Todos
los nutrientes naturales contienen propiedades que actúan
sobre el cuerpo. Hay vitaminas y minerales que tienen
una relación directa con la salud del cabello.
Esta
película está compuesta de agua y sebo en
los se encuentran los minerales y compuestos orgánicos
que protegen la piel de todo el cuerpo incluido el cuero
cabelludo en el que se encuentra el tallo piloso. Cuando
la piel está reseca e irritada el cabello se hace
más vulnerable.
Tenemos la impresión de que el cabello se estropea
y reseca fundamentalmente en verano, con el sol, el calor,
la sal del mar o el cloro de la piscina, sin embargo el
invierno es aun más agresivo.
El
frío y el viento lo resecan, los gorros y bufandas
que favorecen el sudor, lo deshidratan, las calefacciones
secan los ambientes interiores y provocan cambios drásticos
en las temperaturas (como sucede en verano con el aire
acondicionado).
El cabello no dispone de los recursos biológicos,
vasculares y hormonales de la piel para luchar contra
todos esos elementos, por lo que, de no proporcionarle
un tratamiento reparador, el cabello aparecerá
al final del invierno igual que al final del verano: seco,
áspero, encrespado y sin brillo.
El tratamiento ha de ser tanto interno como externo. Internamente,
a través de la alimentación, consumiendo
mucho agua, frutas, verduras, proteínas, alimentos
que contengan vitamina B como el pescado azul, los cereales
integrales, las nueces, los huevos y el hígado
y vitamina E como legumbres, frutos secos y aceites vegetales.
Externamente con aportes vitamínicos específicos
en pastillas o con mascarillas y tratamientos cosméticos
en casa o en la peluquería.
Es necesario utilizar champús y acondicionadores
nutritivos, especialmente indicados para el cabello seco
y mascarillas nutritivas aplicadas el tiempo necesario
para hidratar el cabello en profundidad.
Algunas
vitaminas que necesita nuestro cabello
B2
o Riboflavina
Fortalece la estructura capilar. La contiene el hígado,
la levadura de cerveza, el germen de trigo, la soja, los
hongos, las nueces, la alfalfa, las carnes magras, los
huevos, las legumbres, las verduras, la leche y sus derivados.
Generalmente los productos de panificación están
fortificados con esta vitamina.
Es conveniente no almacenar los alimentos que contienen
B2 en recipientes de vidrio expuestos a la luz, porque
ésta la destruye.
B6 o Piridoxina
Combate la seborrea. Se encuentra en la naranja, el repollo,
la banana, el germen de trigo, la levadura de cerveza,
los cereales enteros, los pescados, las hortalizas y las
vísceras animales.
B7 o Inositol
Estimula el crecimiento. Lo posee el yogur, la levadura
de cerveza, el germen de trigo, la alfalfa, las nueces,
el melón, el polen, los cítricos, los granos
enteros, las semillas y las legumbres.
B8 o Biotina
También colabora contra la caída del cabello.
La B8 se halla presente en la yema de huevo, los granos,
la soja, el hígado, los riñones, la levadura
y el tomate.
B9 o Acido fólico
Ejerce acción sobre la melanina, por esta causa
mantiene el color natural de los cabellos. Se encuentra
en los hongos, la alfalfa, los granos, el germen de trigo,
las verduras de hojas verdes, la zanahoria, la escarola,
el tomate, el perejil, los frutos secos y el salvado.
PABA o Acido Para-Amino benzoico
Evita la decoloración del cabello. Lo poseen las
frutas, los granos, el germen de trigo, la levadura de
cerveza y los cereales integrales.
Cobre
Brinda brillo y refuerza la coloración natural.
Está contenido en las verduras, el ajo, las frutas
secas, los frutos de mar, las algas marinas, las vísceras,
las carnes, los cereales integrales y las legumbres.
Magnesio
Otorga volumen y cuerpo al cabello. Los alimentos con
magnesio son las frutas secas, la miel, las verduras,
el cacao, las semillas, el germen de trigo, la levadura
de cerveza, los cereales integrales, las legumbres y las
verduras de hoja. También se encuentra, aunque
en menor cantidad, en las carnes, los lácteos y
las frutas fresca.
Selenio
Ayuda a combatir la caspa. Está presente en el
ajo, el huevo, la cebolla, los alimentos de origen animal,
los frutos de mar, las carnes, el hígado, el riñón,
los vegetales y los cereales integrales.
Vitamina P o Citrina
Aumenta la resistencia capilar y controla la permeabilidad
de los vasos sanguíneos. La poseen los pimientos,
el tomate, la uva y el trigo.
Acido Pantoténico
Actúa reteniendo la humedad en las distintas zonas
del pelo, por esta causa aumenta el crecimiento. Se encuentra
en todas las carnes, el hígado, el riñón,
los lácteos, los huevos de ave.
Yodo
Su deficiencia ocasiona un cabello áspero, seco
y escaso. Lo contienen las algas marinas, la zanahorias,
la pera, la cebolla, el tomate, la piña, la cáscara
de la papa, el aceite de hígado de bacalao, el
ajo, los berros y el puerro.
Silicio
Para la salud del cuero cabelludo y el cabello en general.
Se halla presente en la avena, la cebada, el arroz, el
centeno, el maíz, los porotos, las lentejas, el
trigo, la espinaca, los espárragos, la lechuga,
el tomate, el repollo, el higo, las semillas, el coco,
hierbas como la salvia y el tomillo, la ciruela pasa,
la yema de huevo cruda, la nuez y el aceite de hígado
de bacalao
Las
propiedades del aceite de Jojoba en nuestro cabello
El aceite de jojoba debido a su capacidad de mezclarse
con el sebum, añade una capa lipídica no
grasa a la piel que retarda la escamación hasta
el punto de que se aproxima a la eficacia del aceite mineral.
En
su compleja composición hay un 96% de ceramida,
lo que hace que resulte extremadamente estable al calor
y a la oxidación conservándose perfectamente
con el paso del tiempo y manteniendo íntegras sus
propiedades. Las ceramidas son sustancias las cuales recubren
las células de la epidermis regulando su hidratación.
Las
ceramidas del aceite de jojoba son muy similares a las
de la piel y actúan allí donde se necesita,
ejerciendo una profunda hidratación y reestructurando
el equilibrio graso de la piel.
En su composición también encontramos vitamina
E, la cual elimina las radicales libres de la piel que
son responsables del envejecimiento prematuro. Otro de
sus componentes es el ácido linoléico el
cual actúa regenerando las células de la
piel. El aceite de jojoba tiene la capacidad de disolver
el sebum, una especie de cera que se deposita en los folículos
pilosos y que es causante de la caspa y la seborrea del
cabello. En ese sentido, el aceite de jojoba penetra y
disuelve los depósitos siendo importante para la
regulación de la secreción sebácea
excesiva de la piel y del cabello.
-
Brillo y volumen del cabello: Añadir
al champú que usted utilice 7 gotas de aceite
dejando que actúe 3 minutos antes de aclararse
el cabello.
-
Cabellos castigados y quebradizos: Untarse
todo el cabello con aceite de jojoba y cubrirse con
una toalla caliente durante 20 minutos. Lavarse el
cabello a continuación con un buen champú.
Loción para después del afeitado: agua
y aceite de jojoba a partes iguales. Aplicar sobre
la cara. Elimina el enrojecimiento y deja la piel
suave.
Los
beneficios de la fangoterapia capilar
Los
múltiples beneficios de la fangoterapia y de la
talasoterapia, como medicina alternativa, son sumamente
eficaces en el cuidado del cabello.
Esto
se hace posible, por el sin número de virtudes
de la tierra volcánica, que la naturaleza se encargó
de macerar, sin prisa ni pausa desde épocas remotas.
Se la utiliza en su estado virgen tal cual es extraída,
libre de bacterias y contaminantes, para generar el anhelado
bienestar, con todo lo que dicha palabra implica.
La composición química del fango es molecularmente
idéntica a la del ser humano e imposible de imitar,
ya que se encuentra constituído por una compleja
mezcla de minerales, entre los que se encuentran: magnesio,
azufre, calcio, zinc, cobre y fósiles silicios.
Por tratarse de un producto natural y biológicamente
activo, tanto el cabello como la piel, absorbe el fango
sin ninguna dificultad en las capas más profundas,
restituyendo los nutrientes esenciales con mayor seguridad
y eficacia que cualquier otro tipo de producto cosmetológico,
obtenido artificialmente.
Sus componentes naturales provocan una inmediata acción
desinflamatoria y calmante, que estimulan la irrigación
sanguínea y activan la memoria celular, restituyendo
-al mismo tiempo- los nutrientes necesarios para mantener
su vitalidad. Además, pule la capa córnea,
evita la obstrucción de los poros, favorece la
reproducción celular y remineraliza y equilibra
el pH de la piel y del cabello, dejándolos oxigenados
y libre de toxinas.
Existen
ciertos factores que pueden complicar el ciclo capilar
y otros que contribuyen a debilitarlo. Esto no es nada
positivo, esencialmente para quienes tienen poco cabello.
¿Una clave indiscutible? Recuerde que para lucir
el pelo suave, brilloso y vital, tiene que brindarle por
lo menos una vez a la semana este tipo de tratamiento
biotermal, porque su cabello también merece ser
cuidado y mimado al igual que su piel.
Tratamiento
Capilar
Esparcir el fango por toda la cabellera, envolver y dejar
actuar por 10 o 15 minutos.
El fango capilar volcánico posee minerales y oligoelementos,
reestructurando los cabellos y devolviéndoles el
brillo natural.
Si desea mayor eficacia se puede aplicar calor, finalmente
se enjuaga con agua tibia o fría dejando el cabello
brillante y con más fuerza. Antes de peinar rociar
las puntas con agua termal para terminar el tratamiento
hidratante.