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Cómo se Producen y se tratan las manchas en la Piel

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Cuando decimos “manchas en la piel” nos estamos refiriendo a un inmenso universo de fenómenos y patologías, que responden a diferentes causas y cursan procesos muy distintos.

La piel normal contiene células que producen la pigmentación llamadas melanocitos (cargadas con melanina, la sustancia que produce el pigmento) Si tenemos áreas decoloradas o pálidas es indicación de pocos o no muy activos melanocitos. Si el área esta hiperpigmentada indica lo contrario.

Muchas manchas tienen una fácil resolución, y otras son difícilmente tratables. Sin embargo, para la persona que llega a la consulta dermatológica, todas son preocupantes. Para comenzar a organizar este inmenso panorama, podemos clasificar a las manchas por sus tres colores más frecuentes:

  • Manchas rojas: responden generalmente a un proceso inflamatorio o a una lesión de tipo vascular.
  • Manchas marrones: en ellas están involucrados los pigmentos de la piel, como en los lunares o nevos. A pesar de que este tipo de marcas puede tener volumen, con lo cual dejaríamos de hablar estrictamente de manchas, las abordaremos ya que quien consulta no hace esta diferencia.
  • Manchas blancas: responden a una falta de pigmentación que, cuando es eliminada la causa, generalmente se regulariza.

Hay otros colores que dependen en general de la profundidad a la que se encuentre el pigmento. Un tipo de marcas azules en los recién nacidos, llamadas comúnmente manchas mongólicas, se observan más frecuentemente en personas de ese origen. Se presentan en la zona lumbosacra y se van con el tiempo. Otros colores responden a la concentración de sustancias por medicamentos o drogas.

El primer remedio para eliminar una mancha es evitar que se siga oscureciendo. No podemos enfatizar suficiente la importancia de protegerse contra el sol. Nuestras abuelas lo sabían por eso no se bronceaban y usaban sombrillas o parasoles para no recibir el sol directamente en la cara. En nuestros tiempos el aliado más poderoso es el protector o filtro solar. Además de usa un buen tratamiento que tratamiento uses, siempre debes protegerte contra el sol. Sin seguir esta recomendación básica ningún tratamiento funciona.

   
  Manchas rojas

Dependiendo de la causa de este tipo de manchas, el tratamiento va a ser absolutamente diferente. Si la mancha roja responde a un proceso inflamatorio, el tratamiento consiste en abordar la inflamación que, cuando cede, no deja por lo general señales. Si es un proceso agudo se resuelve frecuentemente en un lapso de tiempo corto, como máximo unos meses.

Aquellas personas que padecen acné presentan unas manchas rojas como consecuencia de la inflamación que producen las pústulas. Cuando esa lesión se cura, la piel se desinflama y la marca roja a su alrededor se resuelve.

Manchas rojas pueden observarse en la zona aledaña a una herida. Se debe al proceso inflamatorio que el tejido está cursando como parte de la curación. El médico sabrá administrar el mejor producto para ayudar al proceso. Si la lesión responde a una quemadura, a veces pueden verse involucrados pigmentos, con lo cual resultan marcas del grupo marrón.

Los angiomas son alteraciones vasculares que causan manchas rojas a veces muy importantes. Es una alteración de los capilares, aunque a veces involucran vasos más profundos, y su resolución es más difícil.

Su tratamiento puede hacerse con láser; ligadura de vasos si no se comprometen funciones; electrocoagulación; o interferón en el caso de los pacientes pequeños. En estos casos, algunos prefieren dejarlos evolucionar, porque muchas veces responden a una inmadurez de los vasos. En los bebés son llamados comúnmente “antojos”, y en general se resuelven entre los tres y cuatro años.

   
  Manchas marrones

También responden a distintas causas. En este grupo podemos incluir:

• Los lunares: manchas pequeñas de forma circular.

• Las pecas, son constitucionales de la niñez y la adolescencia y luego tienden a irse.

• Las manchas solares: que se dan en los adultos entre los 50/60 años en adelante por la exposición acumulada a las radiaciones solares. Generalmente se dan en la cara y el dorso de las manos. No deben confundirse con las queratosis seborreicas, que tienen volumen. Algunos productos usados para protección también producen manchas.

• Las manchas de nacimiento, que también son un tipo de lunares llamados nevos (Vocablo que proviene del griego y significa marca o señal) que pueden ser redondos o de formas irregulares, y de diverso tamaño, desde pequeños hasta muy grandes o gigantes. Pueden presentar o no pelos.

• Manchas del embarazo (Melasma) que responden a un aumento de pigmento inducido por las hormonas. También pueden provocarlas los anticonceptivos orales.

• Manchas posteriores a una quemadura.

En general, las manchas marrones pueden tratarse con cremas blanqueadoras, con láser para color marrón (según la sustancia que origina el láser es su color: alejandrita, dióxido de carbono, etc., y según el color de la lesión es la elección del tipo de láser). En el caso de los lunares pueden extirparse quirúrgicamente sólo por cuestiones de estética. Algunos presentan cambios displásicos que, sin llegar a ser malignos tampoco son normales. Ellos deben ser controlados cuidadosamente o en algunos casos extirpados.

El melanoma es uno de los tumores más agresivos y cuanto más precozmente sea abordado tiene mejores probabilidades de curación.

   
  Depósito de pigmentos

Dependiendo del tipo de piel, algunas personas tienden a depositar pigmento en las zonas que han sido afectadas por inflamaciones, heridas o quemaduras. Se trata de manchas amarronadas por depósito de melanina. Pueden ser tratadas, pero a veces este tipo de pieles reacciona produciendo más pigmentación, en una especie de efecto de rebote.

Las sustancias blanqueadoras usadas para tratar las manchas marrones son de diverso tipo. Desde la antigüedad se ha usado el mercurio, por ejemplo. También el bismuto. La botica casera incluye el agua oxigenada, el limón, el aloe vera. Éste último tiene un gran poder antiinflamatorio y regula los procesos inmunológicos, además de aportar hidratación y humectación. Es antioxidante por su alto contenido de vitamina E. Al mejorar la salud general de la piel, también favorece la desaparición de las manchas.

El blanqueador más utilizado en dermatología es la hidroquinona, derivado del caucho que debe ser indicado por un profesional. Existen además algunas sustancias ácidas, como el ácido glicólico (proveniente de la caña de azúcar), el ácido mandélico (extraído de la manzana), el ácido retinoico: todos están destinados a blanquear por refinamiento de la piel, es decir, removiendo las capas de piel manchada para que devengan capas nuevas. Pero cuando el pigmento está depositado más allá de la epidermis, en la dermis por ejemplo, es mucho más difícil y estos métodos no son eficaces. Aquí se trata con láser o dermabrasión, la cual constituye un tratamiento quirúrgico que barre capas de piel con una fresa para que se regenere piel sana.

Últimamente se le da mucha importancia a los productos naturales, como el extracto de uva-ursi, el ácido kójico, los carotenos, etc.

   
  Manchas blancas

Su causa más frecuente es la pitiriasis versicolor, un hongo que habita en pieles con cierta predisposición (1), y que durante el verano provoca manchas blancas como contraste al bronceado del sol. Donde están las lesiones causadas por el hongo no se produce coloración. Se trata con antimicóticos locales, aunque también pueden usarse por vía oral. Es fácilmente curable, pero en general es recurrente.

El vitíligo es una enfermedad que no presenta gravedad clínica, pero tiene una gran repercusión estética y por lo tanto psicológica. Sus consecuencias son muy poco toleradas por el paciente y, en general, toma zonas muy visibles: el dorso de las manos, la cara, alrededor de los orificios naturales del cuerpo. Su tratamiento es prolongado, y es necesario estimular la inmunidad, ya que esta enfermedad tiene una base neurogénica con un desencadenante que puede ser un estrés psíquico o físico.

Algunas teorías proponen que el sistema de defensas fabrica anticuerpos contra los melanocitos, células que producen pigmentos. El tratamiento precoz es el que tiene mejores resultados.

Sea cual fuere el color, forma o tipo de una mancha que aparece en nuestra piel, jamás debemos dejar de consultar al dermatólogo. Ya hemos visto que algunas de ellas están revelando la presencia de agentes infectantes o procesos anormales. Lo mejor, por lo tanto, es la evaluación profesional.

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