Esta milenaria técnica Hindú,
relaja profundamente y equilibra el nivel
energético del cuerpo. Que además
de purificar, también libera las tensiones
internas.
En los tiempos que estamos viviendo, la mayoría
de las personas viven presionadas con un alto
nivel de estrés. Las preocupaciones
constantes aumentan la acumulación
de toxinas, y bloquean la energía del
cuerpo.
El cuerpo nos manda constantemente señales
que nosotros por la vida estresante que llevamos,
no le prestamos la debida atención.
Comienza con un síntoma (contractura)
y continúa con algo más interno,
intenso y profundo que llega a convertirse
a largo tiempo, en enfermedad.
El mejor remedio, el más fácil
y natural es sin duda, el masaje ayurvedico,
que no solo trabaja con el cuerpo físico
si no también con el cuerpo energético/astral
donde nacen las enfermedades por causa de
estos bloqueos y después aparecen en
el cuerpo como:
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Dolores
de sacro, cervicales, lumbares, espalda
etc.
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Ansiedad e Insomnio.
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Fatiga crónica/Fibromialgia.
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Engordar/Adelgazar, retención de
líquidos y celulitis.
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Problemas de las articulaciones y circulación
de la sangre.
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Acne y alergias.
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Piel seca/irritada/arrugada.
Mediante las técnicas de amasamiento,
digipuntura y fricción trabajamos sobre
el sistema circulatorio, linfático,
emocional, sutil o energético y muscular
ayudando a eliminar la fatiga tanto mental
como física y proporcionando resistencia
frente a la falta de armonía y las
enfermedades.
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Beneficios
de su acción |
El
masaje estimula la producción de anticuerpos
y fortalece los componentes vitales del cuerpo.
El aceite de sésamo utilizado otorga
fuerza a los nervios.
Existen más o menos 107 puntos importantes
de presión llamados marmas en todo
el cuerpo y tienen que ver con las uniones
o puntos de encuentro de los cinco principios
orgánicos (músculos, vasos,
ligamentos, huesos y articulaciones). Estas
uniones constituyen el asiento de la fuerza
vital o prana.
Cuando realizamos el masaje no sólo
manipulamos los músculos, la piel y
los huesos sino que también trabajamos
con las energías físicas mentales
y emocionales.
Los marmas (digipuntura) juegan un importante
papel en la absorción de la energía
y fortalecimiento de las defensas del cuerpo
del paciente.
El masaje tiene una larga historia en la India
como parte íntegra de la medicina ayurvédica.
Muchos médicos ayurvédicos recetan
masaje ayurvédico con el uso de fragancias,
hierbas y aceites especialmente preparadas,
diseñados para la constitución
de cada persona. El masaje ayurvédico
es único por muchas razones.
Es el único sistema de masaje que aplica
hierbas y aceites según la teoría
de los cinco elementos y los tres doshas,
para equilibrar los elementos internos del
cuerpo. La combinación de aceites,
fragancias, hierbas y polvos alimenta los
sentidos y nutre el cuerpo físico y
el sutil. La mayoría de los sistemas
de masaje normalmente se concentran en las
distintas partes del cuerpo una por una.
El masaje ayurvédico conecta un lugar
físico con otro con movimientos rápidos
profundos y vigorosos, que estimulan, a la
vez, la energía profunda y oculta de
Kundalini, que yace inactivo en el sacro,
y ayuda a abrir las capas más profundas
de la mente. A través del masaje ayurvédico
muchos pacientes se han recuperado de condiciones
tan difíciles como el artritis, la
ciática, dolores de cabeza, desarreglos
digestivos, y varios problemas de la columna.
Hoy en día, el masaje ayurvédico
se da en la India y en todo el mundo para
tratar la enfermedad como medida preventiva,
y para despertar las energías latentes
de la mente.
El masaje ayurvédico tiene tres objetivos
específicos:
A)
Aumentar la circulación
B)
Estimular y fortalecer el sistema linfático
C)
Abrir el flujo de prana o fuerza vital
Con
estas acciones, el masaje ayurvédico
limpia y revitaliza el cuerpo sin causar un
incremento de toxinas.
El
masaje está involucrado más directamente
en el sistema linfático (rasa dhatu)
El sistema linfático ayuda en la circulación
de la sangre, drenando el exceso de líquido
y toxinas de la circulación sanguínea,
que facilita el trabajo del corazón.
También proporciona una línea
directa de defensa en el cuerpo, estimulando
la producción de anticuerpos.
Cuando se despeja la circulación y linfa,
se sueltan los patrones muy arraigados. Los
músculos empiezan a soltarse de tejidos
conjuntivos muy profundos, que a la vez se sueltan
de los huesos. Como la mente, los tejidos del
cuerpo y las células están conectados
entre sí, la mente recibe mensajes de
estrés, permitiendo que fluyan libremente
la respiración y el prana. Las emociones
contenidas, que han estado presentes como toxinas
en el tejido conjuntivo, también salen
a la superficie y se sueltan. De esta soltura
viene un sentido de rejuvenecimiento y felicidad
que sale desde dentro.
El Ayurveda apoya esta limpieza emocional como
parte del proceso de masaje.

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Doshas
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El
objetivo principal del tratamiento ayurvédico
es equilibrar los tres doshas o humores biológicos
de Vata, Pitta y Kapha, cuyo desequilibrio causa
la enfermedad.
Los aceites y hierbas ayudan a empujar los doshas
junto con el ama (materia tóxica no digerida)
de los tejidos conjuntivos más profundos
al tracto gastrointestinal, donde pueden ser
eliminados. De esta forma el masaje ayurvédico
puede armonizar todas nuestras energías
internas y llevar los doshas a su condición
libre de enfermedad.
Se aplican aceites en cantidades generosas,
junto con ciertos polvos herbarios, que producen
fricción sobre la piel. Generalmente,
se aplican los polvos después del aceite
y se usan para absorber el aceite en exceso.
Los aceites lubrifican las capas más
profundas de la piel, mientras que las hierbas
ayudan a aumentar la circulación en lugares
estancados, donde la circulación es pobre.
Se aplican diferentes aceites y hierbas y distintos
grados de presión según las necesidades
de cada persona.
El
aceite más usado para todas las
constituciones es el aceite de sésamo,
que mejora la textura de la piel, el lustre
y la vitalidad. El sésamo contiene
muchos nutrientes, incluidos el hierro,
calcio, fósforo y otros minerales.
Contiene una encima especial que nutre
muy bien el cerebro, que puede ser la
razón por la cual se aplica en
la cabeza y pelo. Por sus propiedades
calmantes y fortalecedoras, se dan masajes
de sésamo a bebés desde
su nacimiento hasta los tres años
para ayudar el crecimiento y desarrollo
correctos.
ver: El
Aceite de Sésamo, la Principal
esencia Ayurvédica |
MASAJE PARA VATA
El aceite de sésamo caliente y abundante
es especialmente bueno para constituciones Vata.
El sésamo es caliente y pesado en sus
cualidades, que contrarresta el frío
y sequedad de Vata. Quita el dolor muscular
y rigidez y es especialmente bueno para la artritis.
También es de utilidad para desarreglos
nerviosos, aliviando el dolor de nervios y sensibilidad.
Otros aceites para Vata, o condiciones Vata
como dolor ciático, estreñimiento
y piel seca, son almendra, mostaza, ricino y
una preparación especial ayurvédica
llamada Cola de Mahanarayan. Estos aceites calientan,
nutren y calman la hiperactividad.
Los tipos Vata tienden a pasar frío fácilmente,
tienen una energía variable, y sufren
de emociones como el miedo, nerviosismo y ansiedad,
y por eso, se benefician mucho de un masaje
de aceite. El masaje de aceite debe darse lentamente,
con menos presión que la normal, ya que
la gente Vata es delicada en su estructura ósea,
y tienden a ser más sensibles emocionalmente.
Se usan hierbas y polvos de naturaleza caliente
para Vata y aceites pesados como el sésamo,
para ayudar a mejorar la circulación
y llevarle más hacia ‘tierra’.
Estas hierbas incluyen el cálamo (o Vacha,
la más eficaz), jengibre, jyotishmati,
Dashamula y regaliz. Los principales lugares
asociados con Vata son el colon, el pecho y
el pelvis, cavidades huecas y secas en el cuerpo
donde puede acumularse Vata. El aceite aplicado
generosamente en estas áreas puede ayudar
a equilibrar y sostener Vata.
MASAJE PARA PITTA
Para constituciones Pitta — los individuos
que tienden hacia el calor y las enfermedades
de inflamación — se recomiendan
aceites fríos como oliva, coco y girasol
y fragancias frías como lavanda, sándalo
y jazmín. Estos aceites ayudan a tratar
las condiciones como erupciones cutáneas,
úlceras, diarrea y dolores de cabeza
de tipo Pitta (con calor). Se recomiendan sobre
todo en la estación de calor, cuando
Pitta se agrava más.
Ya que los Pitta ya tienen una cantidad moderada
de aceite en sus sistemas, se usan cantidades
medianas de aceite. Se puede aplicar una presión
más profunda que la utilizada para Vata,
y debe ser moderada. A veces un masaje rápido
y vigoroso puede molestar una persona Pitta,
propensa al enfado y fácilmente irritada.
También se usan hierbas frías
como brahmi (gota kola), ushira (khus o vetiveria),
polvo de sándalo y cúrcuma.
Los principales lugares físicos para
Pitta son el intestino delgado, el hígado
y el bazo, donde el Pitta se acumula en forma
de bilis y otras toxinas. Pitta también
está en la cabeza y en los ojos. Aceites
esenciales fríos como rosa, sándalo
y violeta pueden aplicarse en las sienes y el
tercer ojo para refrescar la cabeza, que debe
mantenerse fresca normalmente.
MASAJE
PARA KAPHA
Para la constitución Kapha, se usan aceites
calientes y secantes como mostaza, almendra
y sésamo para aumentar la circulación
y contrarrestar la humedad típica en
los Kapha. Se usan junto con aceites esenciales
calientes, como eucalipto, alcanfor, alheña.
Estos funcionan bien para condiciones Kapha
como la sinusitis, resfriados, obesidad y exceso
de mucosidad. Como los Kapha ya tienen una mayor
cantidad de aceite en su piel, se recomienda
usar menos aceite. Se puede aplicar una presión
rápida, vigorosa y muy profunda porque
la gente Kapha tiene una estructura grande,
huesos grandes y piel gruesa. Se usan hierbas
calientes y secantes como cálamo (Vacha),
bala, dashamula, jengibre y canela.
Los principales lugares de acumulación
de Kapha son el estómago, pulmones y
articulaciones donde se acumula en forma de
mucosidad. La circulación en estas áreas
fácilmente se estanca y se vuelve lenta.
Por eso se recomienda también un masaje
vigoroso en la zona del abdomen para aumentar
el fuego digestivo (Agni). La gente Kapha tiene
emociones como apego, avaricia y letargo. Son
los más afectuosos, amorosos y emocionales
de los tipos debido a los elementos de ‘agua’
y ‘tierra’ que llevan en su sistema.
Requieren fuertes masajes para mantener en movimiento
sus energías e impedir que se estanquen
sus emociones.
Se recomienda el masaje ayurvédico de
forma regular para el mantenimiento de la salud.
Lo mejor es tomarlo tres veces a la semana y
luego una vez a la semana para mantener la energía
a nivel óptimo. El masaje regular prepara
el cuerpo y la mente para una apertura más
profunda e impide la formación de patrones
de retención. Los masajes recibidos con
poco tiempo en medio tienen más impacto,
especialmente para tratar debilitación
y desequilibrios severos. El masaje frecuente
permite que los aceites y las hierbas penetren
en la piel, provocando cambios permanentes.
En la India, se da el masaje ayurvédico
diariamente durante semanas para tratar ciertas
enfermedades.
Es posible darse un masaje ayurvédico
uno mismo, aplicando aceites ayurvédicos
en ciertas partes del cuerpo. Es especialmente
útil aplicar aceites de sésamo
o brahmi en las plantas de los pies y la cabeza,
y pelo por la noche. Proporciona una relajación
profunda, trae paz a la mente, y ayuda a provocar
un profundo sueño. La aplicación
de aceites de esta forma debe formar parte de
todos los programas de mantenimiento de salud

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