|
Aunque
los años no perdonan, hay factores que influyen
en el envejecimiento cutáneo de un modo decisivo
como son: el estrés, la polución, mala alimentación,
pérdida de peso, el sol en exceso...
La
piel de nuestro cuerpo en general se ve expuesta
a múltiples agresiones que pueden producir su
envejecimiento prematuro. Pero la cara, el cuello,
el escote y las manos son las zonas que más
se ven afectadas porque están desprotegidas
a los largo de todo el año. La fotoexposición
(exposición al sol) indiscriminada y sin la
protección apropiada (cremas con factor de protección
solar) es lo que más afecta el proceso de envejecimiento,
acelerándolo.
Pero hay otros factores que asociados colaboran
con el deterioro de la piel prematuramente.
El consumo de cigarrillos y la contaminación,
junto con el sol, originan la formación de radicales
libres que actúan en la piel provocando alteraciones
en el ADN de las células, produciendo arrugas,
deshidratación, flacidez y manchas. El cuerpo
es incapaz de neutralizarlos, por eso es importante
recurrir a los antioxidantes. Son nutrientes
que encontramos en muchos alimentos y desde
hace tiempo en algunas cremas que son una herramienta
muy efectiva contra el envejecimiento celular
de nuestro organismo en general y de nuestra
piel en particular.
|
|
|
| |
 |
Pelea
contra el tiempo |
El
envejecimiento es un proceso natural que se
caracteriza por cambios fisiológicos y anatómicos
provocados por el paso de los años. Sin embargo
la guerra contra el envejecimiento es una moda
que hace furor en todo el mundo. A principios
de la década de los noventa se fundó la primera
academia de medicina “antiedad” en Estados Unidos,
todo un centro para alcanzar una mejor calidad
de vida y luchar contra el envejecimiento prematuro.
Existen
reglas básicas para vivir más años y que son
muy sencillas: alimentación y ejercicio. Ni
prometedoras cirugías ni milagrosas fórmulas
contra el paso de los años parecen lograr los
efectos antienvejecimiento de una sana dosis
semanal de ejercicios y una alimentación equilibrada.
Se ha demostrado que realizar actividad física
moderada tres o cuatro veces por semana permite
que el organismo alcance un equilibrio entre
la “edad” del funcionamiento de nuestro cuerpo
se y la cantidad de años vividos. Cuando ambas
edades -la biológica y la cronológica- se encuentran,
ocurre un retraso natural del proceso de envejecimiento.
También,
actualmente, hay diferentes tipos de tratamientos
no invasivos y naturales que revierten los efectos
de los radicales libres sobre la piel. Deben
ser realizados por profesionales capacitados
para garantizar su efectividad e inocuidad.
Los antioxidantes más destacados son los que
contienen vitaminas A, C y E, sobre todo, y
los betacarotenos, el selenio y los polifenoles.
Las vitaminas no sólo revierten el envejecimientos
sino que también lo previenen, neutralizan a
los radicales libres impulsando la actividad
de las células y evitan la degradación del colágeno,
a la vez que estimulan su formación.
Alimentos
antioxidantes
Vitamina
C: la encontramos en frutas y verduras
frescas, sobre todo en cítricos (naranja,
pomelo, limón, etc.)
- Vitamina
E: es considerado el antioxidante más
importante. Lo hallamos en aceites vegetales,
en especial de oliva y girasol, frutos secos
y cereales como el trigo y el maíz. Además,
previene enfermedades cardiovasculares y es
anticancerígeno.
- Vitamina
A: Es aportada por productos animales
y vegetales (pescado, leche y sus derivados,
zanahoria, calabaza, tomate, melón, maíz,
etc). Su acción principal es sobre la piel.
Es reconstituyente y cicatrizante.
- Selenio:
es un micromineral que se asocia a la vitamina
E. Lo encontramos en las carnes, el hígado,
pescados, lácteos y cereales integrales.
-
Polifenoles: lo hallamos sobre todo en
el té verde, que además contiene vitaminas
A, C y E, y bioflavonoides (los que dan el
color a frutas y verduras). Es un completo
antioxidante y anticancerígeno.

|
|
|
| |
 |
Agentes que afectan este síndrome |
La
hidratación
Es un factor esencial para frenar el
envejecimiento cutáneo, este se presenta de
forma prematura cuando el contenido en agua
de la capa córnea es inferior al 10%, ya que
bajo este umbral nuestra piel pierde su suavidad
y elasticidad, mostrándose frágil, agrietada
y deshidratada. Para evitarlo deberás por un
lado utilizar productos hidratantes o bien nutritivos
si tu piel es especialmente seca o se encuentra
sometida a agresiones externas como el estrés,
niveles de polución... y por el otro adquirir
prácticas de vida saludable que faciliten la
hidratación de la piel, como son por ejemplo
realizar una alimentación rica en fruta y verduras
– su contenido en agua es muy alto – o beber
dos litros de agua al día.
El
colágeno y los radicales libres
Incluso con una piel cuidada e hidratada el
inexorable paso del tiempo provocará una pérdida
de las fibras elásticas normales (formadas en
gran parte por colágeno), que poco a poco irán
siendo sustituidas por otras con nula elasticidad,
y carácter amorfo.
Estos procesos están ampliamente estudiados
y se ha demostrado como los radicales libres
provocados por las radiaciones UV juegan un
papel fundamental en el envejecimiento, ya que
provocan cambios en el colágeno de la piel,
transformándolo de colágeno tipo III a colágeno
tipo I. Esta alteración es entre otras una de
las causantes de la pérdida de la elasticidad,
suavidad y turgencia características principales
de la piel normal. Además los últimos avances
científicos, indican que la aparición de las
arrugas se encuentra muy relacionada con un
descenso de la actividad y de la regeneración
celular, y que esto cobra especial interés cuando
se trata de pieles secas y muy sensibles.
El
estrés
La
piel como parte de nuestro cuerpo está íntimamente
relacionada con los sistemas inmunitario y nervioso,
de modo que ante agresiones externas como cambios
de temperatura, productos químicos... estos
responderán liberando sustancias que al actuar
sobre las células de la piel provocan inflamación
y desestabilización de la dermis.
En
estos casos, será necesario que los productos
que empleemos estén enriquecidos en vitaminas
A y E con propiedades antioxidantes para combatir
la oxidación celular propia del envejecimiento
prematuro.
Además, los alimentos donde encontraremos estas
vitaminas son:
- Vitamina
A
Aceites de pescado, hígado, mantequilla, leche
de vaca, huevos y carnes, albaricoques, espinacas,
boniatos, pimientos, guisantes...
- Vitamina
E
Hígado, yema de huevo, productos lácteos,
pimientos, berros, col, frutos secos, aceitunas.

|
|
|
| |
 |
Receta
Anti-Envejecimiento |
Recientemente
se presentaron los resultados de un trabajo
para retrasar el envejecimiento en más de 500
pacientes realizados en los dos últimos años.
Para
conocer la edad biológica de los pacientes se
les realizó una prueba antienvejecimiento, que
consiste en tomar muestras de saliva, orina
y sangre para procesarlas y obtener un esquema
de los lugares más vulnerables del organismo
marcados a través de puntos verdes, amarillo
y rojos. Los puntos indican la severidad de
la acumulación natural del estrés oxidativo,
es decir, el desequilibrio entre la producción
de radicales libres (oxidantes) y la acción
de las defensas naturales (antioxidantes). A
mayor estrés oxidativo, mayor velocidad de
envejecimiento y de aparición de enfermedades.
Lo
llamativo de este estudio fue demostrar
que después de tres meses de cuidar la
nutrición y de hacer ejercicio físico,
ningún paciente redujo la edad biológica
menos de 5 años.
Una
sesión ideal, debería incluir: 30 a
40 minutos de caminata o trote suave,
10 minutos de una rutina de musculación
con peso ligero y 10 minutos de ejercicios
de estiramiento, que deberían repetirse
varias veces al día. No hay que llegar
al agotamiento, ya que esto también produce
un “estrés oxidativo”.
|
Con
un compromiso hacia el ejercicio regular, tenemos
la habilidad de mantener nuestra edad funcional
más baja que nuestra edad cronológica.

|
|
|
| |
 |
Consejos
generales |
- No
comer en exceso y realizar cinco comidas al
día. Es importante también vigilar la alimentación,
en la que deben primar las verduras, frutas
y los cereales, y el pescado frente a la carne
por su alto contenido en antioxidantes.
- Realizar
ejercicio físico moderado todos los días o
al menos tres o cuatro días por semana.
- Descansar
física y psíquicamente. Se debe dormir
alrededor de ocho horas, dos horas después
de la cena y en una habitación oscura y silenciosa.
También es muy bueno realizar durante el día
ejercicios simples de relajación.
- Se
debe prescindir de excitantes y sustancias
tóxicas como el tabaco.
- Mantener
una rica vida social centrada en la familia,
amigos y otros posibles entornos.
- Es
bueno disfrutar de una actitud vitalista,
positiva y tolerante.
- Interesarse
por cuestiones intelectuales a menudo. Estudiar,
aprender nuevas cosas, mantiene la mente activa.
- Tener
una alimentación equilibrada. Consumir de
alimentos antioxidantes ricos en vitamina
A o beta-caroteno (zanahorias, mangos,
melón, melocotón, espinacas), vitamina
C (limón, naranja, kivi, grosellas, coliflor,
fresas, pimientos), vitamina E (aguacate,
boniatos, espinacas, espárragos); reducir
el consumo de azúcares, pues parece ser que
el metabolismo de la glucosa juega un importante
papel en el envejecimiento; y evitar la exposición
prolongada a la luz solar, ya que puede dañar
el ADN de las células.
En
resumen, para prevenir y atacar el envejecimiento
prematuro de la piel es muy importante exponerse
gradualmente al sol con cremas con factor de
protección solar (mínimo 15), mantener una dieta
saludable, actividad física, usar cremas antioxidantes
(preferentemente con vitaminas), realizar tratamientos
con profesionales idóneos y por supuesto, descansar
y dormir suficientemente.
|