Conozca
los resultados cosméticos logrados naturalmente
con productos de base termal y volcánicos.
Las
aguas termales fueron declaradas herramientas complementarias
para la salud el 16 de enero1986. Nace así una
nueva disciplina: la Hidrología Médica.
La misma fue declarada Medicina Complementaria por la
Organización Mundial de la Salud (OMS). El termalismo
utiliza los recursos naturales y se denominan recursos
mineromedicinales: Agua, Fango, Microalgas.
Aquí presentaremos una óptica sobre los
efectos terapéuticos atribuibles a la acción
de cremas dermocosméticas, preparadas a partir
de sustancias naturales de origen termal. Se analizaron
las experiencias clínicas reportadas por un grupo
de dermatólogos con la utilización de estas,
en la mejora del acné y los queloides.
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Descubre
la magia del fango termal |
La fangoterapia como terapéutica es muy antigua;
las generaciones de hombres que vivieron cerca de las
lagunas, los mares y los volcanes utilizaban sedimentos
naturales con fines curativos.
El fango volcánico termal favorece la regeneración
de la epidermis (la acción del Cobalto barre sin
agredir todas las células muertas), nutre cada
una de las células de la dermis, aportándoles
todos los minerales y oligoelementos esenciales para su
regeneración y nutrición.
Los
egipcios hace 5 000 años utilizaban el encanto
de los barros como remedio. El método egipcio consistía
en aplicar los barros de las márgenes del río
Nilo sobre el cuerpo y secarlo al sol.
Desde la antigüedad los médicos recomendaban
los tratamientos basados en la aplicación de sedimentos
naturales, puesto que descubrieron propiedades terapéuticas
en ellos. Fueron observando cómo aliviaban los
dolores reumáticos, mejoraba las pieles irritadas
y revitalizaba los tejidos. Así percibían
el regalo que les brindaba la naturaleza.
Los fangos volcánicos, por su parte, tienen múltiples
e interesantes aplicaciones en cosmética.
Los provenientes del Monte Catini (Italia) favorecen la
regeneración de la epidermis, nutriéndola
y aportándoles todos los oligoelementos que necesita.
Otro ejemplo de extraordinarios barros volcánicos
lo tenemos en la fuente de Tierras del Volcán (Tunuyán,
Argentina). El volcán, actualmente en reposo, tiene
dos fuentes termales, una en su interior y otra a 1 Kilómetro.
Las aguas fluyen a 23º C y en su extensa trayectoria,
se enriquecen con azufre y magnesio.
Otros importantes fangos son los marinos. Conocidos también
como limo, están compuestos por toda clase de sedimentos,
microorganismos y oligoelementos animales y vegetales.
Una de sus principales características es la higroscopicidad
decir, su gran capacidad de absorción de agua,
que los hace ideales para la aplicación de emplastos.
El
fango volcánico es un producto natural que se origina
en las capas poco profundas de la tierra en combinación
con aguas provenientes de fuentes termales. Básicamente
está constituido por los minerales presentes en
el suelo y en las aguas (hierro, magnesio, manganeso,
azufre, cinc, fósforo y cobre), oligoelementos
y minerales geológicos (silicato, feldespato, cuarzo,
mica y otros) que a través de los siglos y por
restos fósiles de animales y plantas son arrastrados
a la superficie por las aguas que le dan conformación.
Para
utilizar los fangos con fines terapéuticos y cosméticos,
es necesario que cumplan con determinados requisitos físicos,
fisicoquímicos y microbiológicos.
Conociendo las bondades y aptitudes de los fangos volcánicos
termales y teniendo en cuenta las distintas necesidades
de cada biotipo cutáneo, se elaboran líneas
de productos destinados a la higiene y dermocosméticos
que restablecen, mantienen y acrecientan la belleza cutánea,
permitiendo el buen funcionamiento de la piel.

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Experiencia
en el acne y queloides |
Para
comprobar los efectos terapéuticos y propiedades
biológicas de algunos recursos termales, se presenta
una formulación de cremas dermocosméticas
a partir de fangos mineromedicinales y arcillas tipo bentonita,
con la intención de comentar bajo una óptica
bioquímica los resultados reportados por un grupo
de dermatólogos en su experiencia clínica
al evaluar estas en afecciones como: acné y queloides.
El
ensayo clínico se realizó en 35 pacientes
que presentaron queloides con edades comprendidas entre
15 y 55 años a quienes se les aplicó fango
termal en un periodo de 6 meses. La respuesta al tratamiento
fue favorable en 32 pacientes, lo que representa un 91,42%
de mejoría en los pacientes tratados.
En
el XIII Forum de Ciencia y Técnica del policlínico
del Ministerio del Interior 19 y G, el Especialista en
Dermatología Antonio Vidal Cárdenas, en
su trabajo Cremas derivadas de fangos medicinales y su
aplicación en dermatología, reporta un estudio
clínico en 30 pacientes con queloides y 40 pacientes
con acné.
La respuesta al tratamiento fue favorable en todos los
pacientes, lo que representa el 100 % de mejoría.

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Acción
nutritiva |
Entre
las propiedades terapéuticas dermocosméticas
del fango termal podemos mencionar su función nutritiva;
en su composición química posee sales minerales
y oligoelementos que el organismo necesita, también
tiene acción antiinflamatoria, analgésica
y antirreumática, un gran poder de absorción
y actúa eliminando el exceso de grasa cutánea.
A
su vez produce una hiperactivación orgánica,
estimula las funciones metabólicas y la circulación,
remueve y elimina las células muertas y toxinas
que contaminan la piel, favorece la reproducción
celular y permite buena oxigenación.
Los fangos termales actúan como dermocosméticos
por contener minerales y oligoelementos que son absorbidos
por la piel; a nivel celular aseguran el desarrollo óptimo
de los procesos biológicos, relacionados con la
salud, la belleza y el equilibrio general del ser humano.
Este es un proceso natural activo y cuya fórmula
está balanceada por la naturaleza en sí
misma. Posee propiedades descongestiva, regenerativa,
limpiadora, aclarante, desintoxicante, antiséptica,
tonificante e hidratante.
Los fabricantes de productos cosméticos combinan
los fangos termales con sustancias activantes como: extracto
de plantas medicinales, hierbas, algas marinas, productos
procedentes de la apicultura, distintos tipos de arcillas,
aceites esenciales entre otros, que sinergizan los efectos
terapéuticos.
Los
resultados obtenidos en las lesiones tratadas se explican
porque los fangos mineromedicinales combinados con la
arcilla tipo bentonita aumenta la carga de minerales en
la células de la piel, que revitaliza los tejidos.
Se plantea en la literatura consultada que los barros
aumentan el contenido de colagenasa, proteasa y sobre
todo de fosfatasa ácida elaboradas con los fibroblastos,
los cuales intensifican la desintegración del colágeno
en el tejido esclerotizado remplazándolo por células
normales, se piensa sea una de las propiedades que hace
desaparezcan la excrecencias hipertróficas engrosadas
(queloides).
Existen experiencias que confirman que los elementos minerales
del suelo contribuyen a resistir el ataque de las bacterias;
la presencia de yodo en el fango elimina los gérmenes
que penetran a las heridas de la piel; el magnesio es
un regenerador hístico antiséptico interno
y externo, antiinflamatorio, que ejerce una función
importante durante el desarrollo de este proceso; el silicato
de aluminio tiene poder cicatrizante, regenera la queratina
de la piel y el potasio brinda elasticidad y flexibilidad
a los tejidos, cuando está en concentraciones normales
en la célula hace que el nivel defensivo de esta,
se eleve y elimine las bacterias patógenas.
Se
considera que el tratamiento con productos cosméticos
naturales a partir de la combinación sinérgica
de los lodos y las arcillas constituye una fuente natural
terapéutica de la cosmética para Cuba y
el mundo.
Referencias
bibliográficas
Características físicas, efectos biológicos
e indicaciones terapéuticas. En: Curas balnearias
y climáticas, talasoterapia y helioterapia. Madrid:
Editorial Complutense, 1994,313-31.
Brousse R. Le thermalism in region volcaniques francaises.
Pressc Them Cimat 1986;123(4)165-72.
NC:XX-1998. Norma Cubana. Peloides. Especificaciones.
Oficina Nacional de normalización (NC),1998:9pp.