La
razón por la que debemos combatirla no sólo
es la estética sino también por nuestra
salud.
Al desarrollarse la celulitis, se va creando lo que llamamos
piel de naranja, que a medida que va creciendo oprime
los vasos sanguíneos y linfáticos, impidiendo
la eliminación de toxinas y residuos.
La Celulitis no es solamente un problema estético,
sino que se trata de una enfermedad metabólica
caracterizada por una alteración de las células
del tejido adiposo (adipocitos), las que, al no producirse
en ellas el drenaje adecuado, se inflaman, aumentan de
tamaño y adquieren más rigidez de lo normal,
causando por compresión un problema circulatorio
y linfático, además del consecuente problema
estético. Constituye una dolencia muy habitual
entre las mujeres, y una de las principales fuentes de
preocupación personal, dado que la mayoría
suelen padecerla a partir de la adolescencia.
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Causas
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- Hormonales.
Una
producción hormonal superior a lo normal puede
desencadenar o empeorar la celulitis. Estos cambios
hormonales se producen en momentos determinados de
la vida de la mujer, como pueden ser el embarazo o
la pubertad. La ingestión de productos con
contenido hormonal, como los estrógenos de
las píldoras anticonceptivas, pueden llevar
a desencadenarla o empeorarla.
- Herencia.
Tienen una predisposición natural a padecer
esta enfermedad aquellas personas cuyos ascendientes
la sufrieron. Se tendría que vigilar la alimentación
desde la infancia a aquellas personas que muestran
esta predisposición especial por herencia.
- Falta
de ejercicio. El
sedentarismo puede ser una de las causas que la empeoren.
El ejercicio, además de eliminar grasa, es
una buena manera de activar la circulación
y conseguir mejorar el metabolismo de las grasas.
Además, una buena manera de atacar la enfermedad
es aplicar habitualmente masajes que drenen la linfa
de la zona afectada.
- El
estrés.
La tensión acumulada en el cuerpo puede producir
una falta de calidad en la circulación periférica
con la consiguiente perdida de riego sanguíneo
que impide la eliminación de los materiales
de deshecho.
- Alimentación.
Una alimentación inadecuada, demasiado rica
en calorías, conlleva la aparición de
la obesidad, con la consiguiente acumulación
de tejido adiposo que favorece el empeoramiento de
la celulitis. Cabe resaltar, sin embargo, que obesidad
no es lo mismo que celulitis. Incluso mujeres muy
delgadas pueden presentar esta enfermedad. Existe
una relación bastante directa entre el consumo
de sal y la celulitis. La sal ayuda al cuerpo a retener
líquidos, por lo tanto una dieta baja en sodio
y con abundante ingestión de agua facilita
la eliminación de los nódulos celulíticos.
- Vestido
inadecuado.
Utilizar un vestido no adecuado, demasiado apretado
al cuerpo puede hacer disminuir la corriente sanguínea,
favoreciendo la retención de líquidos.

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Síntomas |
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Sensación de pesadez en las piernas por estancamiento
de los líquidos, hormigueo. Acumulación
de material de desecho en las células o simplemente
asintomático (Celulitis edematosa)
- Formación
de los nódulos, Persistencia de las marcas
de presión de los dedos sobre la zona afectada.
Incapacidad de deslizamiento suave de los dedos sobre
la zona enferma. (Celulitis fibrosa)
-
Aparición, generalmente en la parte lateral
de los muslos y en las mismas nalgas, de unos abultamientos
irregulares de la piel (Lo que se conoce como piel
de naranja). (Celulitis
esclerótica)
El proceso celulítico puede ser corporalmente generalizado
o, lo que es mucho más frecuente, ubicarse en zonas
determinadas.
Los
casos generalizados son patrimonio casi exclusivo de mujeres
que padecen de obesidad.
El
trastorno marcado por el binomio obesidad-celulitis,
se localiza desde su inicio (pubertad) en los miembros
inferiores, acompañado de importantes alteraciones
circulatorias.
En
general en la segunda década de la vida y muchas
veces consecutivo al embarazo, se producen aumentos bruscos
de peso que progresivamente llevan a una afectación
generalizada que recrudece en la menopausia y complica
otros sistemas, tales como el osteoarticular y el cardiovascular.
La
celulitis localizada, por su parte, es la forma más
frecuente y las zonas preferenciales de ubicación
corresponden a:
abdomen
-
muslos (sectores superior, interno y posterior)
-
nalgas
-
rodillas (cara interna)
-
tobillos
-
espalda (parte inferior y superior) y algunas otras
regiones.

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Tratamiento |
Básicamente pueden considerarse tres grandes áreas
según los agentes empleados. De esta manera, el
tratamiento específico involucra:
- uso
de productos
-
medios físicos
-
métodos quirúrgicos
Estas diversas opciones no son excluyentes entre sí,
sino que generalmente deben combinarse varias en búsqueda
de un objetivo terapéutico preciso que estará
acorde a las características de la paciente y del
proceso.
El
tratamiento convencional de la celulitis ofrece pocas
soluciones a este problema. Se aconseja el control de
la obesidad y la práctica de algún ejercicio
para disminuirlo.
En los casos más graves, cuando la persona que
la sufre esta de acuerdo, puede recurrirse a la liposucción
o extracción de los sobrantes de grasa con una
operación quirúrgica.
El tratamiento natural de la celulitis supone la aceptación
de una dieta adecuada, la aplicación de masajes
drenantes y una fitoterapia adecuada como claves principales
para impedir la aparición de esta anomalía
o mejorarla.
Principales
efectos tisulares de algunos agentes empleados
en el tratamiento de la celulitis |
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Gingko
biloba |
Centella
asiática |
Fucus
vesiculosus |
Vitamina
E* |
Aparato
circulatorio |
Pared
vascular |
Protección
endotelial
Vasorrelajación |
Estabilización
de enzimas
lisosomales.
Reduce la
permeabilidad
capilar |
Inhibidor
de la adhesión
leucocitaria al endotelio |
Inhibe
la
proliferación y
crecimiento
del músculo
liso capilar |
Sangre |
Antitrombótico
Antiedematoso
Antiagregante
plaquetario
Reduce la
viscosidad
sanguínea |
a |
Anticoagulante
Fibrinolítico |
a |
Tejido
conectivo |
Matriz
extracelular |
Estimula
el tropismo
tisular. Aumenta el
intercambio de MPS |
a |
a |
a |
Fibroblastos |
a |
Estimula
la síntesis
proteica |
Aumenta
la expresión
de integrinas
alfa 2 y beta |
Regula
la
síntesis proteica |
Tejido
adiposo |
a |
a |
a |
Lipolítico
(transforma TG
en AG y glicerol) |
a |
Acción
antioxidante |
a |
Estimula
la síntesis
de glutatión.
Inhibe la
peroxidación
lipídica |
Aumenta
los niveles
séricos de
antioxidante |
a |
Inhibe
la
oxidación celular.
Disminuye sus
productos
tóxicos. Aumenta la resistencia
a oxidarse de LDL |
*Vitamina
E podemos encontrarla en algunos Aceites naturales
como el onagra, sésamo, frambuesa, jojoba, almendras
entre otros. Aceites
Puros