Contáctenos
volver
 
 
Cosmeticos, entre la Belleza y la Salud

Jabon de Algas
Combate celulitis e hidrata. El beneficio de este bano termal posee proteinas, fibras, yodo, calcio, sodio, potasio, selenio, azufre, magnesio, manganeso, extracto nitrogenado, acido aliginico, beta caroteno, vitamina D y otros.

Concentrado dermico Rosa mosqueta
Previenen la formacion de ojeras y bolsas; actúa en tratamientos; fotoenvejecimiento, arrugas, hidratación y nutrición cutánea.


Los cosméticos históricamente se asociaron más con factores estéticos, que con los de protección y salud, generando una brecha o dicotomía entre estos aspectos.

Así, las personas tienden a separar su elección entre productos de maquillaje y de protección, cuando no necesariamente son procesos aislados.

El uso de los cosméticos es tan antiguo como la historia de la humanidad. Desde sus orígenes, el hombre y la mujer se pigmentaron la piel con colorantes vegetales y minerales. Este ritual de maquillarse el rostro y el cuerpo se utilizaba generalmente en tres ocasiones: para la preparación de rituales religiosos, para asistir a la guerra o constantemente, como símbolo de poder.

El enfoque de los cosméticos, en el que se privilegia la belleza hace que frecuentemente se obvie el proceso de análisis sobre cuáles son los cosméticos idóneos para cada tipo de persona, de acuerdo con su edad y características físicas.

Buena parte de las consultas se deben a dos factores fundamentales: en primer lugar, por no haber hecho un análisis sobre los beneficios y desventajas de cada producto. En segundo término, a errores en el uso. Así, el exceso del producto sobre la piel o la falta de conocimiento sobre la forma en que deben retirarse los cosméticos, pueden alterar la estabilidad de la epidermis.

Uno de los mejores ejemplos de estas anomalías es el acné en las mujeres que, en algunas ocasiones, no está determinado por factores hormonales o alimenticios, sino por exceso de maquillaje, taponando la respiración de la piel y generando cúmulos de grasa que dan origen a los brotes. De la misma forma, pueden producirse diversas reacciones en la piel que pueden incluir –pero no están limitadas a- dermatitis, erupciones, escozor y sensibilidad en la piel.

   
  Son buenos los cosméticos para la piel?

La respuesta de los expertos es categórica: no sólo son buenos, sino que son indispensables por cuatro razones fundamentales:

El maquillaje aporta a la piel elementos que permiten suavizar
El maquillaje aporta principios activos para la regeneración de células
El maquillaje aporta agua y otros elementos para hidratar la piel
El maquillaje aporta alimento para la piel
Sin embargo, un error en el proceso de selección puede resultar fatal. Por ejemplo, si una crema hidratante para la piel grasosa, es utilizada por alguien con piel seca, puede causarle erupciones y escozor, pues contiene principios activos, cuya función es secar y cicatrizar la dermis.

   
  Básicos

Existen dos tipos básicos de cosméticos:

las cremas faciales–corporales y el maquillaje:

Todas las personas deben utilizar las cremas faciales desde temprana edad. Desde la niñez y, sin excepción, se debe utilizar un bloqueador solar si se quieren evitar problemas relacionados con el cáncer de piel y con las arrugas prematuras. Durante esta etapa se debe empezar a forjar en las personas el hábito de limpiar el rostro en la mañana y en la noche.

Durante la adolescencia las personas además de limpiar debidamente la piel para evitar en lo posible la aparición del acné juvenil, deben empezar a aplicar cremas humectantes suaves de día y de noche. Estas cremas pueden ser de marcas comerciales no necesariamente costosas, que se encuentran en supermercados para la venta general. Estas cremas se caracterizan por ser suaves y utilizables por pieles jóvenes y poco sensibles. Más adelante para cada tipo de piel habrán de utilizarse cremas especiales.

Cuando la piel se va haciendo madura va exigiendo mayor calidad del tratamiento. Por esto, las personas después de los 30 años deben empezar a utilizar cremas especializadas, obtenidas de extractos vegetales o minerales generalmente hipoalergénicas. Se encuentran así, cremas y geles para el contorno de los ojos, para el cuello, para las arrugas de la boca y frente, y cremas para cutis grasoso, seco, normal o mixto.

El maquillaje es otro tipo de cosmético comúnmente usado por las mujeres. Aunque no todas saben cómo usarlo ni cómo adquirirlo, su elección depende del poder adquisitivo de quien lo compra, de la cantidad y gusto de la misma y sobre todo, de la moda actual.

Con respecto a los productos que se encuentran en el mercado, existen artículos de alta calidad adquiribles en los supermercados que incluyen humectantes naturales e ingredientes hipoalergénicos en colores de moda. Existe, también, una gama amplia de artículos más costosos que incluyen estuches más sofisticados y/o ingredientes naturales extras que hacen ver el maquillaje más suave y fino.

   
  ¿A mayor costo, mayor beneficio?

No es posible decir que los productos más costosos son los mejores para la piel. Sin embargo, las casas de belleza más famosas y tradicionales –que generalmente manejan precios elevados- ofrecen productos de muy buena calidad, puesto que más que ser fábricas de producción, son constantes centros de investigación sobre la piel. Estas mismas firmas, entendieron que la brecha entre belleza y salud debe cerrarse.

La búsqueda de un dermatólogo y un esteticista debe ser el punto de partida para la decisión de una línea de productos. Conocer las características físicas de la piel y relacionarlas con las tendencias de moda es posible, siempre y cuando, haya personas expertas dando sus consejos sobre el uso de los cosméticos.

   
  Ingredientes/composición

La presente Directiva define la lista de sustancias que no pueden entrar en la composición de los productos cosméticos (anexo II) y la lista de sustancias que éstos no pueden contener fuera de los límites y condiciones previstos (anexo III).

La Directiva sobre cosméticos establece igualmente la lista de colorantes (anexo IV), conservantes (anexo VI) y filtros UV (anexo VII) que pueden contener los productos cosméticos.

   
  Etiquetado

Los recipientes o envases deben llevar consignados, en caracteres indelebles, fácilmente legibles y visibles:

el nombre o la razón social y la dirección o la sede social del fabricante o del responsable de la comercialización del producto cosmético, establecido dentro de la Comunidad;
el contenido nominal en el momento del acondicionamiento del producto indicado en peso o en volumen;
la fecha de caducidad anunciada por la mención «Utilícese preferentemente antes de fin de...» para los productos que caduquen antes de treinta meses;
el período de utilización de los productos cosméticos sin que causen daño al consumidor tras la apertura para los productos que caduquen después de treinta meses. Esta información se indica mediante un símbolo especial que representa un tarro de crema abierto;
las precauciones especiales de empleo;
el número de lote de fabricación o la referencia mediante la que se pueda identificar la fabricación;
la función del producto.

Además, la etiqueta deberá llevar la lista de ingredientes, por orden decreciente, precedida de la palabra «ingredientes». Los compuestos perfumantes y aromáticos se mencionarán únicamente con la palabra «fragancia» o «aroma», salvo si constituyen una causa importante de reacciones alérgicas entre los consumidores sensibles a las fragancias.

   
  Control dentro del mercado

El fabricante, agente, o la persona a cuyo nombre se fabrique el producto cosmético, o la persona responsable de la comercialización del producto cosmético importado en el mercado comunitario, notificará a las autoridades que se ocupan de la vigilancia determinada información sobre el producto y la seguridad.

Los Estados miembros verificarán la seguridad del producto mediante la vigilancia dentro del mercado. Tomarán todas las medidas necesarias para garantizar que ni los fabricantes ni los importadores establecidos en la Comunidad comercialicen productos que no cumplan las disposiciones de la presente Directiva. También velarán por que no se atribuyan a los productos cosméticos características de las que carecen.

El maquillaje es un aliado indiscutible para resaltar y acentuar los rasgos faciales, que las mujeres hemos utilizado desde hace miles de años como una forma de atraer las miradas y sentirnos mejor con nuestra propia imagen; sin embargo al momento de adquirir los productos cosméticos, no sólo es importante elegir los colores que le van mejor a nuestra tonalidad de piel, sino también la calidad de éstos, pues un cosmético de mala calidad puede acelerar el proceso de envejecimiento o agravar problemas dérmicos como manchas, alergias y acné.

   
  Sugerencias para hacer una buena elección

Una de los primeros factores a evaluar es el precio, pues la calidad de un producto cosmético depende de los activos nutrientes, que por supuesto se reflejarán en el costo, ya que a final de cuentas una marca de prestigio está respaldando lo que vende con su nombre. El riesgo está en comprar un cosmético donde su pigmento no tenga un grado alimenticio, es decir, que utilice colorantes vegetales en su fabricación; ya que puede provocarse una dermatitis debido a que algunas empresas usan pigmentos industriales que contienen mercurio o plomo, sustancias que son absorbidas por la piel y que el organismo no puede desechar.

En el caso de los polvos faciales se recomienda observar que al momento de pasar la borla sobre el polvo, éste no se compacte o haga brilloso, tampoco debe quebrarse o desmoronarse fácilmente, la pulverización tiene que ser impalpable, de textura suave y tersa. En las sombras, rubores y maquillajes en polvo de tonalidades distintas, como los dúos, los colores no deben mancharse o mezclarse mutuamente con el uso.

Para las pieles grasas o con problemas de acné lo mejor son los maquillajes líquidos, libres de aceites, de cobertura ligera y que porten la leyenda de NO COMEDOGÉNICOS; pues la utilización de aceites minerales en la formulación del producto, puede provocar la aparición de espinillas y comedones.

El polvo facial siempre va después de un maquillaje líquido ya que fija y mata el brillo. Los más recomendables son los polvos traslucidos para dar un efecto mate y aterciopelado, de preferencia elaborado a base de polvos de maíz; evitando los hechos con polvos de arroz en el caso de las pieles grasas. Lucy Montoya explica que no es aconsejable su reaplicación durante todo el día para quitar el brillo, ya que estaremos formando una capa gruesa de maquillaje, que finalmente se quebrara, acentuando las líneas de expresión. Es mejor portar papelitos absorbentes de grasa, como los de lino o de papel arroz, y en dado caso, solamente reaplicar polvos en la zona T (frente y nariz).

Para los rostros jóvenes y los maduros se sigue la misma regla “menos es más”, el maquillaje debe ser de cobertura ligera y sin excesos en la aplicación, si deseamos una apariencia fresca y juvenil. La cobertura amplia sólo es para los eventos de noche, pero antes del producto de color es importante hidratar y tonificar la piel con una buena crema o gel, cuya función es formar una película que ayude a mantener la humedad y evitar la deshidratación.

Igualmente se debe cuidar que las brochas y pinceles para la aplicación del producto sean de cerda natural, las hay desde pelo de cerdo hasta de pony y camello, así el precio irá en función del tipo cerda, el tamaño y el espesor de la brocha.

Y así como es importante lucir bien durante el día, la rutina de limpieza debe ser igualmente rigurosa. El desmaquillante se escoge de acuerdo con el tipo de cosmético, si es solvente en agua, el desmaquillante será libre de grasa y alcohol; pero si el cosmético es a prueba de agua, requerirás un producto que contenga un lípido de origen vegetal, como aceites de almendra o leche de mink, para retirar tu maquillaje.

Lávate el rostro de preferencia con un shampoo facial de acidez similar a la de la piel o neutra, de 7pH o menor, ya que una dermis alcalina tiene menos defensa ante el ambiente y los microorganismos

Articulos Relacionados:
Contáctenos
 
 
Error in my_thread_global_end(): 1 threads didn't exit