Las
estadísticas muestran que ocho de cada 10 mujeres
recurren a algún método para eliminar el vello
indeseado. Además, las consultas de los dermatólogos
se han llenado de aparatos de fotodepilación (llamados
láser, aunque no todos lo son) cuyo uso se solicita
cada vez más.
El exceso
de vello suele tener su origen en alteraciones hormonales.
La ingestión de algunos medicamentos y la herencia
genética también determinan el fenómeno
del hirsutismo en la mujer. Afecta a muchas mujeres aunque
en menor medida también lo sufren algunos hombres.
En nuestra
sociedad moderna, el crecimiento del vello en las mujeres
se considera indeseable y, a lo largo de los siglos, las
mujeres se acostumbraron a rasurarse el vello del cuerpo
en las zonas en donde crecen naturalmente (axilas, piernas,
etc.). Incluso en las zonas del cuerpo en donde se acepta
el vello, éste no debe crecer demasiado. Esta manera
de entender el vello está tan inculcada (sobre todo,
en la cultura norteamericana) que todo desarrollo de vello
anormal en las mujeres se considera grotesco.
Sin
embargo, millones de mujeres conocen hoy los problemas del
crecimiento anormal. Semejante crecimiento se nota especialmente
en las mujeres que tienen un patrimonio genético
o étnico particular. Muchos factores causan este
tipo de crecimiento. El mejor método para afrontar
este problema depende de la naturaleza de cada problema.
Los factores más comunes son:
Si crecen los pelos...
A
partir de los siete años de edad comienzan a desarrollarse
el pelo. Se estabiliza en la etapa adulta y a partir de
los sesenta años vuelve a modificarse. En las mujeres
el cambio es anterior. Se produce a partir de la menopausia.
Es entonces cuando los estrógenos se reducen casi
a cero y son los pocos andrógenos que quedan los
que estimulan el crecimiento capilar.
En el
varón el problema con los folículos pilosos
suele ser por defecto. Un ejemplo de esta afirmación
es que más del 30% de los hombres padece de calvicie.
En cambio, en la mujer acostumbra a convertirse en un problema
por exceso de pelo. Hay que tener en cuenta tres aspectos
diferenciales: hirsutismo, virilización y exceso
de vello.
En los
países mediterráneos, por motivos raciales
y genéticos, el hirsutismo suele aparecer con mayor
frecuencia que en la zona centroeuropea y anglosajona. También
influye la situación biológica de la persona.
El vello se incrementa durante el embarazo y tiende a desaparecer
tras el parto. Hay factores externos a tener en cuenta.
El vestuario es importante. La ropa que roza la piel (calcetines,
pantalones ajustados, etc...) reduce los folículos
pilosos de la misma. Además el empleo de algunas
cremas hace que el vello pueda crecer más de lo común.
El verano es la época del año en la que el
vello tiende a manifestarse de forma más intensa.
El empleo de menos ropa y más ligera, el uso de todo
tipo de cremas y la mayor vitalidad de la piel (por el baño
de agua o aire) hacen que esta crezca más intensamente
y más fuerte.
Lo primero
que debería hacer una mujer que esté preocupada
por el crecimiento del vello es consultar a un médico.
Con la ayuda de controles sanguíneos, él puede
determinar la causa específica del crecimiento y
decidir el mejor tratamiento para el caso. Sin embargo,
en general, los crecimientos causados por desequilibrios
hormonales o por una superproducción de hormonas
no se regularán hasta que se restablezca el equilibrio.
Habrá que tratar el problema con métodos tradicionales
de depilación o con cremas.
Disimular
el vello facial
Cuando
el muy fino vello que de manera natural cubre y protege
el rostro de la mujer -principalmente sobre labios y mejillas-
se torna abundante o demasiado oscuro, provoca que se pierda
luminosidad y perfección en la cara. El caso amerita
acciones inmediatas, como las que a continuación
le presentamos.
La mayor ventaja es que se puede llevar a cabo sin problemas
en casa, sólo requiere de pinzas de calidad, un espejo
de aumento y paciencia, pues ésta es una labor que
exige gran minuciosidad; recuerde que antes de iniciar la
depilación con pinzas se recomienda limpiar la zona
con una toallita húmeda, con el fin de que los poros
se abran y ésta resulte menos dolorosa.
Ahora
bien, la Cosmetología no se quedó de brazos
cruzados y ha desarrollado interesantes opciones alternativas,
como las que a continuación le presentamos:
Crema
depiladora. La principal herramienta en la técnica
depilatoria, que si bien es cómoda e indolora, puede
dejar huellas en la piel si no presta la suficiente atención.
No se trata del mismo producto que se utiliza para las piernas
o axilas, sino de uno especial cuya fórmula contempla
compuestos que no arrancan el vello de raíz, sino
que queman el que se encuentra en la superficie, como sucede
cuando se corta con navaja.
Para
aplicar uniforme y espesa capa de crema sobre el rostro
(o alguna otra zona que quiera depilarse, como el área
llamada "del bikini") se utiliza una espátula
y se deja pasar el tiempo exacto que recomiende el instructivo
del producto, ni más ni menos. Transcurrido dicho
lapso se retira suavemente la crema con la misma espátula,
se enjuaga la zona con abundante agua fría y se seca
sin frotar la piel.
Es
común que la crema depilatoria se acompañe
de otra para después de la acción, la cual
se aplica mediante ligero masaje con las yemas de los dedos,
contribuyendo así a evitar posible irritación
local que pudiera surgir; si no se cuenta con este producto,
usted puede aplicarse la crema que normalmente utiliza en
su rostro, procurando que no contenga lanolina, ya que esta
sustancia estimula el crecimiento de vellosidad.
Tenga
en cuenta que el vello tardará unos cuantos días
en aparecer, lo cual es normal, por lo que tendrá
que repetir la acción cada 10 días, aproximadamente.
Igualmente importante es recordar que la crema depilatoria
nunca deberá utilizarse en la zona de las cejas,
dada la posibilidad de que penetre en los ojos y los afecte
considerablemente.
Por último, tras haberse depilado empleando esta
técnica deberá esperar mínimo 24 horas
para poder maquillarse como acostumbra. Si este método
no le ha resultado completamente eficaz, no repita la operación
ni prolongue el tiempo de la permanencia del producto, ya
que puede manchar o irritar su piel; mejor cambie de sistema.
Cera.
Con el mismo fin depilatorio, éste es el producto
más usado. La cera fría viene adherida a papel
especial y se aplica directamente sobre la piel, luego de
que ha adquirido la temperatura corporal obtenida mediante
el calor de las manos. Es un método rápido
para zonas como el bigote o para los primeros vellos que
nacen en las piernas.
Por
su parte, la cera templada es ideal para mujeres con problemas
circulatorios, embarazadas e incluso aquellas con piel muy
sensible, pues requiere calentamiento mínimo y depila
desde la raíz sin dejar la piel enrojecida; por ser
soluble en agua, los restos son fáciles de eliminar.
Finalmente, la cera caliente es la que más se emplea,
pero las mujeres con piel sensible o problemas circulatorios
en las piernas no pueden utilizarla, pues el aumento de
temperatura dilata (abre el diámetro) de las venas,
permitiendo con ello que haya mayor flujo sanguíneo,
lo que causará inflamación y dolor.
Cremas
decolorantes. La decoloración del vello
facial es práctica común en nuestros días,
ya que de esta forma se disimula eficazmente su presencia
sin eliminarlo, simplemente lo hace mucho más claro
y, por tanto, menos visible.
Para esta técnica rápida y de larga duración
le recomendamos comprar una crema específica para
este fin.
Actualmente
se comercializan productos que pese a contar con amoniaco
como elemento esencial, no tienen el olor característico
de este elemento, el cual resulta muy desagradable.
Antes
de utilizarlo, haga primero pequeña prueba en su
antebrazo para saber si su piel tolera los compuestos de
la fórmula, es decir, si no produce irritación.
Si después de 24 horas no hay tonalidad rojiza, puede
proceder a su aplicación.
Otros
productos decolorantes son agua oxigenada y aceites vegetales,
el primero "mata" el color del vello y los segundos
protegen a la piel. Su aplicación es similar a las
cremas depiladoras, aunque no deben perderse de vista las
instrucciones precisas para no obtener resultados inesperados.
La decoloración debe repetirse por lo menos una vez
al mes para mantener la aclaración, pues los vellos
faciales también son reemplazados por nuevos. Ahora
bien, muchas mujeres emplean la técnica con resultados
bastante agradables en otras áreas del cuerpo donde
la depilación sería muy difícil o poco
recomendada, por ejemplo, en brazos, piernas o vientre.
Por
último, vale decir que es aconsejable aplicarse una
crema hidratante después de la decoloración
en cualquiera de las zonas tratadas, ya que el producto
empleado tiende a secar la piel.
Maquillaje.
Una forma muy sencilla de disimular el vello facial es utilizando
una base ligera, como la que se emplea para ocultar las
manchas de la piel. Elija una muy liviana y póngase
sólo una capa delgada, ya que las bases más
pesadas y o en polvo se introducen en las arrugas o marcas
en el cutis, haciéndolas resaltar; recuerde que las
bases en polvo se reservan para acentuar los pómulos.
El vello facial crece en contra de la voluntad, pero en
nuestras manos está que no afecte la imagen que proyectamos.
También existen métodos para eliminar el vello
facial de manera permanente como son el Láser, la
electrolisis, foto-depilación y la depilación
magnética, con cualquiera de estos métodos
eliminaras el vello facial para siempre, estos métodos
son excelentes pero tienen el inconveniente que son un poco
costosos pero si tu presupuesto te lo permite no dudes es
realizártelo, es una pequeña inversión
que vale la pena, ahora solo tienes que decidir cual es
la opción mas conveniente para ti.
