El aceite de jojoba es muy efectivo para controlar
la exfoliación, escamación y sequedad
de la piel.
Debido
a su capacidad de mezclarse con el sebum, añade
una capa lipídica no grasa a la piel
que retarda la escamación hasta el punto
de que se aproxima a la eficacia del aceite
mineral.
Experimentos
sobre su eficacia de hidratación han
demostrado que el aceite de jojoba puede reducir
eficazmente las arrugas en un 26%, 18% y 11%,
tras una, cuatro y ocho horas respectivamente.
Se ha demostrado también, que al usar
aceite de jojoba o cosméticos que incorporan
jojoba, aumenta la suavidad de la piel de forma
continuada más de 8 horas tras su aplicación.
Los
estudios de absorción percutánea
muestran que la jojoba penetra rápidamente
en la piel. Aparentemente la absorción
se realiza a través de los poros y folículos.
Desde los poros y folículos pilosos parece
ser que se esparce por la capa córnea
de la piel a través de un mecanismo pilosebáceo,
permitiendo que los aceites suavicen la piel
desde el interior. Desde allí actúa
con lípidos intercelulares para reducir
la pérdida de agua. El resultado de esta
rápida absorción es que los poros
y folículos pilosos permanecen abiertos
y pueden funcionar libremente. La aplicación
rutinaria de jojoba suaviza la piel, aumenta
su elasticidad y firmeza y facilita los procesos
de regeneración celular de la piel.
El aceite de jojoba tiene la capacidad de disolver
el sebum, siendo importante para la regulación
de la secreción sebácea excesiva
de la piel. Es un potente antioxidante y es
muy benéfico para el tratamiento de envejecimiento
prematuro de la piel y las arrugas.
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Descripción
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La
Jojoba (Simmonsis chinensis) es un arbusto proveniente
del desierto de Sonora (Arizona, California
y Méjico). El aceite que se obtiene de
las semillas de Jojoba prensado tiene un excelente
poder de lubricación y penetración
en los tejidos cutáneos, y contiene sales
minerales y vitaminas esenciales para el cuidado
de la piel.
El aceite de jojoba no es un aceite, sino una
cera líquida. Es muy estable a temperaturas
extremas. Es biodegradable, no tóxico
y no se hace rancio (se comprobó que
una muestra de 25 años era químicamente
igual que una de semillas recién recogidas).
Tiene una estructura molecular limpia, apenas
tiene impurezas y es poliinsaturado.

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Composición |
En
su compleja composición hay un 96% de
ceramida, lo que hace que resulte extremadamente
estable al calor y a la oxidación conservándose
perfectamente con el paso del tiempo y manteniendo
íntegras sus propiedades. Las ceramidas
son sustancias las cuales recubren las células
de la epidermis regulando su hidratación.
Las ceramidas del aceite de jojoba son muy similares
a las de la piel y actúan allí
donde se necesita, ejerciendo una profunda hidratación
y reestructurando el equilibrio graso de la
piel.
En
su composición también encontramos
vitamina E, la cual elimina las radicales libres
de la piel que son responsables del envejecimiento
prematuro. Otro de sus componentes es el ácido
linoléico el cual actúa regenerando
las células de la piel. El aceite de
jojoba tiene la capacidad de disolver el sebum,
una especie de cera que se deposita en los folículos
pilosos y que es causante de la caspa y la seborrea
del cabello. En ese sentido, el aceite de jojoba
penetra y disuelve los depósitos siendo
importante para la regulación de la secreción
sebácea excesiva de la piel y del cabello.

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Usos
del aceite de jojoba |
- Hidratante
facial. Se aplica por las noches.
Primero limpiamos el cutis y luego aplicamos
el aceite de jojoba. mantiene la piel hidratada
durante toda la noche.
-
Embarazo. El
uso del aceite de jojoba aumenta la elasticidad
de la piel y previene la flacidez y las estrías
tan comunes durante la gestación.
-
Pieles grasas. Su
uso en personas con pieles grasas y problemas
de espinillas es muy adecuado ya que emulsiona
el sebum y lo elimina. En los tratamientos
contra el acné es preferible añadirle
unas gotas de aceite esencial de árbol
de té o tomillo.
-
En los baños. Añadir
al agua de la bañera dos cucharadas
de aceite de jojoba. Amortigua los efectos
de desecación del agua de grifo.
-
Acondicionador de piel seca.
Para los cutis secos el aceite de jojoba desempeña
un factor importante al dejar la piel suave,
humedecida y con su brillo natural.
-
Brillo y volumen del cabello.
Añadir al champú que usted utilice
7 gotas de aceite dejando que actúe
3 minutos antes de aclararse el cabello.
-
Cabellos castigados y quebradizos.
Untarse todo el cabello con aceite de jojoba
y cubrirse con una toalla caliente durante
20 minutos. Lavarse el cabello a continuación
con un buen champú. Loción para
después del afeitado: agua y aceite
de jojoba a partes iguales. Aplicar sobre
la cara. Elimina el enrojecimiento y deja
la piel suave.
-
Desmaquillante.
Poner en un algodón unas gotas de aceite
de jojoba. Elimina los restos de suciedad
y nutre la piel.
- Aceites
de masajes. Es
muy indicado en las elaboraciones de aceites
de masaje especialmente para las manos y los
pies. Elimina las durezas.
Existe el mito de que el aceite de jojoba puede
regenerar el cabello. Como en el caso de la
mayoría de los mitos, parece que hay
fundamentos para que exista dicha creencia.
Hay ciertos tipos de calvicie que están
provocados por una excesiva producción
de sebum en el cuero cabelludo. El sebum bloquea
los folículos capilares, asfixiándolos
literalmente. Esto finalmente provoca la pérdida
del tallo capilar y por último la muerte
del folículo. Se ha comprobado que la
jojoba se absorbe fácilmente a través
de los folículos capilares. Debido a
su capacidad de mezclarse con el sebum, la jojoba
disuelve y desplaza el sebum endurecido que
puede estar bloqueando al folículo. Este
efecto de limpieza permite que el folículo
reanude su normal funcionamiento, siempre y
cuando éste no se haya destruido todavía.
Una interesante cualidad de la jojoba es su
capacidad para retardar la excreción
de sebum en personas de piel grasa, a pesar
de que no se ha determinado dicho mecanismo.
Se sospecha que la jojoba bajo la dermis puede
de algún modo imitar al sebum y por tanto
“engañar” a la piel y detener
así la producción de sebum. Estudios
recientes en la Universidad de Ben Gurion indican
que el aceite de Jojoba puede ser de utilidad
en aliviar los síntomas de la psoriasis
y controlar los accesos de acné. Investigaciones
adicionales muestran que la Jojoba podría
tener un afecto antiinflamatorio bajo ciertas
condiciones.
La
jojoba se utiliza especialmente en el caso de
personas que sufren de deshidratación
y sequedad extrema en la piel, en personas mayores
y aquellas con afecciones de la piel que presentan
escamación y desequilibrios de sebum.
Las cualidades anti-inflamatorias de la jojoba
la hacen adecuada para tratar alteraciones de
la piel provocadas por inflamación.

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