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Tener una Piel Joven
Parte II

Jabon de Algas
Combate celulitis e hidrata. El beneficio de este bano termal posee proteinas, fibras, yodo, calcio, sodio, potasio, selenio, azufre, magnesio, manganeso, extracto nitrogenado, acido aliginico, beta caroteno, vitamina D y otros.

Crema de Ordeñe Aloe Vera
Acción Regeneradora La poderosa acción regeneradora del Aloe Vera unida al efecto tensor de la Jalea Real combate las arrugas, elimina la irritación y tirantés de las pieles muy secas, proporcionando alivio y bienestar inmediatos.


La Naturaleza nos deja claro que no podemos rehuir el proceso de envejecimiento. Pero lo que sí está en nuestras manos es evitar la vejez patológica o no natural para hacernos viejos más lentamente.

   
  Aliado Natural: La Uva Roja

Las Uvas son un gran antioxidante, por lo que evitan la formación de radicales libres y el envejecimiento y la oxidación de la piel.

Actualmente, prácticamente el 80% de las casas cosméticas utilizan polifenoles de uva, ya que se ha demostrado su efectividad en el tratamiento del envejecimiento cutáneo.

  • Estimulan la producción de colágeno, elastina y ácido hialurónico,
  • Combaten los radicales libres, fragmentos de moléculas que poseen un electrón impar. Por este motivo, son muy inestables y reaccionan violentamente con las células y tejidos próximos, oxidándolos y envejeciéndolos.
  • La piel de la uva contiene polifenoles, capaces de captar los radicales libres derivados de oxígeno, ralentizando así el envejecimiento cutáneo.
  • La uva es rica en vitamina B1 y, especialmente, B2, que contribuyen a la nutrición de las células.
  • Favorece y estimula la circulación sanguínea; confiere elasticidad a las arterias, venas y capilares.
  • Estimula la energía y combate la fatiga. Es, asimismo, muy útil para tratar el estrés y la depresión
  • Estimula las defensas inmunitarias: tiene un efecto protector ante el ataque de microorganismos patógenos y condiciones ambientales extremas.

*Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia.

   
  El Retinol: Camino a la juventud

No nos cansaremos de insistir en ello: el mejor tratamiento para el envejecimiento cutáneo es la protección solar. No obstante, cuando el daño cutáneo ya se ha producido la industria cosmética nos oferta diferentes preparados para atenuar las arrugas, todos ellos con un denominador común: el de aumentar la sensibilidad al sol. Por ese motivo, siempre que nos apliquemos cualesquiera de estos tratamientos es importante incluir protectores solares y evitar la sobreexposición a la radiación solar.

Entre los tratamientos antiarrugas más consolidados están los ácidos retinoicos derivados de la vitamina A, el tretinoíno y el retinol que han demostrado su eficacia en las pieles envejecidas, en las que frenan la aparición de arrugas y atenúan las ya existentes. El primero está disponible bajo prescripción médica; el segundo, que por falta de estabilidad no podía ser empleado en productos cosméticos hasta hace poco tiempo, se ha beneficiado de los nuevos sistemas de transporte químico y hoy se encuentra presente en numerosos preparados cosméticos.

Asociado con principios antioxidantes como las vitaminas C o E, el retinol resiste más tiempo a la degradación. Ambas vitaminas aportan al producto su efecto antirradical potenciando la acción antienvejecimiento de la vitamina A. No obstante, la FDA ha insistido en que los productos con retinol de venta libre no están regulados por lo que se desconoce la cantidad de sus ingredientes activos y en algunos casos apenas podrían contener retinol.

Un punto a tener en cuenta ya que los efectos del retinol dependen de su concentración. Los dermatólogos y esteticistas lo usan muy concentrado para exfoliar la piel. Debido a este efecto de exfoliación constante, el retinol mejora la apariencia de la piel de modo que todas las líneas cosméticas tienen productos que lo contienen. Normalmente se usa dos o tres veces por semana en la cara, manos, cuello y pecho, generalmente durante la noche. Uno de sus efectos negativos es volver a la piel sensible a la luz por lo que si nos aplicamos retinol hay que utilizar un fuerte protector solar y evitar la exposición. De lo contrario podemos sufrir enrojecimientos, picores y manchas.

   
  Otras Alternativas

Las cremas elaboradas con alfahidroxiácidos son también muy utilizadas en la batalla contra la vejez ya que estimulan la producción de colágeno y elastina. Los ácidos láctico y glicólico (AHA) son los que más se usan en los productos de belleza por facilitar la descamación de las células muertas y dar a la piel envejecida un aspecto sonrosado y juvenil.

Ambos se encuentran en algunas frutas como la manzana, la pera o el limón y pueden actuar sobre la capa córnea de la epidermis reduciendo su grosor y regulando la hidratación. La irritación cutánea es uno de los efectos secundarios que puede surgir con un tratamiento de estas características, que siempre deberemos aplicar con cuidado.

Y para quienes gusten de alternativas más naturales, por su contenido en ácidos grasos insaturados y camazuleno, el extracto de Aquilea Millefolium posee también una acción hidratante y antiarrugas además de ser capaz de reducir la melanización cutánea descontrolada que da lugar a las temidas manchas.
Ciertamente son muchos los tratamientos estéticos cuyos principios activos logran atravesar la epidermis. Pero lo que ya no está tan claro es cómo actúan dichos principios, ni la auténtica eficacia y tiempo de duración de los mismos. Entre los últimos hallazgos -todavía en fase de experimentación- los laboratorios están ahora realizando pruebas con cremas anti-arrugas que trabajan en la zona de anclaje o confluencia dermo-epidérmica.
Sin olvidarnos de soluciones más radicales como las técnicas quirúrgicas para rellenar los surcos o pulir la piel, en caso de que no nos seduzca la cirugía y aunque algunas arrugas sean ya visibles, el rostro de una persona madura puede seguir mostrando un espléndido aspecto. Los cuidados cosméticos acertados y constantes tienen un efecto nada desdeñable en nuestra batalla contra los años.

Frente al aflojamiento de la epidermis, su progresivo descuelgue y la aparición de arrugas las cremas de efecto tensor o lifting son indispensables. Pero no olvide que es tan importante elegir un buen producto como aplicarlo correctamente. Los masajes suaves facilitan la penetración de la crema y los golpecitos sobre el rostro y el cuello reactivan la circulación sanguínea que mantiene los músculos tonificados.

Hoy las estrellas de los productos antienvejecimiento son el retinol, los ácidos láctico y glicólico, los antioxidantes y la coenzima Q10. En mayor o menor grado, todos estimulan la renovación celular y regeneran la epidermis reduciendo visiblemente las arrugas. Su uso no elimina, sin embargo las necesidades de hidratación diaria por lo que la crema hidratante o nutritiva (si nuestra piel luce falta de brillo y pobre) con protección solar son compañeras inseparables, además de una crema de contorno de ojos y otras más específicas para problemas como ojeras, manchas o bolsas.

   
  Arrugas para todos los gustos

Los dermatólogos clasifican las arrugas en cuatro tipos y recomiendan una solución específica para cada caso:

  • Tejido o trama: mientras el estado de sus líneas es óptimo éstas son poco profundas y presentan una disposición ordenada. Para que se conserven así mucho tiempo lo mejor es la protección solar desde edades tempranas y la hidratación a partir de los 20 años.
  • Líneas de expresión: se definen a partir de los 30 años en torno a los ojos, frente, entrecejo, mejillas y boca. Pueden combatirse mediante cirugía de lifting frontal o coronal, con cremas y con complementos alimenticios.
  • Pliegues de laxitud muscular: se vuelven evidentes con el envejecimiento y hoy por hoy sólo pueden tratarse quirúrgicamente.
  • Pliegues de posición: son consecuencia de la degeneración de las fibras elásticas. Aparecen, por ejemplo, tras dormir en determinada posición. Cuando somos jóvenes desaparecen en pocos minutos pero con la edad tienden a mantenerse.

   
  Vitaminas esenciales para la Piel
  • Vitamina A: estimula la regeneración celular y la producción de colágeno. El cuerpo no la produce de forma natural por lo que hay que adquirirla mediante la alimentación.
  • Vitamina E: aumenta el flujo sanguíneo mejorando la estabilidad de la piel. Protector natural contra los rayos ultravioleta. Aceites Puros
  • Vitamina C: mejora la textura de la piel, estimula el colágeno y reduce las manchas. En cremas cosméticas su mejor sistema de transporte son los liposomas.
  • Pantenol: pertenece al grupo de la vitamina B. Aumenta el nivel de humedad en la piel, es antitiinflamatorio y ayuda a la dermis a restablecerse tras un daño o un tratamiento exfoliador o con láser.

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