Denominada la vitamina de la piel, ha demostrado
tener un papel en la síntesis del colágeno,
la proteína que ayuda a mantener la
elasticidad de la piel.
Si bien previene y acelera la curación
de las enfermedades típicas del frío,
y por esta bien merecida fama, el termino
“vitamina C” aparece ligado al
“resfriado” en todas las revistas
de salud. Pero esta vitamina tan típica
del invierno también tiene sus efectos
cosméticos. Su consumo estimula la
formación de colágeno y la regeneración
celular epidérmica, y los atendidos
aseguran ahora que, administrada por vía
tópica- es decir, externamente a través
de pomadas, cremas y otras preparaciones cosméticas-,
consiguen niveles en la piel hasta 30 veces
superiores que cuando se administra oralmente.
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Antioxidante
de la piel al 100% |
La
vitamina C permite al cuerpo construir y mantener
el colágeno y la elastina. Cuando la
producción de colágeno se reduce,
la piel cede. A medida que las fibras de elastina
se van estirando, la piel pierde su elasticidad
y aparecen las arrugas. Nuestras necesidades
de vitamina C aumentan tanto con la edad como
con el consumo continuado de cafeína,
alcohol y tabaco, sustancias éstas
que merman de forma continuada los niveles
de vitamina C en nuestro cuerpo.
Estudios
médicos han demostrado que esta vitamina
puede asimismo ser beneficiosa cuando es aplicada
externamente ya que puede reducir la cantidad
de radicales libres que resultan de la exposición
al sol y prevenir así la aparición
temprana de arrugas. Los radicales libres
son moléculas inestables altamente
oxidantes que necesitan robar electrones de
células de nuestro organismo con vistas
a estabilizarse. Este proceso tiene efectos
devastadores sobre nuestras células.
La vitamina C, en su calidad de antioxidante,
neutraliza los radicales libres ofreciéndoles
sus propios electrones y protegiendo así
a nuestras células de ningún
daño.
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Más
colágeno, piel más tersa
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Una
de las principales características
de la vitamina C es que estimula la síntesis
de nuevo colágeno de tipo I y de tipo
II, un requisito esencial para la formación
de una piel sana. El colágeno es una
sustancia proteica base en la estructura del
tejido conjuntivo. De hecho, es su principal
constituyente y tiene una tarea muy determinada,
la de unir las células entre sí.
Por lo tanto, de él depende la elasticidad
y la flexibilidad de la piel. Cundo existen
un déficit de colágeno, la flacidez
y las arrugas se intensifican, la piel se
reseca y escama.
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Menos
arrugas, manchas y capilares rotos |
Pero
la vitamina C tiene otras importantes funciones
para la piel. La más conocida es quizá
su capacidad antioxidante que evita que los
famosos radicales libres aceleren el proceso
de envejecimiento dérmico. Este efecto
anti-radicales libres- que no repara el daño
ya sufrido pero que lo previene mejorando
el sistema inmunitario y la regeneración
celular, y por tanto también la resistencia
dérmica protege a si mismo a la piel
de las agresiones meteorológicas como
el frío, el viento, el sol y las partículas
contaminantes del ambiente.
El
tratamiento de las manchas de la piel, por
ejemplo, también se aconseja suplementar
la dieta con antioxidantes debido a su capacidad
para estimular la actividad melanocítica.
Y lo mismo ocurre cuando la piel es sensible
al frío y propensa a la rotura de las
pequeñas venas que se hallan en la
superficie.
La vitamina C se aconseja entonces por otra
de sus cualidades, la de normalizar la permeabilidad
de los capilares, y mejorar el tono venoso
en general, gracias también en parte,
a su acción estimulante sobre la estructura
del colágeno.

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Cómo
aplicarnos vitamina C sobre la piel |
Consumir
grandes cantidades de vitamina C oralmente
no aporta la cantidad suficiente de nutriente
necesario para evitar las arrugas ya que oralmente
no se puede lograr una concentración
de vitamina C en la piel suficiente para aumentar
notablemente la producción del colágeno.
Es por ello que hoy en día se han desarrollado
cremas con alto contenido de vitamina C y
otros componentes que ayudan a que la misma
penetre en la piel.
Hemos seleccionado recetas cosméticas
hechas con frutas muy ricas en esta vitamina:
• Con zumo de limón y zanahoria:
ralla 2 zanahorias y mézclalas con
un poco de zumo de limón. Hidrata y
protege la piel expuesta al frío.
• De kiwi: machaca un kiwi con 2 cucharadas
de miel y de yogur. Se puede utilizar cada
2 días.
• Con aceites esenciales: añade
2 gotas de esencia de naranja, 3 de limón
y 3 de geranio a medio vaso de aceite base
de aguacate. Devuelve a la piel su aspecto
fresco
• Exfoliante tropical a la vitamina
C: machaca media papaya con una rodaja de
piña fresca muy madura, 1 cucharada
de miel, 6 gotas de aceite esencial de naranja
y una cucharadita de vitamina C en polvo (puedes
pulverizar 2 comprimidos de acerola). La papaya,
sobre todo, y la piña son conocidas
por su capacidad para exfoliar suavemente
la piel y eliminar las células muertas,
el refuerzo de la vitamina C ayuda a contrarrestar
la flacidez corporal.
• Baño al aroma cítrico:
mezcla el zumo de 2 limones y 2 naranjas con
medio litro de infusión de té
verde. Añade 2 cucharadas de leche
en polvo, 3 de miel y 10 gotas de aceite esencial
de mandarina. Vierte la mezcla en el agua
tibia de la bañera justo antes de sumergirte.
La leche y la miel hidratan la piel; la vitamina
C de los cítricos la reafirma, y su
poder ante oxidante se une al del té
verde de manera que el baño también
tiene un efecto rejuvenecedor. Por ultimo,
el aroma cítrico posee un efecto altamente
estimulante.
• Anticapilares rotos: bate 2 cucharas
de yogur con media tacita de frutos rojos
(arándanos, mirtillo, moras, grosellas,
etc.), la piel ralla de media naranja (incluida
su parte blanca), extracto de pomelo. Se puede
espesar con un poco de harina de maíz.
Ayuda a normalizar la microcirculación
capilar y calma las rojeces, nutre y reafirma.
• Contra la celulitis: mezcla 4 gotas
de aceite esencial de limón, 4 de ciprés
y 2 de romero con un base de aceite base de
sésamo. Masajea las zonas a tratar
con esta receta adelgazante y reafirmante.
• Con zumo de naranja y aceite de oliva:
mezcla 1 cucharada de zumo de naranja y otra
de aceite de oliva extra virgen con 1 de crema
de leche. Regenera las células y estimula
la síntesis de colágeno al tiempo
que protege del envejecimiento e hidrata las
pieles secas.
• Aplícate las mascarillas durante
15-20 minutos. Aclara con agua tibia e hidrata.
Ten en cuenta que la vitamina C es extremadamente
sensible a la luz y se desnaturaliza rápidamente
al contacto con ella y con el calor. Procura
ponerte las mascarillas inmediatamente después
de haberlas preparado.