El
vocablo proviene del latín “Solus per aqua”
(salud mediante el agua).
Los
SPA datan de finales del medioevo en Europa continental
e Inglaterra, e inicialmente se identificó con
instalaciones cerca de manantiales de aguas termales.
Sus primeros visitantes eran personas de alto rango y
linaje quienes lo visitaban como símbolo de status
social.
Pero
del medioevo hasta nuestros días han transcurrido
ya muchos años y éstos se han convertido
en codiciados lugares donde todos arribamos en busca de
mejorar nuestra calidad de vida, sentirnos relajados,
revitalizados, e incitados a perfeccionar nuestra figura,
siempre acompañados del olor impregnante del azufre
proveniente de sus maravillosas aguas tibias y sulfurosas.
Sin
embargo, hoy no sólo se le denomina SPA a estos
Centros Termales, sino a los modernos Fitness Center donde
encontramos masajistas, especialistas en reflexología,
podología, tratamientos faciales y corporales,
centros de belleza y grandes gimnasios con los equipos
más modernos y sofisticados, que nos permiten realizar
determinados ejercicios físicos que nos ayuden
a mejorar nuestra apariencia física y bajar esos
kilitos de más que se apoderan de nuestra figura.
|
|
|
| |
 |
La
Piel |
Es
el órgano de mayor tamaño de nuestro cuerpo,
aproximadamente 20 m2, su función es protegerlo,
esto ya ha quedado claro.
El cerebro utiliza la información que le da la
piel y que se manifiesta exteriormente como enrojecimiento,
palidez, etc., para regular la temperatura del cuerpo.
También la piel respira y en ese proceso absorbe
oxígeno y elimina anhídrido carbónico.
Ahora veamos como podemos aprovechar estas funciones cuando
nos bañamos.
|
|
|
| |
 |
El
Baño |
El
agua caliente relaja la piel y los músculos y permite
actuar a los productos que colocamos en el agua.
Podemos bañarnos retirando de la superficie de
la piel la suciedad, el exceso de grasitud y todo lo que
el organismo desecha a través de ella utilizando
un buen jabón, pero también podemos utilizar
sales para baño como un saludable y gratificante
complemento.

|
|
|
| |
 |
Las
Sales |
Las
sales para baño son preparados que pueden ser elementos
meramente decorativos y a la vez soporte de algún
aromatizante para nuestro cuerpo durante el baño,
pero si las preparamos adecuadamente podemos lograr mucho
más de ellas.
No habrá nada más agradable para finalizar
una dura jornada, nada mejor para prepararnos para una
ocasión especial, para ayudarnos con los molestos
síntomas de un resfrío, para mejorar dolores
musculares y muchas cosas más que un buen baño
preparado con nuestras propias sales.
Todas
las sales deben ante todo ser preparadas con productos
de buena calidad, recordemos que la piel es un órgano
de nuestro cuerpo, cuidémosla mucho.
|
|
|
| |
 |
La
Aromaterapia |
Es
la curación de las enfermedades y el desarrollo
del potencial humano mediante la utilización de
los "olores" de los aceites esenciales.
La
Aromaterapia es una disciplina terapéutica que
aprovecha las propiedades de los Aceites Esenciales extraídos
de las plantas aromáticas, para beneficio de la
salud y la belleza. Esta antigua ciencia encuentra en
la naturaleza la solución para muchos malestares
del hombre como así también los secretos
para su belleza y bien estar. En la actualidad, muchos
países la han incorporado como terapia complementaria
de la medicina ortodoxa en sus hospitales y clínicas.

|
|
|
| |
 |
Los
Aceites Esenciales |
Son
el alma de las plantas. Una sola gota posee todas las
propiedades de la planta. Sus componentes activos penetran
el cuerpo a través de la piel, ayudando a restaurar,
así, la salud física mental y emocional.
Para
nuestros antepasados, el elaborador de perfumes era una
especie de hechicero, un sacerdote o sacerdotisa que aplicaba
sus conocimientos de alquimia para crear incienso sagrado
con el cual elevar el espíritu y conectar la psique
humana con el poder de los dioses. Como curación
y religión se interrelacionaban, el hedor de las
personas enfermas se empleaba para exorcizar los espíritus
malignos.
La
composición química de los distintos Aceites,
alrededor de 400 variedades en todo el mundo, es compleja
e incluyen una enorme variedad de componentes químicos,
como los terpenos, esteres, aldehídos alcoholes,
feroles, que los hace únicos en sus efectos: calmantes,
desinfectantes, analgésicos, antibióticos,
antiinflamatorios, etc.
Para
que los Aceites Esenciales tengan un efecto terapéutico
deben ser puros. Es muy importante que al momento de comprar
un Aceite Esencial, el usuario verifique que en el envase
o prospecto adjunto se especifique si la marca cuenta
con las especificaciones legales reglamentarias propias
del pais de origen. Lamentablemente son muchos los Aceites
de baja calidad o adulterados que se ofrecen en el mercado.
En
Aromaterapia, además de los Aceites Esenciales,
se utilizan Hidrosoles que son disoluciones aromáticas
de compuestos hidrófilos en concentraciones de
1 por mil+ 00'5, obtenidas por impregnación de
la fase acuosa de los detilados de plantas aromáticas
con el aceite esencial.
La
Aromaterapia es una disciplina holística, es decir
que cada síntoma es tratado en el contexto de la
persona como una totalidad. Luego de realizada una consulta
exhaustiva con el paciente, donde se tiene en cuenta su
historia personal, estado emocional, psíquico y
además la dolencia física concreta, el profesional
selecciona el o los Aceites Esenciales y el método
de aplicación apropiado.
Los
métodos de aplicación pueden ser a través
de masajes, compresas, inhalación, ambientadores,
baños, cremas, gárgaras o puros.
Cuando
realizamos un masaje, los componentes químicos
de los Aceites Esenciales son absorbidos por la piel,
entran al torrente sanguíneo y producen reacciones
químicas similares a la de los fármacos.
En
el caso de inhalaciones, las moléculas aromáticas
son transportadas por las células nerviosas (presentes
en la mucosa de la nariz) al cerebro, donde ejercen un
efecto directo sobre la mente y las emociones.
La
automedicación es imprudente ya que ciertos Aceites
Esenciales tienen contraindicaciones para las embarazadas,
personas alérgicas o con problemas crónicos,
como hipertensión o epilepsia y en el caso particular
de bebes, niños y ancianos se utilizan en menor
proporción y no todos son recomendados.
Por
lo tanto, antes de utilizar los Aceites Esenciales resulta
indispensable efectuar una consulta con el terapeuta,
quien determinará cuál es el Aceite Esencial
más efectivo para cada caso particular y su correcta
dosificación.
Los
Aceites Esenciales son productos químicos que forman
las esencias odoríferas de un gran número
de vegetales.
El concepto "aceite esencial" se aplica también
a las sustancias sintéticas obtenidas a partir
del alquitrán de hulla, y a las sustancias semi
sintéticas preparadas a partir de los aceites esenciales
naturales. Cualquier perfume, al ser inspirado, produce
un efecto alquimico instantaneo y cada uno de los aromas
puede influir de distintas formas en los mundos sutiles.
Estos
aromas pueden transferirse por medio de perfumes, óleos,
sahumerios, inciensos; y hay horas, dias y formas como
captarlos y asimilarlos, usos distintos u ocasiones astrologicas
especiales en que se recomienda encenderlos.
Desde
la antiguedad y mucho antes se usaron diferentes esencias
para agradar a los dioses y divinidades, luego se utilizaron
para purificar ambientes, alejar influencias negativas
y en un plano mas avanzado se usa para despertar estados
de conciencia.
Los
aceites esenciales se encuentran ampliamente distribuidos
en unas 60 familias de plantas que incluyen las Compuestas,
Labiadas, Lauráceas, Mirtáceas, Pináceas,
Rosáceas, Rutáceas, Umbelíferas,
etc.
Se les puede encontrar en diferentes partes de la planta:
-
En las hojas (ajenjo, albahaca, buchú, cidrón,
eucalipto, hierbabuena, limoncillo, mejorana, menta,
pachulí, quenopodio, romero, salvia, toronjil,
etc.)
-
En las raíces (angélica, asaro, azafrán,
cálamo, cúrcuma, galanga, jengibre,
sándalo, sasafrás, valeriana, vetiver,
etc.)
-
En el pericarpio del fruto (limón, mandarina,
naranja, etc.), en las semillas (anís, cardamomo,
eneldo, hinojo, comino, etc.)
-
En el tallo (canela, caparrapí, etc.), en las
flores (arnica, lavanda, manzanilla, piretro, tomillo,
clavo de olor, rosa, etc.)
-
Y en los frutos (alcaravea, cilantro, laurel, nuez
moscada, perejil, pimienta, etc.).
Como
se puede ver los aceites esenciales proceden de las flores,
frutos, hojas, raíces, semillas y corteza de los
vegetales. El aceite de espliego, por ejemplo, procede
de una flor, el aceite de pachulí, de una hoja,
y el aceite de naranja, de un fruto. Los aceites se forman
en las partes verdes (con clorofila) del vegetal y al
crecer la planta son transportadas a otros tejidos, en
concreto a los brotes en flor. Se desconoce la función
exacta de un aceite esencial en un vegetal; puede ser
para atraer los insectos para la polinización,
o para repeler a los insectos nocivos, o puede ser simplemente
un producto metabólico intermedio.
Los aceites esenciales son líquidos volátiles,
en su mayoría insolubles en agua, pero fácilmente
solubles en alcohol, éter y aceites vegetales y
minerales. Por lo general no son oleosos al tacto. Pueden
agruparse en cinco clases, dependiendo de su estructura
química: alcoholes, ésteres, aldehídos,
cetonas y lactonas y óxidos.
Los
aceites esenciales se obtienen por uno de los métodos
siguientes: destilación en corriente de vapor,
extracción con disolventes volátiles, expresión
a mano o a máquina y enfleurage, proceso en el
cual se utiliza grasa como disolvente. Hoy los aceites
esenciales sintéticos u obtenidos de fuentes naturales
por cualquiera de esos cuatro métodos, se purifican
normalmente por destilación al vacío.
Los
aceites esenciales se utilizan para dar sabor y aroma
al café, el té, los vinos y las bebidas
alcohólicas. Son los ingredientes básicos
en la industria de los perfumes y se utilizan en jabones,
desinfectantes y productos similares. También tienen
importancia en medicina, tanto por su sabor como por su
efecto calmante del dolor y su valor fisiológico.
Ver artículos sobre los aceites esenciales mencionados.
La experiencia es la madre de la ciencia