Olvídate
del teléfono y de tu agenda de trabajo, y disfruta
de un día de Spa en tu hogar para reponer energía,
juventud y relajar las tensiones...
Muchas
son las posibilidades para bajar de una jornada agitada,
por ejemplo cuando llegas del trabajo podés empezar
por tomar un buen baño de inmersión con
sales relajantes que tienen diferentes propiedades según
sea su composición.
Existen
varias fragancias y cada una de ellas produce diferentes
efectos sobre el cuerpo. Los aromas florales, cítricos
y frutales suelen ser frescos y revitalizantes, en cambio
los amaderados descontracturan y relajan distendiendo
todas las tensiones.
Otra opción para bajar, son los aceites para
baños de vapor que están preparados a
base de menta, eucalipto y romero, que limpian las vías
respiratorias y despejan la mente. Existen también
almohadas rellenas con lavanda, que si las ponés
sobre las cervicales te relajan profundamente, antifaces
de frío y calor para relajar la vista, o aceites
para unos masajes extraordinarios.
Después podés usar tu imaginación
y ambientar tus espacios con velas aromáticas,
fragancias energéticas y una música adecuada
para cada ocasión, lo importante es percibir
la necesidad de relax y crear los momentos donde te
puedas encontrar con tu mejor parte para recuperarte
del estrés y descansar.
Baños
de inmersión
Son
ideales al regreso de una actividad tensionante o después
de haber sufrido un mal momento. El baño de inmersión
en hidromasaje es absolutamente reconfortante. No obstante,
no es el único. Si no dispone de este tipo de
baño, llene su bañera de agua tibia e
introdúzcase en ella sumergiendo su cuerpo por
completo.
Sienta el calor del agua penetrando y actuando sobre
cada uno de sus músculos, sobre sus dedos, sobre
su pelvis. Realice un recorrido visual de su cuerpo
y progresivamente, vaya relajándose. La respiración
profunda debe acompañar cada uno de sus pensamientos.
Otra
de las posibilidades para llegar a la relajación
total dentro del agua, es mover cada una de sus extremidades
dentro de la bañera. Trabaje cada grupo muscular
alternadamente para lograr una acción más
eficaz.
La actividad de relajación en el agua no debe
durar más de media hora. Trate de manejar los
tiempos para llegar al estado de armonía antes
de completar ese período.
Acompañe con sales o burbujas de baño
a base de aceites esenciales de buena calidad para completar
el relax.
Después de enjuagarte, sécate y extiende
una leche corporal hidratante que nutra y reafirme tu
piel.
Relajación
Después de esos minutos de desconexión,
puedes con un guante de crin, masajearte todo el cuerdo
desde los pies hasta la espalda en dirección
al corazón, pon especial atención en los
tobillos, rodillas y codos. Notarás como tu piel
se suaviza rápidamente.
Pasado los 15 a 30 minutos, date una ducha con agua
tibia-fría para vigorizar el cuerpo, normalmente
en los spa´s este tipo de duchas empiezan por
los pies y terminan en la cabeza, lo puedes hacer en
casa fácilmente simplemente tienes que ir poco
a poco desde los pies hasta la parte de arriba.
Cuando salgas de la bañera, envuélvete
en la mejor toalla o albornoz que tengas y sécate
suavemente. Después aplícate una crema
o emulsión corporal hidratante en todo el cuerpo,
de buena calidad y de un aroma que te guste.
Después de la hidratación, túmbate
unos minutos para dejar actuar la crema, ese día
intenta beber mucha agua, cenar ligero y acostarte temprano.
Puedes continuar tu sesión de spa en casa con
un masaje de pies para finalizar la sesión.
Hidratación
Después de enjuagarte, sécate y extiende
una emulsión corporal hidratante que nutra y
reafirme tu piel.
Hidrata tu rostro como paso final, aplícate la
crema con un ligero masaje en movimientos circulares
y deja que se absorba el producto, si es que vas a maquillarte.
Tips adicionales para el relax
Para finalizar, no olvides que si vas a darte un día
de spa en casa, hay ciertos detalles que contribuirán
a la sensación de relax.