Las pieles grasas saltan a la vista y al tacto.
Se detectan por su aspecto oleoso, su poro abierto,
el grano grueso de su textura y un tono grisáceo,
más bien apagado, debido al exceso de
sebo
El brillo, poros dilatados, sensación
de piel sucia y quizás, granos, puntos
negros y acné es lo que preocupa a hombres
y mujeres, que cada vez buscan qué hacer
para evitarlos. En algunos casos, el problema
se presenta de por vida, y en otros, con cuidados
adecuados, pueden ser solucionados.
La testosterona es la hormona masculina responsable
de la hipersecreción sebácea que
desencadena la aparición del acné.
Por este motivo, la afección puede ser
especialmente virulenta en el hombre y persistir
durante toda la vida.
Esta hormona es especialmente agresiva a nivel
cutáneo, gracias a la colaboración
de una enzima de la glándula sebácea,
que en el caso de las pieles acnéicas,
tiene una actividad de 2 a 20 veces superior.
”Como la afección suele
ser bastante generalizada, es normal el mal
olor axilar, el acné y un pH algo elevado.”
En el desarrollo del acné intervienen
diversos factores. Aparte de la presión
hormonal, se produce una alteración en
los componentes de la grasa, que se convierte
en una cera espesa con mayor dificultad para
salir al exterior.
La grasa retenida se oxida, promueve la proliferación
de bacterias y se convierte en una sustancia
irritante. El folículo que la alberga,
se inflama obstruyendo aún más
la salida y la superficie se puebla de células
muertas, que junto con el sebo, no se desprenden,
se acumulan y taponan los poros.
El cuadro se pone peor cuando genera lesiones
más graves con los procesos inflamatorios
como pústulas, papulopústulas,
quistes y nódulos.
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Causas |
Las
causas suelen ser algo complejo y se encuentran
normalmente en personas con problemas emocionales,
en especial introvertidos, tímidos y
acomplejados, en los que concurren desarreglos
hormonales y mala alimentación. La falta
de descanso adecuado, el insomnio, la hipocondría
y las afecciones ginecológicas, son otras
de las causas desencadenantes para la piel grasa.
Otros factores que suelen influir se refieren
al uso de lociones con alcohol en la piel (incluso
colonias) o excesivo uso de jabones enérgicos,
los cuales si bien secan la piel, inmediatamente
producen un efecto de rebote por estímulo
de las glándulas sebáceas y con
ello la vuelta de la grasa a la piel o el pelo.
“La
herencia, las hormonas y el estrés, son
los principales factores internos que provocan
la seborrea. Los factores externos como el clima
cálido, la humedad medio ambiental, la
contaminación o el sol, pueden agravar
su desarrollo.
La producción de sebo es mayor durante
el día que por la noche, alcanza su momento
álgido al mediodía.”
También
la mala alimentación, especialmente cuando
se consumen grasas saturadas procedentes de
mamíferos, como es el caso de los embutidos,
el jamón serrano o la carne de cordero
y cerdo, producen a la larga un cutis grasiento
cada vez más difícil de corregir,
mucho más si la persona no consume al
mismo tiempo gran cantidad de verduras.
Como
compensación a su aspecto, las personas
afectadas de cutis grasos no suelen tener arrugas,
resisten muy bien los excesos de sol, frío
y viento, y con el paso de los años la
piel tiende a normalizarse pero siempre queda
una ligera capa de grasa que le ayuda a conservar
un buen aspecto. Ello no quiere decir sin embargo
que no se deba combatir la piel grasa, ya que
es un buen caldo de cultivo para numerosas bacterias.
Las recomendaciones para controlar el exceso
de grasa son las siguientes:
-
Disminuir el consumo de carne roja y sustituir
por carne de pollo o pavo.
-
Comer poco chocolate y coco.
-
No beber alcohol.
-
Comer verduras diariamente.
-
Beber zumos de limón diluidos.
-
Realizar algún deporte moderado.
-
Dormir algo más y tratar de que el
sueño sea profundo tomando una infusión
de plantas relajantes antes de acostarse.
-
No lavar el cutis con jabón salvo por
las mañanas. El resto del día
emplear el agua.
-
Ponerse emplastos de arcilla en la cara cada
dos días.
-
Incorporar algún suplementos de vitaminas
B, así como aminoácidos azufrados.
-
Enjuagarse de vez en cuando la cara con agua
de limón.

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Como prevenir |
Si
tienes cutis graso, el brillo que ves en tu
cara es una mezcla de transpiración y
grasitud. Si el sudor es realmente exagerado
existen ciertos tópicos que contienen
aluminio chloride (un ingrediente activo en
muchos antitranspirantes) que resultan una ayuda
eficaz en la lucha contra las glándulas
sudoríparas. Sólo deben usarse
en casos extremos y bajo supervisión
médica.
Por otro lado, un medio para controlar el exceso
de grasitud es remover las células muertas
que tapan los poros. El peróxido de benzilo,
el cloruro de aluminio, el ácido glicólico
son las sustancias apropiadas para destapar
los poros y permitir que la grasitud fluya uniformemente.
El ácido glicólico se puede usar
sin prescripción, este ácido se
deshace sin piedad de todas las células
muertas que circulan por su cara.
Si tienes una piel muy grasosa deberás
armarte de paciencia. Dos o tres veces por día
debes hacer una limpieza de cutis con una emulsión
limpiadora para pieles sensibles. Evita las
cremas indicadas especialmente para el acné
o las que contienen sustancias astringentes
o abrasivos porque aumentan su sensibilidad
y son irritantes.
A continuación, la hidratación.
Las fórmulas de las cremas hidratantes
actuales permiten retener la humedad natural
de la piel en lugar de agregarla desde afuera.
Existen fórmulas que contienen vitamina
A que ayuda a las células a regular el
contenido de agua en la piel, manteniéndola
fresca y saludable.
También hay humectantes especiales que
proveen de agua en lugar de aplicar sustancias
grasas a la piel. Esto crea una barrera que
previene la evaporación de la humedad
natural del rostro y protege de los rigores
del clima.
Si tu piel tiene humedad natural, no necesitas
usar cremas hidratantes. Sin embargo una razón
para usarla es como base del maquillaje. Si
es así, la crema que elijas debe estar
elaborada especialmente para pieles grasas.
Recomendamos
el Aceite puro de Jojoba, su uso en personas
con pieles grasas y problemas de espinillas
es muy adecuado ya que emulsiona el sebum y
lo elimina. En los tratamientos contra el acné
es preferible añadirle unas gotas de
aceite esencial de árbol de té
o tomillo.

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Limpieza y cuidado |
- Lava
tu rostro con un jabón especialmente
diseñado para ser usado en el rostro.
No uses el mismo con el que te bañas,
porque el rostro es muy sensible y los jabones
para bañarse son abrasivos y podrías
obtener el efecto contrario. Esto debes hacerlo
por la mañana y por la noche, aunque
no lleves maquillaje, así evitarás
que los poros se obstruyan dando origen al
temible acné.
-
Una
vez por semana ponte una mascarilla que te
ayudará a purificar y limpiar tu rostro
de las impurezas.
- La
exfoliación: es conveniente siempre
y cuando no existan cuadros infecciosos, que
con la fricción, puedan extenderse
de un lado a otro. Un producto adaptado a
este tipo de pieles consigue eliminar las
células muertas que taponan los canales
pilosebáceos, limpiar en profundidad,
cerrar los poros y estimular la circulación
periférica.
-
Hidrátate. Toma dos litros de agua
pura al día. Así podrás
eliminar el exceso de grasa e impurezas con
mayor facilidad. Mejor, si además contiene
activos matificantes que eviten la presencia
de brillos en la cara.
-
En la zona afectada por el acné, aplícate
una crema que te ayude a sanarlo. En lugar
de exprimir los puntos negros, recurre a los
parches para extraerlos. Son bandas adhesivas
de acción local, que están diseñadas
anatómicamente. Se pegan a la nariz,
se mojan y una vez secas, extraen puntos negros,
sebo y células muertas en un solo gesto.
No las apliques en lesiones inflamatorias;
no sirven para nada y además, empeoran
el cuadro.
-
Antes de maquillarte, elimina el exceso de
grasa con papel tisú. Luego aplícate
una base que no contenga aceite y termina
el proceso con polvos sueltos. Ahora sí
estás lista para maquillarte, escoge
maquillaje suave, sin grasa.
-
Para hidratarte, usa productos suaves específicos
para tu tipo de piel.
Después
de la limpieza es el único momento en
que las pieles grasas se sienten y están
frescas. En sólo unas horas, los brillos
y exceso de grasa vuelven a aparecer. ¿Qué
puedes hacer para mantener tu piel y maquillaje
frescos e impecables durante todo el día?
Desde luego, olvídate de limpiarla cada
poco tiempo, con esto sólo conseguirías
alterar el equilibrio natural de hidratación
de tu piel y como efecto "rebote"
aumentar la producción de grasa. La clave
para la belleza de estas pieles es el equilibrio.
Productos que aportan hidratación al
mismo tiempo que absorben el exceso de grasa
allí donde se necesita.

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