El
cabello muestra su estado vital no solo ante los efectos
ambientales, la alimentación y la salud sino que
también se ve afectado por el exceso de aplicaciones
de sustancias químicas.
Las tinturas, decolorantes, lociones para permanente o
para el alisado químico, productos inadecuados
para la higiene, o una higiene deficiente, son factores
que tienden a debilitar el cabello, que podrá presentar
síntomas de sequedad, de grasitud, dificultad para
desenredarse, caída excesiva, falta de brillo,
puntas abiertas o florecidas, manifestaciones todas de
un pelo en malas condiciones.
El
Cabello Normal: La Excepción
El
cabello normal, lacio u ondulado, es un cabello equilibrado
que no sufre grandes alteraciones ni con el paso del tiempo
ni con la aplicación de productos químicos.
Su apariencia presenta suavidad al tacto, brillo, facilidad
de desenredar y de peinar.
Lavado diario con champú suave, enjuague profundo
con agua tibia, y mascarilla nutritiva cada 15 días.
Este
tipo de cabello abunda cada vez más, como consecuencia
de las tinturas, la permanente, los modelados, el uso
del secador, de la planchita y las carencias vitamínicas
de la dieta actuales.
También puede tratarse de una sequedad estacional,
por acción intensiva del sol.
Desde el punto de vista orgánico cuando las glándulas
sebáceas cumplen su función en forma desequilibrada,
provocando una mala lubricación de la fibra capilar.
Son cabellos ásperos al tacto, frágiles,
sin brillo, con las puntas habitualmente divididas en
dos, o sea "florecidas".
Cuidados
específicos
Uso frecuente de productos nutritivos e hidratantes, desde
champú, hasta cremas desenredantes en cada lavado
y mascarillas que deben usarse lo mínimo una vez
a la semana. La aplicación de aceites protectores
durante las horas de playa como una barrera protectora
que impide que aumente la sequedad del pelo. Debe ser
secado al aire libre, ya que el calor del secador aumenta
su sequedad y su aspecto pajizo. Se recomienda también
la ingesta de vitaminas A y E.
Cabellos
Grasos
Las glándulas sebáceas en estos cabellos
segregan un exceso de grasa que provoca una lubricación
excesiva del pelo.
Las causas suelen ser:
-
Hereditarias.
-
Por desequilibrios hormonales.
-
Por alteraciones el sistema nervioso.
-
A veces, por ingestión de anticonceptivos.
Otras
veces, el pelo puede estar temporalmente graso debido
a:
-
Agotamiento
-
Menstruación
-
Ansiedad
-
Fiebre elevada o prolongada
Tiene apariencia de cabellos sucios por la mayor adherencia
de la polución ambiental.
La mayor cantidad de grasa aparece en las raíces,
por su proximidad al cuero cabelludo, donde se encuentran
las glándulas sebáceas.
Cuidados específicos
No lavar nunca con un champú demasiado detergente,
sino con uno específico para cabellos grasos, con
el fin de rectificar el exceso de grasa y restablecer
el equilibrio.
Hay que lavarlo cuantas veces sea necesario, pero sin
masajear el cuero cabelludo, de modo de no activar aun
más las glándulas sebáceas.
Evitar todo tipo de agresiones: Cepillado, agua caliente
(sólo templada), agua fría, aire de secador.
Cabellos
Mixtos
La grasa se distribuye cerca del cuero cabelludo, dejando
las puntas totalmente secas.
Cuidados
específicos
El champú se aplica en dos tiempos: La primera
dosis se aplica sobre el cuero cabelludo, masajeando el
producto sin presionar demasiado, y la segunda dosis se
aplica sobre el tallo capilar y las puntas, lavándolos
como corresponde.
Luego de enjuagar en forma abundante y sin masajear, se
colocan las cremas desenredan tez y las mascarillas nutritivas
e hidratantes a lo largo de la fibra y en las puntas del
pelo, haciéndolas penetrar con movimientos que
sigan el largo del pelo por mechones, evitando cuidadosamente
tocar o tironear el cuero cabelludo.
La
Expectativa del Brillo
Desde
la antigüedad las mujeres le han dado una gran importancia
a que sus cabellos aparezcan relucientes. Además,
un pelo bonito, fuerte y brillante traduce un estado de
equilibrio y salud. Cuidar los cabellos demuestra una
voluntad dinámica de estar bien, pero también
revela que se está a gusto con su cuerpo y con
su cabeza.
Cuando se está sano el pelo ofrece un aspecto luminoso
y tiene un tacto suave. Todas las enfermedades, por pasajeras
que sean inciden en el cabello; además el insomnio,
el estrés, la fatiga y los fármacos pueden
arruinar su brillo, desvitalizarlo y hacerlo indomable.
Así que, inevitablemente una melena hermosa pasa
por mantenerse sana y también por ofrecerle cuidados
de manera cotidiana.
Los criterios estéticos actuales solicitan en unanimidad
el tono, el volumen, que se consiguen con un cuero cabelludo
flexible y bien irrigado. Pero sobre todo la moda actual
es el brillo: cuando las escamas que envuelven el pelo
están lisas, la superficie del cabello esta envuelta,
la luz se refleja y realiza el efecto de espejo. Sublimar
la cabellera dándole más brillo y ligereza
para crear el efecto luminoso total.
El pelo brilla cuando la luz se refleja en la cutícula
externa que envuelve el córtex situado en el interior
del tallo capilar. Un cabello con las escamas de la cutícula
uniformes es un cabello suave que, por tanto, reflejará
más la luz y brillará más.
Una superficie lisa no se engancha: los cabellos se ponen
en forma uniformemente formando bellas mechas regulares.
Cuando las mechas son homogéneas y bien dibujadas,
como envueltas en una película, dan un conjunto
armonioso y presenta una superficie lisa.
Para este tipo de pelo se debe aplicar un tratamiento
capilar de reparación una vez por semana. Una mascarilla
capilar o un bálsamo reparador nutren las escamas
suavizando el cabello y aumentando su brillo.
No olvides que los cabellos rubios suelen parecer más
apagados que los negros o castaños, por lo que
te recomendamos un champú que aporte reflejos y
reavive el color.
Otro consejo especial para dar un toque extra de brillo
a tu melena consiste en añadir unas cuantas gotas
de sérum al cabello cuando vayas a peinarlo. Además
de suavizar enredos y dar un look más pulido a
tu brushing, conseguirás un brillo extra.
Raíces y puntas secas
Si tienes la sensación de que necesitas lavar tu
pelo constantemente es porque se muestra apagado y sin
brillo. Cuanto más lo laves, más se deshidratará
la fibra capilar.
Lo que necesitas es un champú suave de Ph neutro,
mascarillas hidratantes y un buen acondicionador como
medida preventiva. Cuando te laves aprovecha para darte
masajes en el cuero cabelludo con las palmas de las manos
en vez de con la punta de los dedos.
A continuación, aplica un acondicionador desde
la mitad del pelo hasta las puntas, distribuyendo con
un peine de púas anchas.
Puntas abiertas
La manera más segura y eficaz es acudir a la peluquería
para realizar un corte de puntas. Se trata sólo
de cortar medio centímetro cada 2 meses. Eso te
ayudará a mantener el cabello en buenas condiciones,
ya que el pelo crece aproximadamente un centímetro
por mes.
Las puntas rotas o abiertas son un síntoma de debilidad
capilar y si no las cortas, el cabello te crecerá
en mal estado. Te recomendamos que evites el uso del secador
y otras fuentes de calor, ya que muchas veces es el origen
de este problema.
Poco volumen
Para conseguir un volumen máximo es imprescindible
usar productos y cepillos formulados especialmente para
este problema. Usando las herramientas adecuadas (sobre
todo el cepillo redondo que ha sido diseñado para
esto), conseguirás aportarle el lift y el volumen
que tu pelo desea.
Seca el pelo con las manos hasta que esté por lo
menos un 70% seco. Usando las puntas de los dedos, reparte
por el pelo una espuma voluminosa. Recoge la parte superior
del pelo con pinzas y déjate sólo la sección
inferior. Seca cada sección del pelo a un ángulo
correcto con un cepillo redondo que te aportará
un volumen máximo.
Para que el volumen se fije en esa sección, se
debe sacar la manga (HANDLE) y dejarlo como si fuera un
rulo. Aplica aire frío con el secador y después
saca el cepillo. Finalmente, arregla el pelo con las puntas
del dedo y aplícale laca.
Color sí, pero con cuidados extra
La peluquería, los tintes y los diferentes cambios
de look pueden maltratar nuestros cabellos. Muchas veces,
el origen de todos nuestros problemas puede estar en los
tratamientos químicos continuados en largas sesiones
de tinte, moldeado o permanente en la peluquería.
Además, y por si nos faltaba motivación,
las mechas y las coloraciones de todo tipo están
en auge. No es por alarmar, pero hay que saber que todas
estas técnicas de peluquería rompen los
puentes disulfuro que mantienen la elasticidad natural
del cabello. Por tanto, contribuyen a un mayor debilitamiento
de la cutícula y a la pérdida progresiva
de la fuerza tensil, sobre todo en estado húmedo.
Lo único que tenemos que hacer si nos teñimos
el pelo es mimarlo un poco. Existen productos de tratamiento
especiales para resolver los problemas de fragilidad o
sensibilización que son capaces de cimentar la
fibra capilar y envolverla con una película que
la protege de cualquier daño ambiental añadido.
A largo plazo y con un uso continuado, reconstruyen el
cabello desde la raíz hasta la punta. Además,
habrá que elegir desde un champú adecuado
a una mascarilla nutritiva que deberá utilizarse
una o dos veces por semana, según el nivel de deterioro.
Caspa
Alteración en el proceso de queratinización
natural del cuero cabelludo. Aparece asociada a cierto
tipo de hongos: pityrosporum ovale y pityrosporum orbiculare.
La caspa o pitiriasis puede ser seca o grasa. Su adherencia
al cuero cabelludo puede producir un tipo de alopecia.
Se trata con sustancias bactericidas y regulando el sebo.
La caspa es un problema muy frecuente. Su característica
principal es la presencia de pequeñas escamas grisáceas
en la superficie del cuero cabelludo, que se pueden presentar
en forma local o difusa.
Quienes se ven más comúnmente afectados
son los adolescentes y adultos de ambos sexos, aunque
los hombres suelen presentarla en mayor medida. Su origen
es multifactorial, ya que están implicados una
serie de aspectos, entre ellos el estímulo androgénico
(en el caso de los hombres), los factores genéticos,
la presencia de un hongo denominado Pityosporum oval y
el estrés.
El tratamiento para la caspa es muy simple, y por lo general
de rápida solución. La mayoría de
las veces basta sólo con la aplicación de
un champú especial. Eso sí, en caso de que
el problema se prolongue en el tiempo y se asocie a otros
síntomas como picazón, escamas gruesas,
costras y caída del pelo, es necesario tomar las
precauciones adecuadas y consultar a un especialista.
Pelo
Sensible
Picor insistente del cuero cabelludo, irritación
y sequedad extrema del cuero cabelludo. Puede estar unido
a problemas de caspa seca. Puede estar provocado por una
reacción alérgica, mala alimentación,
carencia de vitaminas, nerviosismo, exceso de lavado o
la acción de agentes externos agresivos. Se recomienda
hidratar con sustancias refrescantes o calmantes para
neutralizar el pH del cuero cabelludo. Los lavados deben
ser suaves y espaciados siempre con champús hipoalergénicos
o para cabellos muy secos y deteriorados.
Los problemas de caspa, grasa, caída o sequedad
excesiva son los más comunes en dermatología
capilar. Sólo un profesional experto puede diagnosticarlos
con exactitud.
Tu dermatólogo o peluquero son, sin duda, los profesionales
responsables de realizar un análisis del cabello
y proponerte un tratamiento específico a la medida
de tu tipo de pelo.