Cuando el vello es un problema
 
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Si crecen los pelos...
Disimular el vello facial
   
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Las estadísticas muestran que ocho de cada 10 mujeres recurren a algún método para eliminar el vello indeseado. Además, las consultas de los dermatólogos se han llenado de aparatos de fotodepilación (llamados láser, aunque no todos lo son) cuyo uso se solicita cada vez más.

El exceso de vello suele tener su origen en alteraciones hormonales. La ingestión de algunos medicamentos y la herencia genética también determinan el fenómeno del hirsutismo en la mujer. Afecta a muchas mujeres aunque en menor medida también lo sufren algunos hombres.

En nuestra sociedad moderna, el crecimiento del vello en las mujeres se considera indeseable y, a lo largo de los siglos, las mujeres se acostumbraron a rasurarse el vello del cuerpo en las zonas en donde crecen naturalmente (axilas, piernas, etc.). Incluso en las zonas del cuerpo en donde se acepta el vello, éste no debe crecer demasiado. Esta manera de entender el vello está tan inculcada (sobre todo, en la cultura norteamericana) que todo desarrollo de vello anormal en las mujeres se considera grotesco.

Sin embargo, millones de mujeres conocen hoy los problemas del crecimiento anormal. Semejante crecimiento se nota especialmente en las mujeres que tienen un patrimonio genético o étnico particular. Muchos factores causan este tipo de crecimiento. El mejor método para afrontar este problema depende de la naturaleza de cada problema. Los factores más comunes son:

  • El metabolismo andrógeno alterado – la piel y las células grasas del cuerpo pueden ser más sensibles a los andrógenos (las hormonas masculinas) de lo normal. El metabolismo andrógeno alterado provoca un crecimiento del vello anormal, dado que las células de la piel y de la grasa convierten la testosterona en dihidrotestosterona (DHT).
  • La producción anormal de andrógenos. Los ovarios producen habitualmente testosterona. Además, la glándula adrenal segrega naturalmente dehidroepiandrosterona, una sustancia en forma de sulfato. Cuando las glándulas de este tipo producen muchos andrógenos, puede aparecer un crecimiento anormal del vello. Lo más corriente es que el problema provenga de los ovarios, pero puede suceder que la glándula adrenal cause trastornos.
  • La circulación de los andrógenos. El nivel de hormonas en el cuerpo normalmente está regulado y es equilibrado. El hígado segrega una sustancia llamada “globulina” de fijación de la hormona sexual, o SHBG, que puede hacer que la testosterona se inactive. Los estrógenos estimulan la producción de SHGB para reducir la cantidad de andrógenos en libertad en la sangre. Una caída de estrógenos provocará también una disminución de la producción de SHBG y, por lo tanto, aumentará la cantidad de estrógenos en libertad en la sangre, o sólo los andrógenos libres estarán activos. Cuantos más andrógenos libres provoque, más vello crecerá.
  • Los andrógenos exógenos. A veces una persona que toma medicamentos para terapias hormonales (Estratest, Danazol), desarrollo corporal (como los esteroides anabólicos y los suplementos dietéticos), o para controlar el embarazo (las píldoras que contienen norgestrel) pueden desarrollar el vello de manera anormal. Incluso algunas cremas que contienen hormonas (destinadas a tratar problemas específicos) pueden ser absorbidas por el flujo sanguíneo y provocar el crecimiento del vello.


Si crecen los pelos...

A partir de los siete años de edad comienzan a desarrollarse el pelo. Se estabiliza en la etapa adulta y a partir de los sesenta años vuelve a modificarse. En las mujeres el cambio es anterior. Se produce a partir de la menopausia. Es entonces cuando los estrógenos se reducen casi a cero y son los pocos andrógenos que quedan los que estimulan el crecimiento capilar.

En el varón el problema con los folículos pilosos suele ser por defecto. Un ejemplo de esta afirmación es que más del 30% de los hombres padece de calvicie. En cambio, en la mujer acostumbra a convertirse en un problema por exceso de pelo. Hay que tener en cuenta tres aspectos diferenciales: hirsutismo, virilización y exceso de vello.

En los países mediterráneos, por motivos raciales y genéticos, el hirsutismo suele aparecer con mayor frecuencia que en la zona centroeuropea y anglosajona. También influye la situación biológica de la persona. El vello se incrementa durante el embarazo y tiende a desaparecer tras el parto. Hay factores externos a tener en cuenta. El vestuario es importante. La ropa que roza la piel (calcetines, pantalones ajustados, etc...) reduce los folículos pilosos de la misma. Además el empleo de algunas cremas hace que el vello pueda crecer más de lo común.
El verano es la época del año en la que el vello tiende a manifestarse de forma más intensa. El empleo de menos ropa y más ligera, el uso de todo tipo de cremas y la mayor vitalidad de la piel (por el baño de agua o aire) hacen que esta crezca más intensamente y más fuerte.

Lo primero que debería hacer una mujer que esté preocupada por el crecimiento del vello es consultar a un médico. Con la ayuda de controles sanguíneos, él puede determinar la causa específica del crecimiento y decidir el mejor tratamiento para el caso. Sin embargo, en general, los crecimientos causados por desequilibrios hormonales o por una superproducción de hormonas no se regularán hasta que se restablezca el equilibrio. Habrá que tratar el problema con métodos tradicionales de depilación o con cremas.

Disimular el vello facial

Cuando el muy fino vello que de manera natural cubre y protege el rostro de la mujer -principalmente sobre labios y mejillas- se torna abundante o demasiado oscuro, provoca que se pierda luminosidad y perfección en la cara. El caso amerita acciones inmediatas, como las que a continuación le presentamos.
La mayor ventaja es que se puede llevar a cabo sin problemas en casa, sólo requiere de pinzas de calidad, un espejo de aumento y paciencia, pues ésta es una labor que exige gran minuciosidad; recuerde que antes de iniciar la depilación con pinzas se recomienda limpiar la zona con una toallita húmeda, con el fin de que los poros se abran y ésta resulte menos dolorosa.

Ahora bien, la Cosmetología no se quedó de brazos cruzados y ha desarrollado interesantes opciones alternativas, como las que a continuación le presentamos:

Crema depiladora. La principal herramienta en la técnica depilatoria, que si bien es cómoda e indolora, puede dejar huellas en la piel si no presta la suficiente atención. No se trata del mismo producto que se utiliza para las piernas o axilas, sino de uno especial cuya fórmula contempla compuestos que no arrancan el vello de raíz, sino que queman el que se encuentra en la superficie, como sucede cuando se corta con navaja.

Para aplicar uniforme y espesa capa de crema sobre el rostro (o alguna otra zona que quiera depilarse, como el área llamada "del bikini") se utiliza una espátula y se deja pasar el tiempo exacto que recomiende el instructivo del producto, ni más ni menos. Transcurrido dicho lapso se retira suavemente la crema con la misma espátula, se enjuaga la zona con abundante agua fría y se seca sin frotar la piel.

Es común que la crema depilatoria se acompañe de otra para después de la acción, la cual se aplica mediante ligero masaje con las yemas de los dedos, contribuyendo así a evitar posible irritación local que pudiera surgir; si no se cuenta con este producto, usted puede aplicarse la crema que normalmente utiliza en su rostro, procurando que no contenga lanolina, ya que esta sustancia estimula el crecimiento de vellosidad.

Tenga en cuenta que el vello tardará unos cuantos días en aparecer, lo cual es normal, por lo que tendrá que repetir la acción cada 10 días, aproximadamente. Igualmente importante es recordar que la crema depilatoria nunca deberá utilizarse en la zona de las cejas, dada la posibilidad de que penetre en los ojos y los afecte considerablemente.
Por último, tras haberse depilado empleando esta técnica deberá esperar mínimo 24 horas para poder maquillarse como acostumbra. Si este método no le ha resultado completamente eficaz, no repita la operación ni prolongue el tiempo de la permanencia del producto, ya que puede manchar o irritar su piel; mejor cambie de sistema.

Cera. Con el mismo fin depilatorio, éste es el producto más usado. La cera fría viene adherida a papel especial y se aplica directamente sobre la piel, luego de que ha adquirido la temperatura corporal obtenida mediante el calor de las manos. Es un método rápido para zonas como el bigote o para los primeros vellos que nacen en las piernas.

Por su parte, la cera templada es ideal para mujeres con problemas circulatorios, embarazadas e incluso aquellas con piel muy sensible, pues requiere calentamiento mínimo y depila desde la raíz sin dejar la piel enrojecida; por ser soluble en agua, los restos son fáciles de eliminar. Finalmente, la cera caliente es la que más se emplea, pero las mujeres con piel sensible o problemas circulatorios en las piernas no pueden utilizarla, pues el aumento de temperatura dilata (abre el diámetro) de las venas, permitiendo con ello que haya mayor flujo sanguíneo, lo que causará inflamación y dolor.

Cremas decolorantes. La decoloración del vello facial es práctica común en nuestros días, ya que de esta forma se disimula eficazmente su presencia sin eliminarlo, simplemente lo hace mucho más claro y, por tanto, menos visible.
Para esta técnica rápida y de larga duración le recomendamos comprar una crema específica para este fin.

Actualmente se comercializan productos que pese a contar con amoniaco como elemento esencial, no tienen el olor característico de este elemento, el cual resulta muy desagradable.

Antes de utilizarlo, haga primero pequeña prueba en su antebrazo para saber si su piel tolera los compuestos de la fórmula, es decir, si no produce irritación. Si después de 24 horas no hay tonalidad rojiza, puede proceder a su aplicación.

Otros productos decolorantes son agua oxigenada y aceites vegetales, el primero "mata" el color del vello y los segundos protegen a la piel. Su aplicación es similar a las cremas depiladoras, aunque no deben perderse de vista las instrucciones precisas para no obtener resultados inesperados.
La decoloración debe repetirse por lo menos una vez al mes para mantener la aclaración, pues los vellos faciales también son reemplazados por nuevos. Ahora bien, muchas mujeres emplean la técnica con resultados bastante agradables en otras áreas del cuerpo donde la depilación sería muy difícil o poco recomendada, por ejemplo, en brazos, piernas o vientre.

Por último, vale decir que es aconsejable aplicarse una crema hidratante después de la decoloración en cualquiera de las zonas tratadas, ya que el producto empleado tiende a secar la piel.

Maquillaje. Una forma muy sencilla de disimular el vello facial es utilizando una base ligera, como la que se emplea para ocultar las manchas de la piel. Elija una muy liviana y póngase sólo una capa delgada, ya que las bases más pesadas y o en polvo se introducen en las arrugas o marcas en el cutis, haciéndolas resaltar; recuerde que las bases en polvo se reservan para acentuar los pómulos.
El vello facial crece en contra de la voluntad, pero en nuestras manos está que no afecte la imagen que proyectamos.
También existen métodos para eliminar el vello facial de manera permanente como son el Láser, la electrolisis, foto-depilación y la depilación magnética, con cualquiera de estos métodos eliminaras el vello facial para siempre, estos métodos son excelentes pero tienen el inconveniente que son un poco costosos pero si tu presupuesto te lo permite no dudes es realizártelo, es una pequeña inversión que vale la pena, ahora solo tienes que decidir cual es la opción mas conveniente para ti.

 
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