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La Uva es una de las mejores fuentes de antioxidantes
y de polifenoles disponibles para los humanos".
A
nivel dermatológico, el extracto de semillas de
uvas actúa en la celulitis restaurando la elasticidad
de los tejidos, así como también se le adjudican
propiedades antiinflamatorias, antialérgicas y
de prevención del envejecimiento de la piel.
La
vid roja característica del Mediterráneo
se ha convertido en el principio activo protagonista de
las terapias realizadas a base de vino. Las uvas son ricas
en polifenoles y flavonoides y son excelentes antioxidantes
para combatir el envejecimiento prematuro.
La
cosmética de tratamiento, tanto corporal como facial,
las ha incluido, hace unos años dentro de sus propiedades
terapéuticas antiaging. Entre las aplicaciones
de la uva en estética destacamos las envolturas
corporales en las que se mezclan sustancias naturales
derivadas de la uva (fangos, hojas de vid, extracto de
uva) con sustancias activas (barros marinos y algas) y
componente con efectos técnicos.
Para
una relajación, oxigenación, reafirmación,
perder peso, etc. la uva también se usa en los
baños de vino realizados en una bañera de
Hidromasaje, con jets de aire-agua a unos 37º C,
en los que se añaden uvas mezcladas con diferentes
aceites esenciales. También se utilizan en inhalaciones,
peelings, masajes y mascarillas faciales.
Contra
los Radicales Libres
Aunque
el oxígeno es fundamental para la vida, también
es el principal causante del envejecimiento. Los temibles
radicales libres son especies muy reactivas que tienen
su origen en el oxígeno. Estas moléculas
pueden causar un extenso daño biológico,
ya que son capaces de atacar a los lípidos de la
membrana celular, las proteínas, como colágeno
y elastina, o enzimas, provocando un mal funcionamiento
de las vías metabólicas; y pueden atacar
también moléculas de ADN, induciendo mutaciones
genéticas que pueden ser precursoras de cáncer.
Nuestra
piel tiene su propio sistema de defensa, pero a menudo
no es suficiente, ya que las condiciones de vida actuales,
con exceso de exposición solar, la polución,
el tabaco, el estrés, etc., promueven la formación
de estos radicales libres.
Las
Uvas son un gran antioxidante, por lo que evitan la formación
de radicales libres y el envejecimiento y la oxidación
de la piel. Actualmente, prácticamente el 80% de
las casas cosméticas utilizan polifenoles de uva,
ya que se ha demostrado su efectividad en el tratamiento
del envejecimiento cutáneo.
Estimulan
la producción de colágeno, elastina
y ácido hialurónico,
Combaten los radicales libres, fragmentos de moléculas
que poseen un electrón impar. Por este motivo,
son muy inestables y reaccionan violentamente con
las células y tejidos próximos, oxidándolos
y envejeciéndolos.
La piel de la uva contiene polifenoles, capaces de
captar los radicales libres derivados de oxígeno,
ralentizando así el envejecimiento cutáneo.
La uva es rica en vitamina B1 y, especialmente, B2,
que contribuyen a la nutrición de las células.
Favorece y estimula la circulación sanguínea;
confiere elasticidad a las arterias, venas y capilares.
Estimula la energía y combate la fatiga. Es,
asimismo, muy útil para tratar el estrés
y la depresión
Estimula las defensas inmunitarias: tiene un efecto
protector ante el ataque de microorganismos patógenos
y condiciones ambientales extremas.
*Departamento de Bioquímica y Biología Molecular
de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia.
Un
Fruto con Increibles Propiedades
La
ampeloterapia -terapia que emplea los derivados
de la uva- se basa en la aplicación de los diferentes
productos y subproductos de la vid y el vino. Esta técnica
mejora el bienestar general a través de la relajación,
puesta en forma y personalización de diferentes
tratamientos. Actualmente, se utilizan todos los elementos
de la uva con fines estéticos y terapéuticos,
tanto por los componentes que contienen, como por la acción
que realizan:
La rapa es la parte herbácea y contiene taninos,
potasio, calcio y agua.
La piel, o parte exterior del grano de uva, contiene
gran cantidad de elementos (polifenoles, enzimas,
proteínas, vitaminas, sales minerales...)
La pulpa es la parte interior y contiene azúcares,
ácidos, etc.
La pepita es el nombre con el que se denomina a la
semilla que contiene el grano de uva. Está
constituida por gran variedad de aceites esenciales.
Productos
de la Viña con Propiedades Terapéuticas
Extracto
de Uva: el extracto es la concentración
del fruto de la vid, muy rico en sustancias como los polifenoles,
taninos, calcio, potasio, vitaminas A, B1, B2, azúcares
(fructosa, glucosa...), celulosas, pectinas, enzimas,
etc.
Micronizado de hojas de Vid Roja: además
de la celulosa, las hojas contienen bicarbonatos de calcio
y potasio, taninos, hierro y antocianinas. La micronización
es un proceso de triturado que preserva las principales
característica de las hojas de vid.
Fangos: en el mosto de la uva se hallan
partículas en suspensión, constituidas por
fragmento vegetales, así como sustancias pépticas
y proteicas. Estas sustancias se precipitan en el fondo
de los depósitos formando un vino o mosto muy denso
y viscoso que recibe el nombre de fangos o bajos del vino.
Están compuestos por una gran variedad de sustancias,
entre las que destacan: polifenoles, aromas, vitamina
B1, proteínas, componentes herbáceos y determinados
ácidos como el málico, el tartárico
o el láctico.
Brisa: la brisa es el compuesto sólido
obtenido después del derrapado y del prensado de
la uva, integrado por la rapa, las pieles y las semillas.
Aceite de semilla de Uva: ampliamente
utilizado en cosmética, el aceite extraído
por prensado de las pepitas de la uva contiene ácidos
grasos insaturados y vitaminas liposolubles con elevado
poder antioxidante, que junto al efecto reenergizante
de los polifenoles de las semillas de uva (vitis vinifera),
aportan a la piel vitalidad, energía y protección
contra el envejecimiento cutáneo.
Dentro de los taninos hay un grupo llamado proantocianidinos,
que son sustancias que aumentan la elasticidad de los
vasos sanguíneos, al interactuar con el colágeno,
provocando un efecto anticoagulante que ayuda a que no
se obstruyan las arterias. Este componente resulta muy
útil para prevenir problemas cardiovasculares.
Los taninos también tienen efectos bactericidas.
Por su parte, los compuestos fenólicos, presentes
en la uva y en el vino, son antioxidantes exógenos.
El resveratrol, presente también en las pieles
de la uva, es un potente inhibidor de la agregación
plaquetaria y ejerce una acción contra los radicales
libres, responsables del envejecimiento celular. Asimismo,
es capaz de reducir la velocidad de crecimiento de determinadas
células tumorales.