Estimular
músculos sin ningún esfuerzo es hoy un imprescindible
en centros de estética y belleza corporal. Una
opción estética con los mismos efectos que
horas de gimnasio.
Se
trata de una técnica corporal que utiliza aparatos
con un sistema de electrodos de bajo voltaje sobre los
diferentes grupos musculares (glúteos, piernas,
abdomen). Así logra, a través de la estimulación
eléctrica, corregir la flacidez, reducir los depósitos
grasos y en algunos casos aumentar el tamaño de
la zona tratada, como es el caso de los glúteos.
Así, permite "imitar" la señal
que envía el cerebro para que nuestros músculos
se muevan, permitiendo que el estímulo se convierta
en contracción. Esta técnica no sólo
es inofensiva para el organismo, sino que tiene los mismos
efectos que ir al gimnasio y es recomendada en algunos
casos por los médicos.
Además
hay una de tipo mecánico, donde una máquina
hace de masa muscular, que es utilizada para movilizar
articulaciones. Pero la electroestimulación es
mucho más enérgica, porque contrae la musculatura
y gasta tu propio ATP (molécula que da la energía
para la contracción muscular), mientras que la
otra hace ejercicios a través de un movimiento
externo.
Al
principio lo utilizaban los deportistas para aumentar
su rendimiento y recuperarse de sus lesiones. Desde hace
unos años se aplica también en el campo
de la estética.
En Europa es un auténtico boom, una tendencia en
crecimiento que dispone, cada vez, de más afiliados.
La Gimnasia Pasiva, no solo es inofensiva sino que en
muchos casos es utilizada o recomendada por los médicos
para superar problemas de salud. Su efectividad obedece
a que esta basado en el mismo principio del movimiento
muscular voluntario, el cual ocurre en la siguiente forma.
Para que los músculos se muevan siguiendo nuestras
órdenes, el cerebro genere una señal, o
corriente nerviosa, que llega por el nervio a una planta
neuromuscular. Tiene lugar entonces un proceso químico
que permite que el estimulo se convierta en contracción.
Muchas personas se preguntan si es efectivo hacer gimnasia
sin cansarse. Un gran número de expertos en formación
física aseguran que una parte importante del efecto
del ejercicio físico es psicológico, dependiendo
su efectividad de la conciencia que tenga el deportista
sobre el esfuerzo que está realizando. Si esto
es así, la realización de un deporte sin
esfuerzo le restaría gran parte de su eficacia,
especialmente en lo que se refiere a los efectos estéticos.
No
existe consenso entre los profesionales sobre si la gimnasia
pasiva adelgaza o no. Según algunos especialistas
en medicina deportiva, esta técnica es buena como
método de fisioterapia, pero no permite reducir
peso. Para que así fuera, según ellos, habría
que estar en la mesa de ejercicio unas cuatro o cinco
horas diarias, lo que no es aconsejable para el organismo.
Por
sí sola, la gimnasia pasiva tiene poca eficacia
como método para mejorar la forma física
o eliminar esos kilos que nos sobran. Sin embargo, estas
técnicas si que pueden usarse como complemento
de otras cuando el objetivo es meramente estético.
Para todos aquellos que piensen que esta es la
solución definitiva a sus problemas, hay
que decir que si no acompañan la electroestimulación
con una adecuada dieta, una tabla de gimnasia
y por su puesto mucha constancia, nunca jamás
verán unos buenos resultados en su cuerpo.
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Además,
según estos detractores, el ejercicio que hacen
los aparatos de gimnasia pasiva estimula el músculo
y produce una contracción que lo levanta durante
unas cuantas horas solamente.
Sus
defensores indican que debe realizarse en tres fases:
la primera sirve para adelgazar y en ella es necesario
tomar tres sesiones de una hora a la semana. La segunda
fase es para endurecer los músculos, y la tercera
de mantenimiento. En esta última fase se recomienda
tomar únicamente dos sesiones por semana.
Además,
los partidarios de la gimnasia pasiva señalan que
para asegurar el éxito de esta novedosa técnica
es necesario complementarla con hábitos alimenticios
adecuados.
Se
ha determinado que la estimulación muscular artificial,
tanto por vía mecánica como por vía
eléctrica, resulta muy útil como terapia
de rehabilitación, sirve para reeducar los músculos
y evitar su atrofia tras grandes periodos de inactividad.
Además, favorece la circulación sanguínea
y linfática, con lo que contribuye favorablemente
a la regeneración de tejidos dañados y la
reabsorción de edemas y hematomas.
Por otro lado, resulta un arma muy eficaz contra el reuma,
ya que tiene efectos antiinflamatorios y combate la rigidez
y el anquilosamiento de los músculos.
En caso de dolores de espalda y problemas cervicales,
la estimulación eléctrica también
puede ser muy útil en combinación con la
aplicación de geles y cremas, para ayudar a reducir
la inflamación y el dolor en la zona afectada.
Aunque pueden practicarla personas de todas las edades,
está contraindicada para las mujeres embarazadas.
Tampoco debe realizarse después de comer, durante
la digestión.