día y facilitar
el sueño.
- El
agua fría contrae los vasos sanguíneos
y estimula la circulación, eliminando el cansancio
físico y psíquico.
El
Mar Muerto
Es
el mar donde se aprovechan mejor los recursos para la
talasoterapia. Dada su composición y temperatura,
sus aguas son aprovechadas para fines terapéuticos
y de belleza.
En él desembocan además del río Jordán,
algunos de sus afluentes, que producen un lodo negro (muy
apreciado en cosmética). Este lodo, que se forma
en las desembocaduras de los afluentes, tiene una alta
concentración de minerales naturales, que son los
que ayudan a mantener la piel tersa y fina, utilizándose
por ello como rejuvenecedor y antiarrugas.
También
se usa para el tratamiento de psoriasis, acné y
otras enfermedades de la piel.
Las aguas de este mar contienen una gran concentración
salina y tienen elevadas cantidades de magnesio, cloruro
de potasio, hierro y cloruro de calcio.
Los bañistas se pasean rebozados totalmente en
este lodo.
Contraindicaciones
- Afecciones
cardiovasculares
- Varices
- Afecciones
micológicas
- Algunos
tipos de herpes
- Verrugas
- Eczemas
y otras dermatosis
- Alergia
al yodo
- Cáncer
(sobre todo en períodos de tratamiento con
quimioterapia y radioterapia)
- Sida
- Algunos
problemas psiquiátricos