Las
estadísticas indican que, al menos, una de cuatro
mujeres las padece, sin embargo, el problema también
alcanza a muchos miembros del sexo masculino.
Más allá de convertirse en un problema estético,
las várices pueden ser verdaderas enemigas de la
salud.
Las várices son aquellas venas que se presentan
abultadas debajo de la piel (por lo general en los miembros
inferiores) debido a que han perdido la capacidad de mantener
el flujo sanguíneo en un solo sentido debido al
mal funcionamiento de las válvulas.
Por diversos factores, las venas se ensanchan, dilatan
y se vuelven tortuosas. Esto provoca problemas de circulación
sanguínea que pueden ser muy perjudiciales para
la salud.
Los que las sufren tienen pesadez de piernas, calambres,
picores e incluso fuertes dolores.
Una de cada diez personas las padece, siendo más
frecuentes en las mujeres, sobre todo por efecto de los
embarazos y las hormonas.
La
postura natural de las personas durante la mayor parte
del día es sentado o de pie.
En la cama, la mayoría de las personas, no pasamos
más de 7-8 horas. Es decir, 2/3 de nuestro tiempo
lo pasamos favoreciendo la aparición de varices.
Estas enemigas, hacen su entrada triunfal en las venas
de las piernas, pero también pueden aparecer en
otras partes del cuerpo. El problema se genera cuando
las venas, para lograr su cometido de retornar la sangre
al corazón, deben luchar contra la fuerza de gravedad,
principalmente en posición de pie.
Esto
provoca un estancamiento de la sangre, que causa dolor
y complicaciones.
Hoy
en día, no se puede iniciar un tratamiento a ciegas
sin tener previamente una exploración hemodinámica
por eco-doppler (estudio no doloroso de la circulación
venosa o arterial). En muchos casos, la ecografía
nos demuestra que las varices no siguen los mismos patrones
en todos los pacientes. Las técnicas con contraste
yodado (flebogafías) no están indicadas
en la mayoría de los casos. Son dolorosas, peligrosas
y dan una información estática de la circulación
sanguínea. Por lo tanto, lo mejor es acudir a un
especialista.
Síntomas
Aunque
en su gran mayoría, el único defecto que
notan las personas con las várices es el evidente
inconveniente estético que generan, (y en algunos
pacientes sin sentir dolor alguno durante el proceso),
pero, por lo general la aparición de estas venas
se presenta asociado a una variada serie de molestias.
Algunas
de ellas son:
- Hormigueo
-
Hinchazón en los tobillos
-
Pesadez
-
Dolor
-
Protuberancias (venas visibles y agrandadas)
-
Calor y picazón
-
Coloración violácea
Y mientras estos son detalles menores, las complicaciones
que puede generar este indeseable fenómeno pueden
ser muchas:
-
Flebitis (inflamación crónica de la
pierna)
-
Formación de úlceras en las piernas
-
Ruptura de venas
-
Trombosis venosa profunda (generada por la mala circulación,
esta enfermedad puede llegar a poner en riesgo la
vida del paciente)
Como
tratarlas
El problema de las varices no debe pasarse por alto.
Una vez detectadas, hay que ponerse en manos de un especialista
para solucionar el problema.
Actualmente hay diversas técnicas quirúrgicas
para tratarlas. Unas, como el stripping (arrancamiento
de las venas) son más agresivas, y otras como la
técnica CHIVA, son absolutamente armoniosas y permiten
con menor agresión quirúrgica una recuperación
más rápida y menos dolorosa.
Los
tratamientos de las varices son:
-
Tratamiento médico
-
Tratamiento quirúrgico ablativo y hemodinámico,
striping, flebectomia, endolaser y CHIVA
-
Tratamientos no quirúrgicos. Esclerosis, crioesclerosis,
laser y espuma
Las
varices son un problema que pueden afectar a todo el mundo.
Aunque hay gente más predispuesta por su fisiología
a padecerlas, lo mejor es prevenir su aparición.
Prevención
LO QUE NO SE DEBE HACER
-
Estar mucho tiempo sentado con las piernas cruzadas.
Permanecer de pie sin moverse tampoco es aconsejable.
-
Llevar ropa demasiado apretada. Las ligas, faldas,
cinturones e incluso zapatos no deben de ponerle trabas
a la circulación de la sangre.
-
Estar en ambientes que expongan las piernas a un calor
excesivo. Así, hay que evitar tomar mucho el
sol y los ambientes húmedos y calurosos. Se
puede tomar el sol, pero siempre que las piernas no
estén acaloradas. Es aconsejable entrar y salir
frecuentemente del agua para refrescarse. Broncearemos
igual nuestra piel y evitaremos muchos problemas.
Hay que tener en cuenta que normalmente los niños
están más morenos que las madres y permanecen
casi todo el tiempo dentro del agua.
-
Nunca cubra las piernas con una toalla porque favorece
el calentamiento, será un horno. Es mejor ponerlas
debajo de un parasol.
-
Llevar una dieta con exceso de grasas, dulces y sal.
Tomar alcohol, café o té.
LO QUE DEBERÍA HACER
Cuando te sientes coloca las piernas en alto. Si te
tiendes en la cama, es mejor que las piernas estén
un poco más elevadas que el corazón.
-
Hacer deporte al aire libre. Lo mejor es caminar,
la carrera suave (jogging), la natación y la
bicicleta. Un consejo, haz tus desplazamientos cortos
andando y sube las escaleras a pie.
-
Dile adiós al tacón alto y descálzate
para andar por casa. Ir por la playa sin calzado es
muy beneficioso.
-
Apúntate a la dieta equilibrada. Dile adiós
a las calorías y llena tu nevera de alimentos
ricos en fibras.
Las
varices son venas que se han vuelto insuficientes y se
transforman en bolsas cargadas de sangre que tienen que
realizar un esfuerzo doble, ya que las venas son las encargadas
de llevar la sangre de vuelta al corazón.
Tratamientos
con un especialista
Si
a pesar de seguir nuestros consejos, tu predisposición
genética a padecer varices ha triunfado, necesitarás
la ayuda de tu cirujano vascular que te ofrecerá
tratamiento médico, o en caso necesario tratamiento
quirúrgico.
Tratamiento quirúrgico. Una vez
detectadas las varices hay que ponerse en manos de un
especialista para solucionar el problema.
Actualmente,
hay diversas técnicas para tratarlas. Unas, como
el stripping, son más agresivas y otras, como la
técnica CHIVA, son absolutamente armoniosas y permiten,
con un gasto económico menor, una recuperación
más rápida y menos dolorosa.
Tradicional (método stripping).
Normalmente se utiliza en pacientes con varices medianas
y grandes. Las varices medianas se suelen extirpar a través
de mínimas incisiones y bajo anestesia general
o epidural. Por su parte, para las varices grandes suele
utilizarse el stripping. Se trata de una técnica
en la que al enfermo se le somete a una intervención
quirúrgica en toda regla para extirparle las varices.
Este tratamiento está muy extendido pero implica
anestesia general y un prolongado tiempo de baja posterior.
Esta técnica comporta algunas complicaciones locales
que pueden acabar en lesiones en nervios cercanos a las
venas tratadas.
Método CHIVA. Esta técnica
es indicada para todas las personas afectadas por el problema
de las varices. El enfermo recibe anestesia local en las
zonas donde el cirujano debe intervenir. La aplicación
del método CHIVA tiene una duración de unos
30 a 45 minutos. El paciente sale por su propio pie de
la consulta.
La mejoría de los pacientes es rapidísima.
Ya en los primeros días les desaparecen los síntomas
de pesadez, picor y dolor.
A los tres meses ya casi no hay rastro de las varices.
El 80 por ciento de los pacientes realiza vida normal
desde el mismo día de la intervención. Además,
la baja laboral se reduce a 2 ó 3 días y
el índice de complicaciones es mínimo.
Son
operables cuando:

- DAN
MOLESTIAS, dolor, alteraciones cutáneas, eccema
de la piel.
-
HA HABIDO COMPLICACIONES o se considera que van a
producirse.
Tipos de complicaciones:
-
Flebitis
-
Inflamación de una vena. En la mayoría
de los casos, sólo produce molestias locales
-
Úlcera varicosa
-
Lesión cutánea que es dolorosa en la
mayoría de los casos. Se localiza preferentemente
en la cara interna de la pierna, a la altura del tobillo.
-
Varicorragias
-
POR ESTÉTICA, si la/el paciente lo solicita.
No
existe relación entre las varices y otras enfermedades
vasculares que afectan a las arterias (infartos, embolias
cerebrales...). Por lo tanto, no te alarmes, acude a un
especialista y éste te aconsejará en el
tratamiento más apropiado para tu caso.
Antes de iniciar un tratamiento, sigue las recomendaciones
de ejercicios y alimentos que te ofrecemos. No te automediques
sin prescripción médica y utiliza el sentido
común.
¿Por
qué aparecen con más frecuencia en las mujeres
embarazadas?
Factores que influyen en la aparición de
varices
Existen tres factores que predisponen a la embarazada
a padecer varices.
1.
Factor genético. Es la predisposición
genética, transmitida o heredada, que tiene la
embarazada a padecer varices.
2. Factor mecánico. Acrecentado sobre todo en
el tercer trimestre del embarazo por el crecimiento
del útero, el cual comprime la vena cava y la
cabeza del feto.
3.
Factor hormonal. La embarazada tiene el doble de la
progesterona circulante que una mujer menstruante debido
a la presencia de la placenta. Así, la progesterona
actúa disminuyendo el tono normal de las venas,
volviéndolas más flácidas.
Efecto
que producen sobre las embarazadas
Todos estos factores actúan sobre las embarazadas
produciendo los siguientes efectos:
- Varices
de la embarazada. Por
la dilatación de las venas de los miembros
inferiores y el agravamiento de las varices en las
mujeres que ya las tenían antes de estar embarazadas.
-
Varices azules. Situadas en piernas
o en regiones de los tobillos. Resultan muy antiestéticas.
-
Aparición de varices pelvianas y hemorroidales.
Por la dilatación y la estasis sanguínea
en las venas de la pelvis.
-
Inflamación de las piernas.
Por el aumento de la presión venosa y el volumen
de sangre en los miembros inferiores.
Además, es importante saber que la mayoría
de estas molestias, incluyendo la presencia misma de varices,
regresan después del parto ó 6 meses más
tarde, dependiendo de la duración del período
de lactancia del bebé, aunque es determinante la
existencia de varices antes del embarazo, el número
de partos y la edad de la embarazada.