Una técnica milenaria de fácil
aplicación capaz de recuperar la lozanía
de la piel y aliviar diversos males.
Consiste
en aplicar sobre la piel cierta cantidad de
fango -sustancia natural extraída de
la tierra- con fines estéticos o terapéuticos.
Los especialistas aseguran que no es magia
pero, bien aplicado, el fango puede mejorar
en más de 80% todas las patologías.
Recupera la salud y aporta luminosidad al
instante. La fangoterapia facilita el intercambio
de líquidos intro y extra muscular,
nuestro cuerpo recibe oxigenación cuando
esta combinación de sustancias minerales
entra en contacto con nuestra piel. Los efectos
son inmediatos: relajación y estética.
Este
drenaje catabólico acelera las combustiones
de las capas internas de la piel, llevando
a un mejoramiento de lesiones musculares,
tendinitis y hasta ayuda a restablecer el
metabolismo de los huesos.
Es recomendado para piel sensible, normal,
alérgica y micótica. Es efectivo
en tratamientos de flacidez, celulitis, arrugas,
manchas, estrías o dermatitis causada
por uso de cosméticos o productos químicos.
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Terapia
milenaria |
Los médicos egipcios lo empleaban para
tratar inflamaciones, úlceras y deformaciones
reumáticas; incluso, debido a su propiedad
antiséptica, era muy usado por los
embalsamadores.
Hipócrates, médico griego, recurría
a él para aliviar dolores abdominales
y reducir la inflamación que causaba
el reuma y la artrosis. También Mahatma
Gandhi hacía habitualmente sanaciones
con fango.
Hace unos años los tratamientos con
fango recuperaron su vigencia y comenzaron
a usarse con fines estéticos. El barro
tiene muchas propiedades: entre ellas es calmante,
antiinflamatorio, refrescante, absorbente
(atrae las toxinas acumuladas bajo la piel),
descongestivo, purificante (elimina abscesos
y forúnculos limpiando los poros),
antiséptico (inhibe el desarrollo de
elementos patógenos) y cicatrizante
(ejerce una acción de regeneración
celular que cura llagas, heridas y úlceras).
También actúa eficazmente en
problemas superficiales como golpes y picaduras,
y aplicado localmente mejora los trastornos
de los órganos internos, los desarreglos
digestivos y la acidez.
El fango contiene minerales como azufre coloidal,
hierro, sulfatos, calcio, sodio, potasio,
magnesio, bicarbonatos, carbonatos y cloruros.
Posee además oligoelementos: manganeso,
zinc, cobre, cobalto, níquel y plata,
y microelementos geológicos como cuarzo,
feldespato, minerales opacos, sericita, mica
y silicios.
La fangoterapia se aplica para tratar el acné,
las manchas de la piel, la seborrea y la caspa,
la alopecia (caída del cabello), la
celulitis y la flaccidez; la rosácea,
el envejecimiento cutáneo y los trastornos
circulatorios. También para realizar
exfoliaciones profundas de la piel, tonificación
muscular y humectación e hidratación
epidérmica.

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Utilidad
Natural |
Los tratamientos con fango pueden realizarse
en forma de mascarilla o de aplicaciones faciales
o corporales. Las aplicaciones de mascarilla
son recomendadas 3 veces a la semana, dependiendo
de la afección tratada.
En el caso de la corporal, si se trata de
una flacidez muy grave, requiere por lo menos
12 sesiones. La paciente debe hacerse primero
una limpieza profunda para que las propiedades
del fango puedan ser absorbidas rápidamente
por el organismo.
Pasos de Aplicación
La mejor manera de aplicar el fango
en el rostro es mediante el uso de
una espátula o brocha tipo
abanico.
1. Primero debe hacerse una limpieza
facial y una exfoliación para
que penetren mejor los productos naturales
que contiene el fango, de manera que
pueda causar el efecto deseado.
2. Una vez realizado ese procedimiento,
se coloca una pequeña capa
en el rostro y se deja por espacio
de 20 minutos o hasta que se seque
completamente.
También puede utilizarse desde
el cuello hacia arriba. Cuando se
seca cambia la coloración y
se puede retirar con una espátula
o esponja mojada.
Una persona con acné debe hacerse
el tratamiento una vez por semana
el primer mes, y cada 15 días
el segundo y tercer mes.
3. Después de que se quita,
no es necesario aplicar ninguna crema
y se puede maquillar dos horas más
tarde.
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Clasificación
En frío: Se mezcla
la arcilla con agua fría hasta lograr
una pasta y se aplica sobre la zona a tratar.
Se cubre con un lienzo y, cuando se seca,
se retira con agua.
En caliente: Se homogeniza
la tierra con agua caliente y se la coloca
sobre el cuerpo. Se cubre con un trapo de
algodón y otro de lana para mantener
el calor por más tiempo.
En baños: Exige la
inmersión del cuerpo, ya que hay que
llenar la bañera con agua tibia y añadir
hierbas tratantes y una importante cantidad
de arcilla previamente disuelta en agua. El
cuerpo debe estar inmerso durante veinte minutos.
Lo ideal para tratamientos corporales es realizar
2 sesiones semanales. Una de ellas se complementa
con máscaras, por ejemplo de elastina
o colágeno. En la tercera semana habitualmente
comienzan a verse los resultados; todo depende
del grado de obesidad o celulitis a tratar.
Para acelerar el proceso es recomendable conjugar
la fangoterapia con un poco de gimnasia y
de dieta.
Activadores
Los activadores son soluciones líquidas
que se agregan al fango para potenciar sus
efectos naturales. Existen varios, pero básicamente
son cuatro.
1.
Activador humectante y tonificante: contiene
aceite de rosas, propilenglicol, glicerina
y extracto de hamamelis y tiene como finalidad
tonificar, suavizar y humectar las pieles
descuidadas.
2. Activador
aclarante de máculas: esta solución
posee peróxido de hidrógeno,
ácido glicólico y aceite de
rosas, la cual reduce los signos de envejecimiento.
Es aclarante (erradica manchas causadas por
el sol, la vejez, etc.) y exfoliante natural
(descama las células muertas).
3. Activador
antiseborreico y depurativo: compuesto por
extracto de malva, alcanfor, ácido
bórico y aceite de rosas, con la tarea
purificante, desintoxicante y antiseborreico,
es decir limpiar la piel de impurezas, grasas
y demás particularidades propias de
cada persona.
4.
Activador descongestivo y sedante: formado
esencialmente por diferentes extractos (manzanilla,
borraja, nogal y encina) más el agregado
del aceite de eucalipto, que llevan a cabo
la función de refrescar, descongestionar
y sedar, o sea relajar, y bajar la temperatura
de la piel originado por factores climáticos
o por tensiones nerviosas.

Nutrición Profunda
1.
Como primer paso hay que brumizar
el rostro con Agua Termal, por ser
una amiga indiscutible de todas las
clases de pieles por su pH neutro,
incluso las más sensibles,
acneicas o secas. Además, es
muy rica en minerales y oligoelementos.
2.
Exfoliar con Gel de Naranjas, que
estimula y vigoriza la circulación,
desprendiendo todas las células
muertas adheridas a la piel. Al mismo
tiempo, retira los puntos negros y
aclara las manchas producidas por
el acné.
3.
Pincelar el rostro con Fango Volcánico,
aprovechando todas las bondades que
este "barro milagroso" ofrece,
ya que como se sabe, se encuentra
compuesto por magnesio, azufre, calcio,
zinc, cobre y fósiles silicios.
Su composición química
es molecularmente idéntica
a la del ser humano. Estos inocuos
componentes, activan la memoria celular,
restituyen los nutrientes necesarios,
bloquea el proceso de envejecimiento
con un rápido "efecto
anti-age”, tensando la piel
y tonificando sus músculos.
4.
Luego de retirarlo con una esponjita
húmeda, vaporizar nuevamente
con Agua Termal.
5.
Colocar Crema Nutritiva y Crema para
Párpados.
6.
Finalizar la nutrición con
una base de maquillaje humectante,
para que luzca natural.
Con estos efectivos productos verá
resultados óptimos en tiempo
récord.
Este tratamiento responde no sólo
la nutrición de la piel, sino
también la estimulación
de la circulación sanguínea,
su reafirmación, mejoramiento
de su textura y formación de
nuevos tejidos de sostén, contrarrestando
la flaccidez.
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